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Concha, Juana Inés y la libertad. Autora: Pilar Torres Anguiano

Así pasó mi vida

Estudio no para saber más, sino para ignorar menos.
Sor Juana Inés de la Cruz.

Me recomendaron un libro con mucho entusiasmo. Así pasó mi vida, de Concha Álvarez. Lo compré de inmediato, porque era la sugerencia de alguien en quien confío plenamente en materia de libros. Encontré aquel ejemplar en una librería de viejo. Era un librito Porrúa, viejito y rústico, de esos que tienen las hojas pegadas. Eso significaba que nadie lo había abierto. Sesenta años esperó ese librito pacientemente a que alguien lo leyera, y esa sería yo. Quien me lo recomendó tenía razón, era un gran libro.

Resulta que Concha Álvarez fue una maestra normalista y filósofa mexicana, amiga de Palma Guillén y discípula de uno de los más grandes filósofos mexicanos. En estos términos se refiere a su maestro: Empezó a hablar el maestro de Sócrates, ante nuestros ojos asombrados resucitó la sociedad fastuosa y refinada de Atenas, llena de las obras de arte más grandes de todos los tiempos, inquietando los espíritus con preguntas: ¿Qué es el bien? ¿Qué es la virtud? ¿Es una ciencia? ¿Se puede enseñar?

Concha tenía razón. La filosofía toca a las personas a tal grado que se siente irritada, confundida, inquieta y contrariada… no es necesariamente ‘bonita’. También dice en su libro que nunca olvidó esa primera lección y que varios años después, al recordarla, sentía el mismo estremecimiento que de aquella hora extraordinaria. El maestro era Antonio Caso y Concha no volvió a faltar a su cátedra.

No pude evitar asociar el relato con algo parecido que, supongo, les pasará a todos los que recuerdan con cariño y gratitud a algún maestro; de esos maestros que nos presentan a esos autores que nos acompañarán siempre, mostrándonos otra forma de ver la vida y de ser libres. En lugar de Caso, era Virginia Aspe; y en lugar de ‘Sócrates’, Sor Juana Inés de la Cruz. Aquella maestra nos presentó a una Sor Juana que yo no conocía, que era mucho más que aquel ícono feminista y aquella poetisa de los ‘hombres necios’ (me choca el término, prefiero decir poeta): Juana Inés, la filósofa de la libertad.

Actualmente escuchamos con frecuencia mencionar a la libertad y a la igualdad como ideales naturales e inherentes a la humanidad. Los líderes de distintos países, partidos políticos y movimientos sociales, constantemente se proclaman defensores de la libertad individual. Pero eso no sucedía en el siglo XVII; mucho menos en la Nueva España y señalado por una monja que se atrevió a decir que Dios hizo al hombre libre de tal manera que, si no quiere creer en él, puede no hacerlo.

En su más reciente obra, ‘Approaches to the Theory of Freedom in Sor Juana Inés de la Cruz’ (Aproximaciones a la teoría de la libertad en Sor Juana Inés de la Cruz), Virginia A. explota una veta diferente de la Fénix de América. En esta obra, presenta un análisis de su influencia en el pensamiento de la época y el planteamiento de la libertad como el mejor regalo que Dios da a los hombres.

Juana Inés –nacida el 12 de noviembre de 1648– es una de las figuras más representativas de las letras hispanas y un personaje relevante para comprender el siglo XVII en el mundo. En su obra, Aspe presenta, además, la jornada filosófica sorjuanina en la Carta Atenagórica, la Respuesta a Sor Filotea y el Primero Sueño, su obra más importante que además es, en opinión de la autora, un poema filosófico, abierto y polisemático que incorpora las influencias culturales del criollismo naciente y estudia la naturaleza y alcance del conocimiento humano.

¿Cómo es que una monja, mujer y criolla se atrevía a cuestionar tantas cosas? Porque se sabía libre en el sentido más profundo del término. Así, esta teoría de libertad en Sor Juana Inés de la Cruz es, al mismo tiempo, una búsqueda personal, filosófica e inagotable. Después de todo, en filosofía, la búsqueda y la pregunta a veces es más importante que la respuesta.

En su libro, Concha Álvarez narra también la manera en la que pasaban por aquella cátedra de Antonio Caso estudiantes distinguidos como ‘Los siete sabios’, Ramón López Velarde, Saturnino Herrán y algunas ‘niñas bien’. Entre los alumnos de mi maestra no estábamos esas celebridades, pero seguramente varios estarán orgullosos de que, con el tiempo, por sus investigaciones sobre Sor Juana Inés de la Cruz, se convirtió en la primera mujer en alcanzar el nivel más alto del Sistema Nacional de Investigadores, de aquella universidad. Pero más allá de eso, nadie sabe hasta dónde puede llegar la influencia de un maestro que contagia de su espíritu y de su libertad.

