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El Espejo | Dónde estabas cuando el Tren Extractivista Neoliberal terminó de destruir la región Maya. Autor: Iván Uranga

Contestando dudas:
¿Dónde estaba Andrés Manuel López Obrador cuando comenzó la destrucción del sureste de México? – En el PRI-Gobierno. ¿Dónde está Andrés Manuel López Obrador ahora que se quiere culminar la obra de destrucción del sureste de México? – En la Presidencia de la República.

La retórica pregunta que da título a este artículo es la que les harán sus hijos y sus nietos, dentro de muy pocos años, cuando la belleza de la zona Maya, sea sólo cosa de libros virtuales y el agua sea la causa de todas las guerras. Durante los últimos días el Ejecutivo de México ha desatado una cínica campaña de descalificación a quienes denunciamos el ecocidio generado por el cambio de ruta en el Tramo 5 del Tren Maya, ya que sin ningún estudio previo destruyeron 300 hectáreas de selva justo sobre los cenotes y ríos subterráneos que alimentan toda la región de agua y ríos que por su extraordinaria y única composición dan la belleza tan singular a su mar turquesa y sus playas blancas, principal atractivo turístico y eje económico de la zona.

López Obrador desde su púlpito mañanero preguntó ¿Dónde estaban esos pseudoambientalistas cuando comenzó el despojo del sureste de México? Pregunta que la secretaría de Medio Ambiente replicó en las redes socio digitales, creando un ambiente de persecución y acoso por parte de sus seguidores incondicionales que no dudaron en atacar masivamente y digitalmente a quienes nos oponemos abiertamente al ecocidio.

El hecho de que López Obrador y Eugenio Derbez se sientan ambientalistas y voceros de las comunidades es tema de una buena parodia cómica de humor negro en donde ellos discuten desde su privilegio quién es más famoso, mientras siguen asesinando ambientalistas, despojando a comunidades originarias y devastando lo que el prianismo no pudo. Cabe recordar que sólo en lo que va de esta administración 102 defensores han sido asesinados.

Es cierto que la oportunista aparición de personajes cómplices del despojo en los videos de denuncia, justo después de la inauguración del Aeropuerto Felipe Ángeles, contamina la lucha justa contra el despojo, pero también es cierto que sin esa denuncia López Obrador no se hubiera inmutado ante el reclamo del ecocidio, porque la fama de estos compite con la del presidente en la incidencia popular que tienen en los medios. Así que no se enoje señor presidente, tome esta campaña de los artistas neoliberales, como un derecho de réplica de la selva que destruye para beneficio de sus otros amigos neoliberales. Tengo 50 años luchando contra el capitalismo depredador, que me costó familia y salud, producto de cárcel, persecuciones y tortura por defender la justicia y si le interesa saber en dónde estamos ahora que quiere terminar la obra que comenzó su partido hace 40 décadas, no necesita preguntar, porque nos encontrará frente a su tren. En esto de la lucha ambiental es deber de todos sumar, porque el planeta es de todos y el derechismo, el izquierdismo, el capitalismo, el machismo el comunismo, el feminismo y todos los ismos, han devastado a la naturaleza bajo la premisa del más peligroso de los ismos; el especismo, por creer que una sola especie tienen el derecho sobre toda la vida en la Tierra.  

El Tren Neoliberal es para BlackRock

Como argumentamos en mi artículo anterior El Tren Maya, es un sistema de despojo integrado por todos y cada uno de los programas estelares de Andrés Manuel López Obrador que beneficia principalmente a los intereses empresariales por encima de la protección y garantía de los derechos de las comunidades indígenas y rurales y el medio ambiente. El proyecto convertirá a la ruta por donde pasa el tren en un centro para el saqueo minero, la producción de energía y el turismo, ignorando las necesidades de la población, acelerando la deforestación de la selva y poniendo en riesgo la sustentabilidad hídrica de la región, en este artículo abordaremos cómo intervienen los grandes intereses económicos en el sistema de despojo.

