El Espejo | Privatización militar, la nueva modalidad del neoliberalismo en México. Autor: Iván Uranga

“La pobreza y el calentamiento global tiene sus causas en el individualismo radical y el neoliberalismo, que consideran la ganancia el parámetro absoluto, por encima de la dignidad humana y de la vida”
Papa Francisco.

La nueva modalidad neoliberal de privatización de los bienes de la nación en México son las empresas militares. El alter ego del presidente Andrés Manuel López Obrador, Carlos Salinas de Gortari, privatizó las empresas estatales: Telmex rematándola a Carlos Slim en 442.8 millones de dólares y en 650 millones de dólares Tv Azteca a Ricardo Salinas Pliego. Ahora López Obrador privatiza y militariza 2700 kilómetros de vías férreas, los trenes y las operaciones comerciales con un valor hasta hoy de 230 mil millones de pesos y el nuevo aeropuerto Felipe Ángeles con un valor de 305 mil 677 millones de pesos, el nuevo aeropuerto de Tulum con un valor de mil millones de pesos, el aeropuerto de Chetumal con un valor de más de mil 500 millones de pesos y el aeropuerto de Palenque con un valor de 2 mil millones de pesos, dejándolas en manos de la élite militar del ejército que formó una empresa ex profeso a cambio de lealtad. Lo mismo los puertos de Salina Cruz y Coatzacoalcos, el Tren Interoceánico y los 10 parques industriales que hasta hoy tienen un valor de 220 mil millones de pesos, que deja en manos de la élite militar de la marina.

Benito Juárez en 1855 no sólo quitó el fuero militar, también les quitó la posibilidad de tener negocios civiles, ahora López Obrador, les mantiene un fuero de facto al asignarles más poder y dinero que nunca en toda la historia democrática de México y al anunciar que las ganancias de estas empresas militares serán destinadas a la seguridad social de las propias fuerzas armadas y sus familias lo que les ubica en una condición de excepción con respecto al resto de los más de 120 millones de mexicanos, lo que implica no sólo la violación misma de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos, sino que legalmente es una apropiación indebida de recursos públicos. Hecho que evita que sea una empresa paraestatal, en tanto que las ganancias no serán para beneficio de todos los mexicanos y la convierte de facto en una empresa paramilitar.

El principal argumento de López Obrador para asignar tareas y beneficios especiales y anticonstitucionales a los militares es su desconfianza en los civiles o los no militares y los justifica con otra gran mentira afirmando que el Ejército Mexicano es diferente a los otros ejércitos del mundo, porque surge de la Revolución Mexicana de 1910 y es una gran mentira, porque ninguno de los militares en activo participó en la Revolución Mexicana y los actuales mandos, son militares de carrera, muchos de ellos entrenados en prácticas criminales en la Escuela de las Américas (SOA), que es operada por el Ejército de Estados Unidos, fue fundada en 1946 en Panamá con el objetivo de entrenar a soldados latinoamericanos en técnicas de guerra y contrainsurgencia como la tortura (En este enlace les comparto la lista de graduados de la SOA disponibles hasta junio de 2019). El otro argumento es que los militares en México son pueblo uniformado; como si los militares que reprimieron y reprimen, asesinaron y asesinan, violaron y violan, torturaron y torturan,y desaparecieron y desaparecen a millones de personas en México y el mundo no fueran “pueblo uniformado”. Por supuesto que son pueblo, pero son la pequeña parte del pueblo armado y entrenado para matar que ejerce esa brutal fuerza contra la enorme mayoría del pueblo que no está armado ni entrenado para hacer el mayor daño posible al enemigo, que al ponerlos, como en el caso de México, a cargo de la seguridad interna del país, el enemigo somos todos los ciudadanos, quedando al pobre criterio de quienes andan armados entre nosotros y expuestos a qué decidirán si nos dañan hasta la muerte, como ha quedado demostrado con los asesinatos cometidos por los militares contra los civiles desarmados durante el obradorato.

El principal problema de que López Obrador desconfíe de los civiles es el poder ilimitado que está dejando en manos de los militares que sin ningún esfuerzo podrían tomar el poder político en México. El único resultado real es que la muy grave crisis de seguridad se agudizó con la militarización.

