La democracia en juego; hablemos mientras podamos del poder que el gobierno le da al Ejército. Autor: Iván Uranga

El ejército ha sido siempre la base del poder, y lo sigue siendo.
El poder está siempre en manos de los que tienen el mando del ejército.
Los gobiernos necesitan ejércitos que los protejan contra sus súbditos oprimidos.
León Tolstoy.

¿Se imaginan al Ejército Mexicano construyendo y controlando aeropuertos, construyendo refinerías y controlando el traslado del petróleo, responsables de la migración de personas, con el poder de controlar la importación y exportación de artículos en la aduana, que controle puertos, fronteras y el trasiego de mercancías interoceánico y de Mesoamérica a través de trenes en un sistema de vías construidos por ellos y que sea responsable de toda la seguridad humana, de bienes y pública de México?

El general de División Salvador Cienfuegos Zepeda, alias El Padrino, exsecretario de la Defensa Nacional en la administración de Enrique Peña Nieto, fue detenido el 15 de octubre de 2020, a petición de la Administración de Control de Drogas (DEA) en el aeropuerto de Los Ángeles, California, en Estados Unidos, por vínculos con el crimen organizado; le imputan cargos por narcotráfico y lavado de dinero, por hechos ocurridos entre 2015 y 2017, investigado por la misma corte de Nueva York que lleva el caso de Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad con Felipe Calderón, acusado de colaborar con el cártel de Sinaloa y que sentenció a Joaquín El Chapo Guzmán. Esta detención nos hace cuestionar a todo el Ejército Mexicano porque en su momento, todos y cada uno de los integrantes de las Fuerzas Armadas de México, estuvieron bajo su mando, militares que eran incuestionables por la defensa férrea de Cienfuegos que llegó a declarar públicamente: “A mis soldados no se les investiga”, cuando la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) recomendó interrogar a los integrantes del Ejército porque 24 elementos del 27 Batallón de Infantería conocieron los hechos a partir de los cuales desaparecieron 43 normalistas de Ayotzinapa.

Es común que se vincule y detenga a generales del Ejército Nacional por sus ligas con el narcotráfico, pero Cienfuegos es el militar mexicano de más alto rango detenido hasta la fecha.

Lo primero que preocupa es que por lo menos hay 6 de los altos mandos activos muy cercanos al Padrino:

  • El subsecretario de la Secretaría de la Defensa Nacional André Georges Foullon Van Lissum, fue el comandante de la Tercera Región con Cienfuegos.
  • Agustín Radilla Suastegu, Oficial Mayor de la Sedena, comandaba la Séptima Zona Militar en el sexenio pasado.
  • Homero Mendoza, jefe del Estado Mayor de la Defensa Nacional, dirigió la Décima Zona Militar.
  • Gabriel García Rincón, Inspector y Contralor General del Ejército y Fuerza Aérea fue el encargado de la Segunda Región Militar en la administración de Salvador Cienfuegos.
  • José Luis Sánchez León Director de la Industria Militar, se desempeñó como Comandante de la 22 zona militar con Cienfuegos.
  • Y el actual Secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval, fue jefe de operaciones en la 4a Región militar con Salvador Cienfuegos en el sexenio pasado.

El licenciado Andrés Manuel López Obrador, contrario a su discurso electoral en donde se comprometió a regresar al Ejército a los cuarteles, en cuanto llegó a la presidencia, ha tomado una serie de medidas que han dado presencia, dinero y poder como nunca antes a este mismo ejército, con estos mismos elementos y mandos que ayudaron a delinquir a los responsables de evitar el narcotráfico puestos por Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. El mismo ejército con un muy largo historial de asesinatos, ejecuciones, violaciones, saqueos, torturas, desapariciones y abusos en México.

Como lo sucedido el 30 de junio de 2014 en el Estado de México en una bodega en Tlatlaya, en donde el “glorioso” Ejército Mexicano con Cienfuegos El Padrino como su máximo general, ejecutaron a 22 civiles ese día, hecho comprobado por la Comisión Nacional de Derechos Humanos.

Y hoy que la DEA acusa a Cienfuegos de ser el responsable del tráfico en México, es importante recordar que los expertos de CIDH establecieron que es posible que alguno de los camiones que tomaron los muchachos de Ayotzinapa estuviera cargado con droga o dinero del narcotráfico y por eso los policías custodiados por el ejército, querían evitar que se lo llevaran los estudiantes. El informe utiliza como fuente una declaración jurada de un agente de la DEA que dirigió un operativo contra la célula de Guerreros Unidos en Chicago y que describe cómo operaban la ruta. Ese hecho se entendería si las fuerzas armadas tuvieran la encomienda de cuidar el interés del Padrino.