@vasconceliana

Trump considera “muy insultante” propuesta de Macron sobre ejército europeo

(181107) -- WASHINGTON D.C., noviembre 7, 2018 (Xinhua/Hu Yousong) (da) (ce)

PARIS, 9 nov (Xinhua) — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo hoy que la sugerencia del presidente francés, Emmanuel Macron, de que Europa forme su propio ejército para protegerse de Estados Unidos y otros países es “muy insultante”.

“El presidente Macron de Francia acaba de sugerir que Europa forme su propio ejército con el fin de protegerse de Estados Unidos, China y Rusia. Muy insultante”, dijo Trump en un tuit.

“Pero quizás Europa deba pagar primero su debida parte a la OTAN a la que Estados Unidos subsidia en gran medida”, agregó.


A principios de esta semana, el presidente francés Emmanuel Macron dijo en una entrevista con Europa 1 que desearía “un verdadero ejército europeo” para proteger a Europa de Estados Unidos y otras naciones.

Trump ha estado criticando con frecuencia a las naciones europeas por no cumplir con el objetivo de gasto anual oficial en defensa de dos por ciento del producto interno bruto (PIB) establecido por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

De acuerdo con cifras de la OTAN, sólo cinco de los 29 aliados cumplieron con los objetivos de este año para el gasto de defensa: Estonia, Grecia, Letonia, Reino Unido y Estados Unidos.

En julio de este año, Macron dijo que una declaración de una cumbre de la OTAN confirmó el objetivo de dos por ciento para el 2024.

Trump acaba de llegar a París con motivo de las conmemoraciones del centenario del fin de la Primera Guerra Mundial.

¿Empresarios para qué? Autora: Renata Terrazas

Dinero

La llegada al poder de la izquierda política en México ha generado enormes discusiones, sobre todo, alrededor del comportamiento de los mercados, la estabilidad económica y su crecimiento, la confianza de los empresarios y la estabilidad de la moneda.

Los mercados y los grandes capitales nos han dejado claro que, con la corrupción, la desigualdad, la pobreza, las violaciones a derechos humanos, la inseguridad y la impunidad, pueden lidiar y no se espantan.

Los mercados globales y el sistema económico capitalista, con todos sus defensores, nos han mostrado que también lidian muy bien con los golpes de Estado y los autoritarismos de derecha, que toleran bastante bien gobiernos xenófobos, misóginos y homófobos.

Entonces me pregunto si caerle bien a los mercados, empresarios y economías mundiales, es un estándar que queremos cumplir. Por supuesto que el capital juega un papel muy importante en la vida y estabilidad de cualquier país, y que el sector empresarial, aun el más rapaz, es pieza importante dentro un Estado. Sin embargo, creo que es momento de profundizar nuestra reflexión sobre el rol que debe jugar cada quien.

México es una de las economías más fuertes del mundo, que al mismo tiempo tiene a 55 millones de personas viviendo bajo la línea de pobreza. ¿De qué le sirve a esos 55 millones el lugar que ocupemos en el mundo? La realidad es que los factores macroeconómicos no se ven reflejados en una mejora en la vida de las personas, y no sólo de esos 55 millones de personas viviendo en pobreza, tampoco entre las clases medias que cada vez se acercan más a la línea de pobreza.

¿Quiénes se benefician de la confianza de los mercados y las calificaciones de Moody? Un sector empresarial concentrado en un grupo reducido de familias que han construido, en su mayoría, sus riquezas a base de acuerdos políticos y corruptelas que han mermado la calidad de vida de la mayoría de las personas.

Por supuesto que las empresas de estas familias generan empleos, y también es cierto que debemos hacer la diferencia entre aquellas empresas que le han apostado al capital social de México de aquellas que se rescatan con recursos públicos y se benefician de relaciones con presidentes o gobernadores. Porque no podemos meter a todos en la misma bolsa.

Pero no podemos negar que en México vemos pasar nuestros recursos financieros de manos de un político a un empresario a un político y así indefinidamente, sin llegar a las poblaciones más vulnerables o sin ser utilizados en la garantía de nuestros derechos.