Como hemos planteado en artículos anteriores la relación económica de López Obrador con George Soros a través de BlackRock; Keith Anderson es gestor de George Soros en BlackRock que administra Larry Fink. AMLO se reunió con el administrador de Soros el 8 de mayo de 2018 siendo candidato a la presidencia, después López Obrador el 4 de marzo del 2020 se reunió nuevamente con Larry Fink, el 12 de junio, AMLO aseguró que llamó a Larry Fink para pedirle que restructurara la deuda de Argentina (hecho que sí sucedió); posteriormente se reunieron el 29 de noviembre del 2021 en Palacio Nacional y el 6 de septiembre López Obrador presumió su amistad con Larry Fink al que llamó “mi tocayo” y Fink se refiere a López Obrador como “mi colega”. En sus reuniones el principal tema es el sureste de México.

La región sureste de México concentra una importante cantidad de proyectos de generación de energía que se beneficiarán de la infraestructura del Tren Maya, lo cual agudizaría los numerosos conflictos territoriales relacionados con la disputa por la tierra, la protección ambiental y el destino de los recursos públicos. Entre el año 2015 y 2019, la Secretaría de Energía (Sener) y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) reportaron 6 gaseoductos en el sureste mexicano. Forman parte de un total de 75 proyectos de generación de energía en Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo. Uno de los principales beneficiarios reales de estos proyectos energéticos es la gigante de las administradoras de fondos, Blackrock. Tiene inversiones en 12 proyectos energéticos de la península, además de la relación con Petróleos Mexicanos (Pemex) y de las acciones de China Communications Construction Company, Ltd., empresa que ganó la licitación del Tramo 1, del Tren Maya.

BlackRock es la compañía más poderosa del mundo, pero a pesar de su influencia es una empresa poco conocida fuera de los círculos financieros. En México es la principal accionista de empresas que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores. La gestora de fondos tiene nexos cercanos con empresas ligadas a Carlos Slim, desde hace años es uno de los mayores bolsistas en América Móvil.

Fuera de México la compañía BlackRock tiene poder en trasnacionales de la talla de Exxon Mobil, Shell, Citigroup, Bank of America, JPM Chase, Apple, McDonalds y Nestlé que es la trasnacional más abiertamente beneficiada por López Obrador. También BlackRock es dueños de farmacéuticas, bienes raíces, bancos, petroleras, aviación, química, minería, industria automotriz y alimentos forman parte de su portafolio. También es accionista de algunas de las compañías de armas más grandes del mundo, como American Outdoor Brands Corporation, Sturm Ruger & Company y Vista Outdoor o ejércitos de mercenarios. Es una de las principales beneficiadas del conflicto armado en Ucrania. En un artículo anterior llamado “Soros: la historia no contada de Ucrania” explico a detalle todos sus intereses en Europa del Este. Que hoy para de tajo la globalización y vuelve a polarizar al mundo, que, a diferencia de hace 100 años, en esta polarización hoy, no interviene ninguna tesis filosófica, sólo es el mezquino interés económico de un planeta capitalista.

En septiembre del 2020 el gobierno rechazó la oferta presentada por el consorcio liderado por la administradora de fondos BlackRock para el hoy controvertido Tramo 5; aunque fue la única empresa que presentó propuesta en su licitación, pero sabemos que BlackRock sigue trabajando a través de sus socios en México, porque al consorcio liderado por BlackRock también se integró Prodemex Construcciones, propiedad de Olegario Vázquez Aldir, director del Grupo Ángeles y miembro del consejo empresarial del presidente Andrés Manuel López Obrador. La idea de AMLO era hacer el Tramo 5 con los ingenieros militares, para que de forma simple corriera la vía del tren como en los tiempos de don Porfirio, el problema es que está demostrado que la zona no podría soportar física ni ecológicamente esos arcaicos trenes, por lo que sabemos de buena fuente que López Obrador está nuevamente en pláticas directas con su colega y tocayo Larry Fink para ver la posibilidad de un tren más moderno, se habla ya de un tren eléctrico para el Tramo 5 (Cancún-Bacalar) en tanto que justo ese tramo no contempla los trenes de carga del gran proyecto que es la extracción de las riquezas naturales. Las proyecciones más moderadas según PODER establecen que el 70% del uso del tren será de carga, principalmente para el traslado de energéticos.

