Fuga de Cerebros | La DEA ¿Superhéroe o villano?

Por: Alejandra Romero, Eduardo Chícharo, Luis Domínguez y Alecxaí Yllades.[1]

¿Realmente la DEA busca reducir el narcotráfico y el crimen organizado? Para responder, necesitamos revisar su historia. La Drug Enforcement Administration (DEA), es la agencia del gobierno de Estados Unidos (EUA) encargada de implementar la política prohibicionista y la llamada Guerra contra las Drogas desde la presidencia de Richard Nixon. Aunque su trayectoria y sus métodos se remontan a las primeras décadas del siglo XX, sucesos recientes, como operativos ilegales, provocaron un replanteamiento de su papel en México.

Antecedentes de la DEA

El antecesor de la DEA fue el Federal Bureau of Narcotics (FBN), fundado en 1930. Fue el primer cuerpo de seguridad encargado del control antidrogas y dirigido por Harry J. Anslinger, quien logró imponer una agenda prohibicionista internacional, tanto en la Liga de Naciones, como en su sucesora la ONU.

📱 Suscríbete a #AstilleroInforma en Telegram y recibe las noticias

Anuncio

 En su relación con México, el FBN no solo realizó operaciones antinarcóticas de manera directa -sin supervisión del gobierno mexicano- sino que también influyó en su legislación sobre las drogas. Ejemplo de ello fue que en 1946 presentaron una reforma en ciertos artículos del Código Penal Federal Mexicano para aumentar las penas monetarias y carcelarias a quienes ejercieran “delitos contra la Salud”;  reforma que, en menos de un año, fue aprobada por el Consejo mexicano.

También, derogó leyes que se antepusieran a su agenda mediante la presión internacional; como lo fue la retención de medicamentos durante la despenalización y descriminalización de drogas durante la presidencia de Lázaro Cárdenas.

En campañas de erradicación de cultivos, agentes del FBN y policías mexicanos entablaron amistades que promovían la cooperación; además, de que mediante programas de entrenamiento que el FBN impartía, enseñaba métodos y técnicas a los agentes mexicanos.[2]

El FBN fue suplantado en 1968 por el Bureau of Narcotics and Dangerous Drugs (BNDD), que cinco años más tarde se convirtió en la DEA: organización que retomó las actividades ya citadas.

Primeros Años

El nacimiento de la DEA no sólo fue un cambio de nombre de la agencia antidrogas, fue, ante todo, una nueva  manera de implementar el prohibicionismo y exponenciar la intervención e influencia de Estados Unidos en la llamada “Guerra contra las drogas.”

En 1971, Nixon declaró que el abuso de drogas era el enemigo público número uno del país, por lo que dio inicio a la mencionada Guerra justificándola para detener el tráfico de narcóticos proveniente del exterior. Pero, en realidad, Nixon la utilizó para desactivar a grupos políticos opositores, en específico, aquellos que se oponían a la guerra en Vietnam y a grupos radicales afroamericanos como las Panteras Negras.

El Presidente Nixon inicia la “Guerra contra las drogas” en 1971. Créditos: Richard Nixon Foundation (Youtube).

Así, en 1973 la DEA sustituyó a la BNDD, con el fin de crear una sola entidad responsable de las operaciones antidrogas, adscrita al Justice Department de EUA y darle una mayor importancia internacional a la Guerra contra las drogas. Así, ésta se consolidó como la agencia antinarcótica más importante del mundo.

En sus inicios, la institución se concentró en replicar las campañas de erradicación de plantíos en países como Turquía y México ya que sus investigaciones apuntaban que el mayor contrabando de drogas, específicamente de heroína, provenía de tales países.

México siempre ha sido considerado como un país clave por su cercanía con el mayor mercado de consumo ilegal de drogas: EUA. Por ello, la DEA siempre ha tenido una fuerte presencia e intervención en nuestro país.

Entre 1975 y 1978, la DEA trabajó en México para identificar y destruir plantíos de amapola y marihuana, además de realizar incautación de drogas y desalojar a los traficantes. Así mismo, durante este periodo estableció puntos estratégicos para crear bases de la agencia, como lo fue en Michoacán, Sinaloa y Guadalajara.

Para que los agentes de la DEA pisaran suelo mexicano, debían de estar previamente autorizados por el State Department de EUA y la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE). Esta situación, según denuncia el investigador Carlos Pérez Ricart[3], ocasionó que surgieran roces entre los agentes de ambos países y que muchas veces, los agentes de la DEA operaran sin notificar al gobierno mexicano de su presencia o actividades.

Existen testimonios y reportes en los archivos históricos[4] que demuestran que la presencia de agentes estadounidenses derivó en varias ocasiones, en actos arbitrarios y múltiples violaciones a los Derechos Humanos, mismos, que fueron denunciados en su momento por policías mexicanos o las víctimas.

Uno de los momentos clave para la imposición de las políticas prohibicionistas, fue el asesinato del agente de la DEA: “Kiki” Camarena. Con este evento y debido a la presión por parte de la agencia y el gobierno de Estados Unidos, el presidente Miguel De la Madrid elevó el tema del narcotráfico como un asunto de seguridad nacional.

Sin embargo, fue hasta inicios de la presidencia de Calderón, cuando el narcotráfico volvió a ocupar un lugar importante en la agenda pública, mediante el anuncio de la operación “Conjunto Michoacán”, que implicaba un despliegue masivo de militares bajo el argumento de recuperar la gobernabilidad del país.

