El Espejo | #NoEsSequíaEsSaqueo/ Bancos, políticos y trasnacionales son los dueños de 98% del agua. Autor: Iván Uranga

Una gota de agua vale más que todo el litio del mundo para un pueblo sediento.
-Iván Uranga

El 7 de diciembre de 2020, la base de la vida en el planeta Tierra comenzó a cotizar en la Bolsa de Valores de New York en un índice conocido como “NQH2O” (Nasdaq Veles California Water Index), como desde ahora se le conocerá al precio del agua en Wall Street, a partir de ese momento una tendencia preocupante en el sector del agua se está acelerando en todo el mundo; la elite de los multimillonarios y los grandes bancos de Wall Street están comprando agua por todo el mundo a un ritmo sin precedentes. Grandes conglomerados bancarios como Goldman Sachs, JP Morgan Chase, Citigroup, UBS, Deutsche Bank, Credit Suisse, Macquarie Bank, Barclays Bank, Blackstone Group, Allianz, HSBC y BlackRock entre otros, están consolidando su control sobre el agua de todo el planeta.

Lea: #OroAzul/Privatizaron la lluvia. Autor: Iván Uranga

Magnates ricos como George Soros, T. Boone Pickens, el ex presidente George HW Bush y su familia, Li Ka-shing de Hong Kong, Manuel V. Pangilinan, Germán Larrea de Grupo México y otros multimillonarios, están comprando miles de hectáreas de tierra con acuíferos, lagos, derechos sobre el agua, servicios sanitarios y acciones en empresas de tecnología e ingeniería del agua de todo el mundo.

  • En Estados Unidos el capitalismo ya condenó a un hombre por cosechar agua de lluvia.

Al mismo tiempo que los grandes bancos están comprando agua por todo el mundo, los gobiernos se están moviendo rápidamente para limitar la capacidad de los ciudadanos para ser autosuficientes en el suministro de agua, como el caso de Gary Harrington en Oregón, EU, quien fue encarcelado por recoger agua de lluvia en tres estanques situados en su terreno, al imputarle nueve cargos y ser condenado a 30 días de cárcel. En contraparte están los herederos del multimillonario T. Boone Pickens propietarios de los derechos de agua del acuífero de Ogallala, en donde les permiten saquear 245.000 millones de litros de agua al año, sin que nadie les moleste.

En México, según datos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), BBVA, Santander, Banorte, Citibanamex, Banco Azteca, Invex, HSBC, Mifel, Autofin, Banco del Bajío, Monex, Bansí, CI Banco, Deutsche Bank y Scotiabank tienen concesiones que les permite hacer uso de miles y hasta millones de metros cúbicos de agua anualmente.

BBVA México, el banco más grande del país, tiene 10 permisos, dentro de los que destaca uno en Nayarit (08NAY109055/13EMDL08) que le permite utilizar 2.1 millones de metros cúbicos de agua al año, y otro en la cuenca Lerma-Santiago (08JAL128626/12EMOC12), que representa 1.6 millones de metros cúbicos anuales. Que aunque se quiere deslindar afirmando que las 10 concesiones que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) tiene registradas a su nombre, en realidad están otorgadas a fideicomisos que son administrados por ellos, no se les cree porque es exactamente el mismo argumento que dan cuando se les cuestiona por el origen de sus caudales económicos.

Lea: Sembradores de agua/Autonomía sin agua no es autonomía. Autor: Iván Uranga

Santander tiene 35 concesiones para explotar agua en el territorio nacional, HSBC, 25; Banorte, cinco; Scotiabank, cinco y Citibanamex, tres.

Banco Azteca perteneciente al empresario Ricardo Salinas Pliego, señalado como la tercera persona más acaudalada del país, según la Conagua, tiene únicamente dos concesiones; sin embargo, destaca una en la cuenca del Valle de México (13MEX159549/26EMDA17) en situación de sobrexplotación, de la cual tiene permitido extraer anualmente 2.2 millones de metros cúbicos.

El Banco Mexicano de Inversión Invex, tiene siete permisos en diversos estados del país, pero destaca uno en Baja California Sur (01BCS105122/03IMGE06) de donde tiene permitido usar un millón de metros cúbicos anuales.

Es un ejemplo del extraño nuevo orden mundial en el que los multimillonarios y los bancos elitistas pueden poseer acuíferos y lagos, pero los ciudadanos comunes ni siquiera pueden recoger agua de lluvia o nieve en sus propios patios y terrenos privados.