BlackRock está prácticamente en todos los rubros de la economía, incluso ha sido señalada de usar ese poder en momentos críticos como en la crisis económica de 2008, donde la compañía duplicó sus ganancias. También la empresa ha participado en la asesoría de gobiernos. Para muchos analistas BlackRock es la muestra del excesivo poder de la banca. La crisis de 1994 originada en México que fue calificada en el mundo como el Efecto Tequila fue diseñada por el mismísimo George Soros.

Recientemente BlackRock obtuvo permiso del gobierno de China para establecer una compañía de fondos mutuos. Es la primera empresa extranjera en lograr la autorización en el mercado chino.

Los seis gaseoductos reportados en Yucatán y Quintana Roo, tienen participación de BlackRock. El gigante estadunidense ha invertido en el gaseoducto operado por Tractebel GNP, S.A de C.V., que está ubicado en Mérida y Umán y es propiedad de la francesa Engie, de la cual BlackRock es uno de los accionistas más destacados. Además, la firma de Larry Fink tiene acciones en otros 10 proyectos energéticos en la península.

Conocer los proyectos energéticos, las empresas que los desarrollarán y los inversionistas de los mismos y saber que una de las principales fuentes de ingreso del Tren Maya será el transporte de combustibles, evidencia que el Tren Maya funcionará como plataforma de infraestructura para el sector energético, como se puede ver en la infografía. Si esto se consolida, la construcción del tren favorecerá a los proyectos extractivos de energía en la región que han propiciado conflictos ambientales y sociales.

La amenaza Maya: el tren y las inmobiliarias.

Después del cierre del proyecto del aeropuerto en Texcoco, al que también nos opusimos desde el principio junto con los compas de Atenco (una de la grandes deudas del Estado Mexicano es dar justicia a las mujeres de Atenco, y aquí AMLO no ha hecho nada, por el pacto de impunidad que tiene con el culpable Enrique Peña Nieto), el principal argumento de López Obrador para mitigar el daño político fue el haber desarticulado un mega fraude inmobiliario, no sólo con los terrenos de Texcoco, sino también con los que forman parte del Aeropuerto Benito Juárez. Cínicamente ahora uno de los principales negocios del Tren Maya son las mega mafias inmobiliarias. Se destinan más de 1000 hectáreas para las mafias inmobiliarias en la península de Yucatán, sólo en un proyecto se aprobaron 4,474 casas de tipo unifamiliar, 988 casas tipo dúplex y 544 multifamiliares, divididas en cinco sectores. Sobre el espacio que ocuparán de la reserva Cuxtal, el documento explica que el 3% del proyecto se desarrolla en esa área y que será utilizada, según la tabla catastral, para agricultura temporal.

El Manifiesto de Impacto Ambiental (MIA) se encuentra en estado de “aprobado”. El promotor es la empresa Ambienatura, una supuesta agencia consultora que no tiene domicilio ni sitio web, pero que ofrece sus servicios vía Facebook para elaborar estos documentos (MIA) y cualquier otro trámite con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat)(3).

Otro documento, también explica la construcción de un Hotel & Golf Resort en las inmediaciones de la reserva ecológica Cuxtal. El Tekik Hotel, promovido por Claudia Madrazo García y aprobado también por Semarnat, contempla la construcción de 150 cuartos, un restaurante, dos canchas de tenis, dos canchas de paddle, una alberca, un salón de usos múltiples, una biblioteca, una boutique y un gimnasio, 1500 residencias, una casa club y un área comercial de recreación, así como lotes residenciales y un campo de golf.El complejo de lujo se encuentra a 1.5 kilómetros de la reserva natural Cuxtal por lo que dicen que: “No se prevén daños o afectaciones”. Toda la información empresarial del desarrollo se encuentra testada o reservada, por lo que averiguar quiénes son los empresarios que se vieron beneficiados con esta autorización, es imposible.

Otro apartado que resalta en la documentación es sobre los cuerpos de agua en la zona. Y mientras los dueños del proyecto del hotel presumen que el proyecto se encuentra cerca del Anillo de Cenotes, La MIA justifica que debido a que durante los recorridos en campo no se identificaron cuerpos de agua, los mismos no se verán afectados. No asumiendo el daño.