Ejemplos para sostener esto tenemos varios, la organización Fundar investigó sobre cancelación y condonación de créditos fiscales y nos mostró que en México existe un sector privilegiado por el Estado que evade el pago de impuestos por miles de millones. También conocemos casos en los que empresas mineras pagan el mínimo de impuestos aún cuando se benefician de la infraestructura de nuestro país y suelen dejar un rastro de mortandad por su paso.

Entonces, ¿cuál es el beneficio de este particular grupo de empresarios? Si un tema debe sacarse a la luz pública, es éste, el beneficio que deben traer consigo los empresarios y sus actividades empresariales. Cómo deben, al ser parte de una sociedad, responder a la construcción de una vida más democrática y más saludable para todos y cada uno de quienes ahí vivimos.

Es momento de hablar de los empresarios y su papel en la construcción de un país que quiere dejar atrás los modelos de corrupción que nos han llevado de escándalo tras escándalo, y que, si quiere genuinamente hablar de transformación, debe repensar el modelo económico para que nos permita crecer al tiempo que sacamos a más personas de la pobreza.

Curiosa manera de existir: medrando. Autor: Ignacio Betancourt

En la prensa escrita se publicó el primero de noviembre pasado: los 16 hombres y mujeres más ricos de México que dio a conocer esta semana la banca suiza han de estar muy molestos con el resultado de la consulta pública que rechazó el proyecto para continuar con los trabajos del nuevo aeropuerto en el Lago de Texcoco. También señalan los medios, sólo por citar un caso comparativo, que: “el aeropuerto de Barcelona tuvo un gasto cercano a los 3 mil 500 millones de dólares, con la tecnología más avanzada y moderna, es el segundo más grande de España con una capacidad para 30 millones de pasajeros adicionales. El de Texcoco tiene un costo estimado inicial de 13 mil millones de dólares para el mismo número de viajeros.” ¿Para quién es esa diferencia en los costos? ¿Para la población? Por supuesto que no, las millonadas sólo son para quienes se han apropiado del país con su mafiosa e inagotable rapiña, más específicamente se trata de los beneficiarios de las reformas de Peña Nieto, con la que además ya preparaban cambios aprobados por las mayorías priistas del Congreso “en otras materias como la ley laboral, la de minería y la industria de la transformación, la de justicia, la de educación”. ¿Con esas tretas legislativas intentan maniatar al nuevo gobierno elegido mayoritariamente? Un cambio profundo se vislumbra en el país si la ciudadanía participa, los grandes cambios no los hacen los gobiernos en turno sino los ciudadanos con su participación tumultuaria.

Ya desde el lejano 1971 se había advertido de las nefastas consecuencias que la construcción de un aeropuerto en la zona del lago de Texcoco provocaría si no se aplicaba el programa integral de rescate concebido por el doctor Nabor Carrillo para el lugar sembrando previamente pastos en 6 mil hectáreas, además de plantar varios miles de árboles en el vaso y millones en la parte alta de la cuenca. Si tan brutal omisión se concretaba, toda la zona sería devastada junto con miles de aves migratorias y vecinos ¿por qué se insistió en tan descabellada idea?

Cualquier ciudadano “desinformado” se preguntaría ¿por qué el empeño en tan devastadora intención? No hay duda en que la única respuesta son los negocios que los llamados barones del dinero intentaron realizar pese a todo. La costumbre de enriquecerse a costillas de la afectación de millones de ciudadanos es una tradición que mucho les duele dejar de realizar. Resulta bien claro que en tales atrocidades no sólo influyen cuestiones ideológicas, basta tomar en cuenta el saldo de la deuda pública que los espeluznantes gobiernos de los panistas Vicente Fox y Felipe Calderón y el del priista Enrique Peña Nieto heredan a la población: entre los tres dejan una deuda de 10 billones 156 mil millones de pesos para todos los mexicanos (aunque solamente unos pocos fueron los ganones), tan descomunal cantidad de pesos por ahora tendrá que irla pagando el nuevo gobierno federal.

Calderón aumentó la deuda 88 por ciento, Vicente Fox 53 por ciento, mientras con el Copete Parlante la economía sólo aumento un lamentable 2 por ciento. Es decir que estos tres gobiernos prianistas multiplicaron la deuda pública (de 125 millones de mexicanos) en un 5 por ciento, casi dos mil millones de millones de pesos que deberá pagar la población, para que sólo el grupo empresarial-gubernamental se la reparta entre ellos, los mismos que hoy tanto gritan por la frustración de su fallido negocio aeroportuario y hotelero sobre el mítico lago de Texcoco. Cuando la rapiña sobre los ciudadanos se vuelve una costumbre, los saqueadores del ciudadano trabajador se sienten insultados. Curiosa manera de existir: medrando.