De las 10,000 denuncias por tortura revisadas por la Procuraduría General de la República (PGR) desde 2006, hoy Fiscalía (FGR), sólo 15 han terminado con una condena. Juan E. Méndez, relator especial sobre la tortura de Naciones Unidas, dijo que “la tortura no solo es generalizada en México, sino que está rodeada por la impunidad. Si el gobierno sabe que es frecuente y no se presentan cargos o aquellos que llegan a juicio no van a ningún sitio, la culpa es del Estado”.

Un estudio sobre las guerras desde finales de los años setenta del Comité Internacional de la Cruz Roja encontró que en la mayoría de los escenarios de combate entre grupos armados en el mundo por cada persona muerta hay una media de cuatro heridos.

En México, el Ejército mexicano mata a ocho “enemigos” por cada uno que hiere. Para su fuerza de élite, la Marina, la discrepancia es aún más pronunciada: según sus propios datos, mata a 30 combatientes por cada uno que hiere. Por lo que afirmamos que desde que comenzó el sexenio de Felipe Calderón a la fecha en México hay ejecuciones sumarias. Las Fuerzas Armadas han ejecutado y desaparecido a decenas de miles de personas, que culpables o no, en caso de que se les hubiera juzgado estarían con vida, pero es sabido que tienen órdenes de ejecución. A la fecha miles de sicarios oficiales del gobierno no han sido juzgados y las decenas de miles de muertes siguen impunes.

Desde 2014 por orden del Padrino Cienfuegos, las Fuerzas Armadas dejaron de publicar las cifras de muertos. Sin esos datos, según los expertos, es muy difícil saber el nivel de violencia real que ha alcanzado la guerra contra el crimen organizado.

Son estas mismas Fuerzas Armadas, las que ahora “manda” el Presidente de la República Andrés Manuel López Obrador, que aseguró que ningún miembro del ejército hace nada que no le manden y que él los manda a todos, ese mismo ejército, está a cargo –inconstitucionalmente– de toda la seguridad humana, de vialidades, la seguridad de las propiedades y de la seguridad pública en todo el territorio nacional. Son los responsables de ejecutar todos los proyectos estelares del ejecutivo: La Refinería de Dos Bocas, el resguardo de Pemex, sus ductos y el traslado de combustible en todo el país, la construcción y operación del Aeropuerto de Santa Lucía, están controlando puertos, aduanas y fronteras; son responsables de la migración de personas, y tienen el poder de controlar el paso de productos y personas por nuestras fronteras, además son los responsables del trasiego de mercancías interoceánico y de Mesoamérica a través de trenes en un sistema de vías construidos por ellos en lo que llaman Tren Maya y Corredor Interoceánico.

¿Se imaginan a un sicario, a un capo de la mafia con este control?

Pues los tuvo García Luna con Felipe Calderón y Cienfuegos Zepeda con Peña Nieto. Y no tenemos ningún elemento para pensar bien del actual secretario de Defensa Cresencio Sandoval si El Padrino Cienfuegos fue su jefe militar.

Tanto poder en una institución con tantas armas y con tan cuestionada moral es un peligro para la vida, la seguridad y la democracia en México.

El pasado 11 de mayo, el presidente Andrés Manuel López Obrador publicó un decreto en el Diario Oficial de la Federación (DOF) en el que dotó de atribuciones extraordinarias de seguridad pública al Ejército y la Marina, para que actúen en respaldo de la Guardia Nacional durante su mandato. Decreto que hace unos días un juez federal declaró inconstitucional porque con ello se contraviene la Constitución General y las condiciones establecidas por la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Como lo advertimos.

El titular del Juzgado Octavo de Distrito en materia Administrativa indicó que con esto, las Fuerzas Armadas no deben llevar a cabo ninguna acción de seguridad pública ya que ha sido declarado inconstitucional. Pero hasta el día de hoy, el ejército sigue patrullando nuestras calles y poblados, deteniendo y revisando a quien consideren “sospechoso”, abusando del poder de sus armas, robando lo que les guste y poniendo retenes en cualquier parte, en los que estamos obligados por la fuerza a acatar, porque si no lo hacemos seremos ejecutados en el lugar, como ha sucedido tantas veces que ya a nadie le sorprende, que en la realidad mexicana el Ejército es y ha sido policía, juez y verdugo en un país en donde la tortura física y psicológica y la pena de muerte existen de facto y son ejecutadas por sus “gloriosas” Fuerza Armadas.

En estos días se cumple un año de la liberación de Ovidio Guzmán conocida ya como el “culiacanazo”. Es el hecho más vergonzoso de sometimiento del Estado Mexicano a la fuerza del narcotráfico, en donde teniendo ya al narcotraficante detenido con orden de aprehensión pero “sin orden superior” o por lo menos hasta ahora no han informado claramente quién fue el superior responsable. Ovidio tuvo que ser liberado por orden del presidente López Obrador, “para evitar muertes innecesarias”, hecho que quedó sellado unos meses después, cuando el ejecutivo fue al rancho de los Guzmán expresamente a mostrarle su respeto a la madre del Chapo Guzmán, padre de Ovidio, preso en Estados Unidos y cuyo proceso es el responsable de la detención ahora del exsecretario de Seguridad Pública García Luna y del exsecretario de la Defensa Nacional Salvador Cienfuegos.