Construcción de un megaproyecto sobre zona selvática sin información real sobre el impacto a la biodiversidad y las culturas originarias, así definimos al Tren Maya. Infraestructura que complementa vías férreas existentes y nuevas para conectar los estados de Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo. En total, se trata de 1,460 kilómetros y siete tramos definidos como puntos de convergencia que pasan ya por encima de la vida.

El Tren Maya pasará por reservas de la biosfera que actualmente se encuentran amenazadas por plantaciones industriales de palma aceitera y soya, incendios forestales, tala y tráfico ilegal de especies. La zona en específico se trata de los parajes de la Selva Maya y parte de los bosques tropicales de la región.

Racismo institucionalizado

“Es un proyecto racista”, afirman las comunidades indígenas que habitan en las inmediaciones del proyecto que careció desde el inicio de un mecanismo para la integración legítima de los pueblos originarios y terminó por calificarse como cualquier otro megaproyecto de las administraciones pasadas que el propio Andrés Manuel López Obrador criticaba.(1)

Mayas, Tseltales, Ch’ols, Tsotsiles, -entre otras comunidades de la región- tuvieron consultas públicas plagadas de tropiezos. El gobierno decidió que el primer proceso de consulta (para avalar su proyecto frente a estas comunidades) ocurriría entre los meses de noviembre y diciembre de 2019, seis meses antes de la presentación de la Manifestación de Impacto Ambiental, que supuestamente contenía todos los riesgos del proyecto. Cabe mencionar que esta primera consulta pública tenía como objetivo la elaboración de los acuerdos y el protocolo de seguimiento para las cinco consultas posteriores.

Meses después, en junio de 2020, el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), ente encargado de desarrollar el proyecto, presentó ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) donde por primera ocasión se habla de los daños medioambientales a los que estarían sujetos los primeros tres tramos del proyecto. Las comunidades indígenas jamás tuvieron acceso a esta información previamente a la consulta donde se elaboraron las bases.

Según explicó Semarnat, la información no llegó a tiempo a las comunidades debido a que, en mayo de 2019, la empresa del Estado Fonatur no tuvo la capacidad técnica para elaborar dicho documento por lo que en noviembre de ese mismo año tuvo que firmar un contrato con la empresa Corporativo en Soluciones Integrales VR, S.C. por un monto superior al millón de pesos para que realizara dicho informe.

Los resultados presentados por el corporativo arrojaron aspectos negativos que apuntan al daño del medio ambiente en los ecosistemas locales, flora y fauna, riesgos de contaminación al suelo, escasez y contaminación del agua, así como hundimientos debido al tipo de suelo, sobre todo en la región denominada “anillo de cenotes”.

Es decir, esta primera etapa (sobre el protocolo y acuerdos previos) fue decidida sin información, de manera unilateral sin la participación de las comunidades y pueblos, y ejecutada por el Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI) y la Secretaría de Gobernación (Segob).

La segunda etapa incluyó 15 asambleas regionales informativas que se realizaron los días 29 y 30 de noviembre de 2019, a las cuales asistieron integrantes de las distintas comunidades de los estados de Campeche, Yucatán, Quintana Roo y Chiapas. También sin la información de la MIA.

El Estado no garantizó el derecho a la participación y la libre determinación de las comunidades afectadas, debido a que las comunidades no tuvieron una participación real en algunas etapas de las consultas (porque fueron elaboradas por Segob) y tampoco tuvieron acceso a la información real.

Y el ahora, para el famoso Tramo 5 ni siquiera hicieron el simulacro de consulta.

A pesar de todo lo dicho por las autoridades, la MIA, tal como fue presentada no resolverá el conflicto medioambiental: no incluyó los impactos del proyecto en el derecho humano al agua, ya que hasta el momento no se ha dado a conocer la cantidad exacta que usará durante su etapa de construcción y funcionamiento. Las medidas para evitar filtraciones de residuos peligrosos después de la etapa de construcción tampoco son públicas. Y los impactos derivados en las 85 cuencas por las que pasaría el tren en su primera fase no aparecen en dicho documento.

En cuanto a los efectos de la privatización de los terrenos ejidales que trajo el proyecto, tampoco se contemplan en la MIA los cambios en la estructura de la propiedad de la tierra y en la vocación de uso del suelo que originalmente pertenecen a las familias indígenas y campesinas de la región.