En un principio las fuerzas armadas (ejército y marina) estaban asociadas con los trabajos de rescate después de los desastres naturales, y a la gente le parecía bien. Después, salieron de los cuarteles para enfrentar a la delincuencia organizada, y a la gente le pareció bien. Hoy en día, las fuerzas armadas tienen asignadas 246 funciones civiles, muchas de las cuales ni siquiera tienen que ver con la seguridad de la nación, como pueden ser la vacunación contra covid-19 o la construcción de trenes y aeropuertos. Aunque el modelo de seguridad que se ha seguido hasta ahora no da resultados, las fuerzas armadas siguen acumulando tareas y presupuesto, por lo que es necesario buscar un nuevo paradigma centrado en los derechos y en las personas. Actualmente 90,000 militares están abocados a “encargos” civiles de López Obrador y 75,000 que se encargan de ductos y migrantes. El promedio semanal de movilización militar según el informe del gobierno es de 90,023 elementos del Ejército; 29,741 de la Marina y 89,951 de la Guardia Nacional, es decir, 209,715 militares realizando tareas que van desde macuarros y albañiles, hasta gerentes de empresas y gobernadores. Mientras, se van acumulando los asesinatos durante el obradorato, que al día de hoy son 123,662 mexicanas y mexicanos.

Es muy simple, la estrategia de seguridad ha fracasado, por el simple hecho de que no hay estrategia; Andrés Manuel López Obrador pidió mintiendo, que quería a los militares a su disposición total, para solucionar el grave problema de seguridad, argumentando que los gobiernos anteriores sólo le habían dejado 20 mil policías para atender la seguridad pública, hoy que los tiene a todos a su servicio personal, los usa para todo, menos para dar seguridad ciudadana. También prometió que nunca usaría a las fuerzas armadas contra el pueblo y hoy ante su incapacidad de ejecutar sus proyectos sin violar la ley, ilegalmente emite un decreto que consagra el interés público de los proyectos considerados estratégicos para la seguridad nacional, con lo que pretende invalidar el derecho al amparo, que es uno de los muy pocos instrumentos legales con los que contamos los ciudadanos para evitar los abusos del poder, y no conforme, amparado en ese decreto, manda a las fuerzas armadas a construir los proyectos que presentan resistencia civil para poner, ante las justas demandas ciudadanas a los militares. Que además llegan profundamente motivados porque son los cuidadores, constructores, administradores y dueños y únicos beneficiarios de lo que construyen en territorio de todos y con el dinero de todos, negocios cuyas ganancias serán única y exclusivamente para ellos. 

Aquí les dejo el análisis comparativo entre el neoliberalismo criminal y el neoliberalismo conservador militarizado de AMLO.

Características del Neoliberalismo

Política de “dejar hacer” (laissez faire);

El neoliberalismo plantea que el Estado no debe actuar como interventor y que debe estimular el desarrollo del sector empresarial privado. Aquí la 4T no interviene en el sector empresarial, crea empresas militares independientes del gobierno y los deja ser.

Crítica al intervencionismo estatal;

La teoría neoliberal plantea que el Estado es incapaz de prever el comportamiento de la economía y de evitar que “poderosos grupos de interés distorsionen y condicionen estas intervenciones estatales” (Harvey, 2005). Es decir, el neoliberalismo se justifica en el argumento de que el intervencionismo favorece la corrupción que es el mismo argumento que usa López Obrador para darle más poder a los militares. El neoliberalismo señala también la paradoja de que el Estado no está sujeto a ningún tipo de control social.

Replanteamiento del papel del Estado;

El único papel del Estado en la economía, según el neoliberalismo, debe ser crear un marco jurídico que favorezca el mercado. Es decir, no se opone al Estado en sí, sino que pretende limitarlo al propósito del crecimiento empresarial privado, con base en el estímulo y arbitraje de la competencia. Por lo tanto, el neoliberalismo permite la acción del Estado en el control del monopolio, del lobby y de los sindicatos de trabajadores. Para López Obrador separar el poder político del poder económico, se ha traducido en crear un marco jurídico como el TMEC para facilitarles el despojo.

Libre mercado;

El neoliberalismo considera que el libre mercado es el único capaz de garantizar la más adecuada asignación de recursos en función del crecimiento económico. Desde este punto de vista, la única forma de que el mercado se regule a sí mismo es a través de la libre competencia. Palabras exactas de López Obrador.

Privatización de empresas estatales;

La privatización de las empresas estatales es otro de los fundamentos del neoliberalismo, no solo en lo que toca a los sectores productivos, sino también en lo que refiere a los servicios de interés público como agua, luz, educación, salud y transporte, entre otros. Aquí las simulaciones de nacionalización como su proyecto de energía eléctrica, que sólo cambia unas trasnacionales por otras o el caso del litio en donde asume el control del mineral, pero deja más de la mitad en manos de empresas trasnacionales. En cambio si deja en manos militares los megaproyectos, las megainversiones y sus ganancias en manos de la élite militar.