Algo importante de mencionar es la posición de muchos actores políticos de la sociedad, entre ellos el Presidente, con respecto a la detención de Cienfuegos, en la que piden mesura a las reacciones, algo que no sucedió con los otros exfuncionarios detenidos desde su llegada a la presidencia; Genaro García Luna, Rosario Robles, Alonso Ancira, Juan Collado, César Duarte o Emilio Lozoya del que se hizo un escándalo en los medios y del que ahora ya no se sabe nada. También es extraño que la acusación de gran jurado de EU contra Salvador Cienfuegos es de agosto 2019, anterior a la de García Luna, en el mismo juzgado y ante el mismo juez y que hasta después de más de un año le informaran al Presidente, ya que López Obrador declaró: “A mí me informó hace 15 días la embajadora de México en Estados Unidos, Martha Bárcenas, que se estaba llevando a cabo una investigación que involucraba al señor Cienfuegos, pero que no había nada definido”.

Lo más absurdo es que el propio Presidente López Obrador esté en espera de saber qué otros miembros del ejército están implicados en el proceso de Cienfuegos en Estados Unidos para “hacer una limpia en el ejército” cuando lo que debe hacer es una investigación profunda de todas las Fuerzas Armadas aquí en México porque son su total responsabilidad. No hay autoridad sin responsabilidad y si AMLO es el Comandante en Jefe también es responsable de todo lo que hagan la Fuerzas Armadas, así como Calderón y Peña son responsables de lo que hicieron durante su mandato.

Es urgente que toda la sociedad discuta el papel real de las Fuerza Armadas. La panacea que AMLO nos vendió para acabar con la inseguridad no ha funcionado. Al día de hoy, a dos años de su sexenio han asesinado a más de 64 mil personas, que son muchos más que en el mismo periodo en los 2 sexenios anteriores, desde que comenzó la barbarie con Felipe Calderón.

Hasta ahora, todas las Fuerzas Armadas han sido usadas para mantener contento a Donald Trump conteniendo migrantes, resguardando ductos, propiedades y construyendo los proyectos de AMLO, pero la seguridad humana en la realidad, más allá del discurso demagógico, está peor que nunca.

“Las violaciones de derechos humanos perpetradas por miembros de las fuerzas de seguridad —incluyendo tortura, desapariciones forzadas y abusos contra migrantes— han continuado durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador” Relator Especial de Derecho Humanos ONU.

La impunidad en México es de 98%, los feminicidios crecen, la trata de personas va en aumento y hasta lo suicidios alcanzaron cifras récord mientras la corrupción goza de una excelente salud.

A todos los generales del Ejército Mexicano se les distingue por portar tres estrellas y un águila. Solamente el General Secretario de la Defensa porta cuatro estrellas y un águila. El presidente de la república, no siendo militar es constitucionalmente el jefe supremo de las Fuerzas Armadas, y en caso de que porte el uniforme militar, debe portar 5 estrellas. Ya han sido detenidos generales 3 estrellas y hoy cae el primero 4 estrellas, esperemos que pronto podemos ver en la cárcel a un 5 estrellas.

Son muchos los pasajes de nuestra historia posrevolucionaria en donde el ejército ha demostrado su naturaleza criminal, toda mi vida he luchado por la justicia, a los 9 años fuerzas armadas del gobierno me secuestraron 3 meses con todos los abusos, pero es desde el sexenio de Felipe Calderón que se ha desatado un infierno protagonizado por los excesos del Ejército Mexicano de los que dejo constancia en mi novela “Luciana”.

Lo único que queda claro, es que fue un genocidio, un engaño y una estafa, la famosa “guerra contra el narcotráfico” de Calderón y Peña. Las decenas de miles de muertes y todos los recursos materiales y humanos para simular la erradicación de un cáncer que ellos crearon. 

“Los cimientos principales de todos los Estados son las buenas leyes y las buenas armas, y no puede haber buenas leyes donde no hay buenas armas”.—Maquiavelo.

Mi ternura sigue intacta/La vida es una construcción consciente

Iván Uranga
Iván Uranga

Especialista en Ciencias Sociales, promotor de comunidades autónomas autogestivas, investigador social, docente de Permacultura, escritor de
ensayos, novelas, cuentos, teatro y poesía.

1 COMENTARIO

  1. A estas fechas se podrá entender que si bien el Presidente en campaña expresó que regresaría el ejército a los cuarteles, al llegar al gobierno y enterarse del estado en que estaba la seguridad, la economía, los programas torales, etc., etc., se vio en la necesidad de mantenerlos y reforzar sus acciones, pues hay muchos interesados en mantener ese clima de violencia, sobre todo por las acciones de seguir el $$$$$.

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