Además, existen conflictos para considerar a este documento como un objeto regulador según lo estipulado en la ley. El más alarmante se encuentra en el artículo 15 de la Ley General de Equilibrio Ecológico donde se habla de “Autorregulación ambiental” para las empresas.

Las MIA (Manifiesta de Impacto Ambiental) sólo son de papel.

Las MIA tienen en sí mismas un problema de aprobación excesiva. El 88% de las MIA presentadas en todo el país entre enero de 2001 y mayo de 2020 fueron consideradas como un proyecto “sin riesgo” y el 95% de ellas fueron aprobadas, es decir, se trata sólo de un trámite administrativo que depende de las mismas empresas cumplir. Precisamente el estado con más MIA aprobadas en el país es Quintana Roo, por el que pasará el tren, con 2,576. Es decir, en ese estado, se aprueba una MIA cada tres días. En contraste, en todo el país se aprueban casi seis diarias, es decir el 50% de todas la MIA aprobadas durante la presente administración están en todo México son en Quintana Roo.

Sólo en la Península de Yucatán y el estado de Tabasco hay más de 6,874 MIA registradas. Las que se ubican en la modalidad de “sin riesgo” son, por ejemplo, algunas de sectores como el inmobiliario, industria de la construcción de carreteras y otro tipo de infraestructuras que ha promovido la urbanización salvaje y la deforestación de la península (2).

Se beneficia a la industria sobre los pobladores. En cuanto al sector empresarial refiere, resalta que en todos los tramos por los que transcurre el tren; Caribe, Golfo y Selva, a excepción de la ruta que pasa por Tabasco, hay municipios en los que se ubican uno o varios proyectos de energía.

Ese fenómeno ocurre particularmente en el estado de Yucatán. Por ejemplo, Grupo Simsa, de origen mexicano con inversiones estadunidenses de Black Hills Corporation, es propietario de dos gaseoductos ubicados en Mérida, pasando por Hunucmá, Samahil, Umán y Chocholá. Su operadora local es Gas Natural Noroeste, S.A. de C.V. El otro ejemplo, es el del gaseoducto Integrated Gas Services de México S. De R.L. de C.V. con inversión australiana de PrimeSumer, que opera Igasamex San José de Iturbide, S. de R.L de C.V., ubicado en Chocholá. En esa entidad se concentran la mayor cantidad de los proyectos energéticos, 39 en total.

Hace 40 años cuando comenzamos a defender la ecología, exigíamos que las empresas pagaran el “costo ecológico” de sus productos, para poder invertir en resarcirle a la naturaleza el daño, éramos vistos como locos radicales, después que se consiguió que pagaran, nada cambió, porque ese dinero nunca llegó a la naturaleza, porque se quedó en la bolsas de los neoliberales, mientras avanzamos inexorablemente a nuestra autodestrucción, hoy en el gobierno, todo es igual, lo único que cambió fue la forma del saqueo y el títere que lo orquesta, porque desafortunadamente lo aquí escrito son pequeños ejemplos de cómo el Tren Maya es un proyecto extractivista y neoliberal, me faltaría contarles sobre la mentira de investigación hídrica para el proyecto, que costará la vida de millones, pero hace mucho pasé las 2000 mil palabras que acostumbro escribir en esta columna y la esperanza de que esto cambie es casi nula, sólo escribo para dejar constancia de que no todos fuimos cómplices. Así que más allá del sospechosismos o de tramas conspiratorias, queda comprobado mi artículo publicado hace más de 3 años en donde afirmo que George Soros adoptó a AMLO y a México.

La vida es una construcción consciente.

Iván Uranga
Iván Uranga

Especialista en Ciencias Sociales, promotor de comunidades autónomas autogestivas, investigador social, docente de Permacultura, escritor de
ensayos, novelas, cuentos, teatro y poesía.

Un comentarios

  1. Llegaste 10 años tarde el ecosistema ya está roto, aguas negras en el mar, hoteles construidos sin permiso, tour operadores sobre pasando el límite de visitas a los sitios, mares de sargazo…. La lista es larga y ahora vas a decir que es culpa del último que llegó. Pésimo análisis de un vendedor de reportajes.

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