  • Es urgente blindar a nivel constitucional que todo mexicano pueda recolectar agua de lluvia sin ninguna restricción, al igual que luz solar o el aire.

No es sequía, es saqueo.

La criminal escasez de agua es un asunto de carácter geopolítico. La grave sequía que vive actualmente el noroeste de México involucra intereses de empresarios y políticos de México y Estados Unidos que tienen ambiciosos planes de crecimiento industrial e inmobiliario, con proyectos que requieren enormes volúmenes del líquido. Nuevo León es uno de los estados más perjudicados, con 15.2 por ciento de su territorio en sequía extrema; las presas Cerro Prieto, en el municipio de Linares, y La Boca, en la localidad de Santiago, han registrado los recientes dos meses sus mínimos históricos; esta semana estaban a 5.12 y 11.74 por ciento de su capacidad, respectivamente.

En Monterrey y su área metropolitana, desde el pasado 22 de marzo se aplica un plan de cortes programados de agua, que implica que uno de los siete sectores en que se dividió la zona se quede sin suministro un día a la semana.

15 empresas acaparan en la entidad 44 millones 490 mil 222 metros cúbicos de agua, contra un millón 33 mil 950 que es destinado al uso doméstico, es decir, los pobladores sufren escasez de agua y sólo consumen 2.27 por ciento.

  • El gobierno neoliberal de Nuevo León raciona a la población de agua y les pide que reduzcan su consumo cuando solo consumen 2% del total del agua que se consume en el estado.

La lista del saqueo en Nuevo León la lidera la acerera ítalo-argentina Ternium México, con un consumo anual de 14 millones 654 mil 772 metros cúbicos.

Le sigue la holandesa Heineken, socia de Cervecería Cuauhtémoc-Moctezuma, con 6 millones 980 mil. En tercer lugar, está Industria del Álcali, con 4 millones 474 mil 600 metros cúbicos anuales.

Alfa Subsidiaria utiliza 3 millones 137 mil 888 metros cúbicos; Bebidas Mundiales (Coca-Cola), 2 millones 725 mil 271; Parque Fundidora, 2 millones 245 mil 360; San Juan Compañía de Bienes Raíces, un millón 958 mil 680; Grupo Embotellador Noreste (Coca-Cola), un millón 400 mil metros cúbicos.

Después están Ucar Carbón Mexicana, con un millón 255 mil 306 metros cúbicos; Compañía Topo Chico, un millón 210 mil; Operadora de Inmuebles de Oriente, un millón 173 mil 679; Vidrio Plano de México, un millón 95 mil 720; Proteínas Naturales, 848 mil 382 metros cúbicos; Comercializadora de Productos Básicos, 801 mil 563 y Grupo Terralquimia, 729 mil metros cúbicos.

Lea: Nestlé en México y el doble discurso de la cuarta transformación. Autor: Iván Uranga

Además de los políticos que han aprovechado su cargo público para bonificarse como los ex gobernadores priístas Jorge Treviño Martínez (1985-1991), Sócrates Rizzo García (1991-1996) y Benjamín Clariond Reyes-Retana (1996-1997), el ex mandatario estatal panista Fernando Canales Clariond (1997-2003), así como el dirigente ganadero Arturo Bonifacio de la Garza. Estos cinco personajes, aprovechan más de 2 millones de metros cúbicos del recurso al año, sumándose el alcalde de Santiago, el priísta David de la Peña Marroquín, que impulsa un desarrollo turístico, deportivo y comercial en las inmediaciones de la presa La Boca, que usará 39.5 millones de metros cúbicos al año para permitir la operación de diversos servicios, incluido un parque acuático Six Flags; mientras tanto, el grueso de la población sólo gasta en promedio unos 240 metros cúbicos anuales por familia.