Individuo como fuerza de producción;

El neoliberalismo ve a los individuos como fuerza de producción del orden económico, lo cual lo confronta con el liberalismo, que se preocupaba del desarrollo pleno de las capacidades de los sujetos y no solo de las potencialidades económicas abstractas. Durante los 4 años del gobierno de la 4T no existe ninguna política gubernamental que tienda a desarrollar las capacidades plenas de cada mexicano. Y sin embargo, siempre que se refiere a los migrantes, los piensa como mano de obra para las empresas neoliberales.

Ética de mercado;

El neoliberalismo se arma sobre una ética de mercado, es decir, sobre la concepción del mercado como un absoluto, como principio regulador del orden y el comportamiento social al que todos los aspectos de la vida se hayan sujetos y hacia donde todos deben ser orientados, desde los aspectos materiales hasta los imaginarios (culturas, intereses individuales, sistemas de creencias, sexualidad, etc.). Cada una de las grandes decisiones de López Obrador tiene como única justificación la explotación económica de las riquezas naturales y culturales de México para competir en ese mercado neoliberal. 

Libre circulación de mercancías y capitales;

El neoliberalismo propone la libre circulación de mercancías y capitales, lo que de alguna manera desafía los límites y controles del Estado nacional en materia de economía. El neoliberalismo se enraíza, de esta manera, con la globalización. En este escenario, los límites y alcances de las responsabilidades y los mecanismos de distribución de la riqueza se vuelven porosos. El Tren Maya y el Corredor Interoceánico tienen como función principal garantizar la libre circulación de mercancías, en donde no sólo servirá para el despojo de las riquezas de México, sino que servirá para que México se convierta en la principal zona de trasiego de mercancía entre océanos para el comercio mundial.

Prioridad del mercado mundial sobre el mercado interno;

Ya que se basa en el libre comercio, el neoliberalismo le da prioridad al mercado internacional sobre el mercado interno. Esto implica, entre otras cosas, que favorece las inversiones extranjeras sobre las nacionales, lo que, por un lado, genera movimiento de capitales, pero por el otro, causa desequilibrios importantes en la distribución del poder. AMLO entregó el agua y el territorio de Veracruz a Nestlé y a la cervecera Constellation Brands.

Crecimiento económico como objetivo fundamental;

El neoliberalismo tiene como objetivo fundamental el crecimiento económico, interés que domina sobre cualquier otro ámbito del desenvolvimiento social. Este se vuelve el centro de referencia y orientación de las políticas económicas. En pleno calentamiento global, con la crisis hídrica más importante de nuestra historia y con la humanidad al borde de la extinción, López Obrador ha preferido destruir millones de metros de selva sana, matar a millones de especies en la región Maya y construir una refinería de petróleo para garantizar “el crecimiento económico”.

Desinterés por la igualdad social;

A diferencia del liberalismo clásico, el neoliberalismo ve con desconfianza la búsqueda de la igualdad social, ya que considera que las diferencias sociales son las que dinamizan la economía. Todos los apoyos económicos que otorga el gobierno, profundizan la desigualdad y la miseria al crear dependencia, y en su discurso López Obrador llama al pueblo a vivir humildemente, mientras genera las condiciones para que los ricos sean más ricos.

Relativización del valor de la democracia;

El neoliberalismo percibe la democracia como una circunstancia histórica pero no la concibe como un proyecto consustancial de la libertad económica. En ese sentido, entiende que la libertad a la que apela trasciende el imaginario político de la democracia. Es decir, podría haber neoliberalismo sin democracia. Por lo que nos preocupa profundamente todo el poder que le ha dado a los militares.

En el colmo de toda esta Militarización de Terciopelo el presidente de México Andrés Manuel López Obrador crea ilegalmente una gubernatura militar en el territorio ahora civil de las Islas Marías, que pertenecen al estado de Nayarit, pero que ahora son gobernadas por el militar activo de la Secretaría de Marina capitán de navío Julián Castillo Cepeda en calidad de “Gobernador”, violando la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

La vida es una construcción consciente.

Iván Uranga
Iván Uranga

Especialista en Ciencias Sociales, promotor de comunidades autónomas autogestivas, investigador social, docente de Permacultura, escritor de
ensayos, novelas, cuentos, teatro y poesía.

Comenta

Deja un comentario