Ante esta situación, Calderón negoció con EUA la Iniciativa Mérida, misma que establecía un flujo constante de financiamiento, recursos materiales como la venta de equipo para el combate al narcotráfico,[5] y la presencia de agentes de la DEA con la venia de la Cancillería mexicana.

El reforzamiento en la colaboración entre EUA y México implicó más que sólo la comunicación entre instituciones. Significó, la consolidación de la DEA como la directora de la agenda del combate al crimen organizado en México: desde la estrategia, las métricas, hasta la vigilancia en las fronteras y criminalizar el consumo de drogas, lo cual se mantuvo hasta nuestros días.

La DEA de hoy

En la actualidad, la DEA mantiene su intervención directa e indirecta en los esfuerzos nacionales de países latinoamericanos por combatir las drogas, su consumo, cultivo y exportación.

La presencia de agentes de la DEA se traduce en operaciones que muchas veces no son informadas a las autoridades mexicanas, hasta el extremo de que los agentes estadounidenses llegan a operar sin importar los costos materiales o humanos que significan para México.

Por ello, en meses recientes, la SRE ha emprendido acciones para afianzar la soberanía nacional reduciendo la intervención de la DEA y, según la retórica, disminuir la ola de violencia que nos azota.

Así, se inició la demanda contra productores y distribuidoras de armas de Estados Unidos y la retención de pasaportes diplomáticos para los agentes de la DEA. Lo anterior no es secreto para nadie, Anne Milgram, titular de la DEA, expresó su inconformidad con el accionar del gobierno mexicano en días previos.

Recientemente, el gobierno de López Obrador y el titular de la SRE, Marcelo Ebrard, anunciaron Entendimiento Bicentenario, la nueva apuesta para la cooperación bilateral México-EUA en materia de seguridad. La propuesta sustituye de facto a la fallida Iniciativa Mérida, a pesar de que el objetivo es el mismo: combatir la delincuencia organizada y el narcotráfico.

Marcelo Ebrard define el Entendimiento Bicentenario como una estrategia bilateral enfocada en reducir la violencia y el consumo de drogas en ambas naciones.

Por ello, Entendimiento Bicentenario, es de suma importancia que ambos países reconozcan la mutua responsabilidad y deficiencia que tienen respecto al narcotráfico y al comercio de armas.

Aunque este plan anuncia nuevos temas como el tráfico de armas, la migración y las desapariciones, es necesario ser críticos y preguntarse ¿qué camino deberían tomar ambos países para poner un alto al tema? ¿Son necesarios nuevos enfoques, después de 15 años de observar pocos resultados efectivos?

Es muy pronto para dictar sentencia al respecto, pero siempre podemos revisar la historia en busca de respuestas. Esperemos, que éstos sean provechosos para México, porque parafraseando al Dr. Pérez Ricart en una conferencia impartida en la UNAM, si sólo nos basáramos en su historia, pareciera que nuestros intereses son opuestos: si a la DEA le va bien, a nosotros. en cambio, nos va mal. ¿De quién es superhéroe?


[1]Por Alejandra Romero (@AleIntrovertida), Eduardo Chícharo (@lalocur_), Luis Domínguez (@Lgdm99) y Alecxaí Yllades (@AlecxaiY) historiadores integrantes del curso “Narcotráfico y Crimen Organizado en México” de la UNAM. Twitter @NCO_FFyL

[2] Carlos A. Pérez Ricart, “El papel del Federal Bureau of Narcoticsen el diseño de la política de drogas en México (1940-1968), en Frontera Norte,vol. 31, 2019, 23 p.

[3] Carlos A. Pérez Ricart, “Taking the War on Drugs Down South: The Drug Enforcement Administration in Mexico (1973–1980)” The Social History of Alcohol and Drugs, Volume 34, Number 1, May 11, 2020, p. 90.

[4] María Celia Toro, “The Internationalization of Police: The DEA in Mexico”, en The Journal of American History, vo.86, No.2, 19zasw99, p.623-640.

[5] Magdalena Alcocer, Profesionalización y capacitación de elementos de la policía federal en el marco de la iniciativa Mérida (2009-2012) en el contexto de la reforma policial en México.- estándares, mejores prácticas y rendición de cuentas en la democracia, [Tesis doctoral], UCM, 2016, p. 233.

El SAT va por Adame: juez rechaza amparo de Alfredo por ocultar información fiscal

El pasado mes de marzo, Felipe de Jesús Delgadillo Padierna, juez de control del Centro de Justicia Penal Federal en el Reclusorio Sur, vinculó a proceso a Adame; sin embargo, el conductor tramitó un amparo. Ciudad de México, 26 de noviembre (SinEmbargo).- Un secretario del juzgado Cuarto de Distrito de Amparo en Materia Penal, en […]

Damián Alcázar a Dresser: el “golpe de Estado” lo dio el pueblo en las urnas en 2018 (nota de Francisco Félix)

Francisco Félix | julioastillero.com Luego de la polémica suscitada por los comentarios críticos de la politóloga Denise Dresser, quien acusó “golpe de Estado” del Presidente por el acuerdo presidencial sobre obras de infraestructura, el actor Damián Alcázar salió a responder en apoyo al mandatario. En su cuenta de Twitter, Alcázar escribió: “El único ‘golpe de […]

Comenta

Deja un comentario