Lea: El Cártel del Noescafé. Autor: Iván Uranga

Los empresarios multimillonarios usan el agua indiscriminadamente para mantener sus ganancias en productos que, por cultivarlos fuera de su zona natural, como es el caso de la nuez en Nuevo León que cuesta 100 litros de agua cultivar una sola nuez, o productos como la carne de res, que cada kilogramo cuesta 20 mil litros de agua; para producir un kilogramo de cacao se necesitan 17 mil litros de agua; 11 mil para un kilo de algodón (que es el promedio que lleva cada pantalón de mezclilla). Un kilo de pollo cuesta 11 mil litros de agua, 2 mil 500 un kilo de arroz, 2 mil un kilogramo de aguacate (cada año se exportan 80 mil toneladas de aguacate sólo a Estados Unidos, es decir; se van 160 mil millones de litros de agua al año a Estados Unidos en forma de aguacate); un kilogramo de café se lleva 1 mil 120 litros de agua (sólo Nestlé exporta 80 mil toneladas de café mexicanos al mundo al año, lo que implica un saqueo de 89 mil 600 millones de litros de agua al año); producir un kilo de manzana cuesta 822 litros de agua; 790 un kilo de plátano; 250 litros de agua por cada kilogramo de jitomate, 180 litros de agua cuesta producir un litro de cerveza(sólo el Grupo Modelo, ahora asociado con Nestlé, exportan 12 millones de hectolitros de cerveza al año, lo que significa que se van 216 mil millones de litros de agua mexicana al mundo cada año) y cada litro de Coca-Cola cuesta 70 litros de agua (Se producen 1 mil 950 millones de litros de su veneno negro al año en México, lo que significa que para enfermar de obesidad y diabetes a la población, se usan 1 billón 365 mil millones de litros de agua al año).

Lea: La recolonización silenciosa del post-neoliberalismo. Autor: Iván Uranga

El saqueo de todos estos criminales capitalistas es promovido abiertamente desde casi todos los gobiernos del mundo; en México el actual gobierno, al igual que todos los anteriores, han facilitado descaradamente este saqueo que hoy tiene a millones de mexicanos en el día cero, porque ya no tienen suficiente agua para sobrevivir el próximo verano. El gobierno de Andrés Manuel López Obrador nada ha hecho por quitar las criminales concesiones de agua que se les dieron a más de medio millón de particulares en los últimos 30 años y sigue dando concesiones a empresas como Nestlé o Constellation Brands y hasta presume que con su sistema de saqueo llamado Tren Maya podrán exportar muchos más recursos naturales al mundo.

Un problema que incrementa la escasez de agua es la falta de infraestructura y de manteamiento a la infraestructura existente, ya que se llega a perder hasta 60% del agua “potable” por fugas.

  • AMLO pelea el litio y regala el agua como si fuera más estratégico tener pilas que quitar la sed.

Muchos pueblos se están levantando para defender el vital líquido, porque es totalmente injusto que el 98% de toda el agua del país se vaya a los bolsillos de los neoliberales y que el miserable 2% de agua que consume 99.99% de la población la racionen, o la vendan a precios exorbitantes. Si sólo elimináramos a la Coca-Cola tendríamos el agua suficiente para sobrevivir todos los mexicanos.

Lea: Agua, AMLO y Nestlé. Autor: Iván Uranga

El Gobierno de México está obligado a garantizar el agua para todos, porque el artículo 4º de la Constitución mexicana dice que “toda persona tiene derecho al acceso, disposición y saneamiento de agua para consumo personal y doméstico en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible.” Sin embargo, 100% de los mexicanos no tiene acceso permanente al agua bebible. Y digo agua bebible porque en México el agua “potable” no es agua que se pueda beber, haciéndose cómplice del saqueo, porque obliga a la gran mayoría de la población a consumir agua embotellada por las trasnacionales, hecho que hace a México el principal consumidor de agua embotellada de todo el mundo con 21 mil millones de litros de agua embotellada al año. Según Inegi 76% de los hogares consumen agua embotellada y pagan a trasnacionales cada tres meses 11 mil 306 millones de pesos.

Como pueden ver, la sequía en México es un saqueo orquestado desde el gobierno para beneficio de los grandes capitales del mundo. ¡Vaya Cuarta Transformación!

  • Para producir mil kilos de carbonato de litio se evapora medio millón de litros de agua salada y se usan 30 mil litros de agua dulce.

Si el gobierno no va a hacer nada, necesitamos apropiarnos del agua antes de que llegue a sus bancos, a sus depósitos, a sus empresas, y la única forma es convertir cada techo, y cada pedazo de tierra en manos del pueblo en un recuperador de agua de lluvia, aprender a hacer depósitos con nuestros recursos y captar el agua necesaria para nuestro consumo. Lo único que le exigimos a los gobiernos es que garanticen constitucionalmente nuestro derecho a cosechar agua, aire y sol, antes de que lo conviertan en un delito.

La vida es una construcción consciente.

Iván Uranga
Iván Uranga

Especialista en Ciencias Sociales, promotor de comunidades autónomas autogestivas, investigador social, docente de Permacultura, escritor de
ensayos, novelas, cuentos, teatro y poesía.

Comenta

📱 Únete al grupo #AstilleroInforma en Telegram y recibe las noticias

Deja un comentario