Ricardo Gallardo: un hombre de bien. Autor: Óscar G. Chávez

FOTO: GALO CAÑAS /CUARTOSCURO.COM

Óscar G. Chávez

De mafiosillo a virtuoso varón

En este libro está la historia real de este hecho y el porqué [sic] de lo hasta hoy alcanzado por este dirigente, líder empresarial y social cuando fue presidente municipal de “Soledad” [sic] es apenas el comienzo de un luminoso porvenir que le espera a todas las comunidades que sin duda, lo llevarán a que abandere sus destinos como gobernador y un día como presidente de toda la nación de México.” Así concluye la viñeta de la contraportada del libro hagiográfico  “Ricardo “El Pollo” Gallardo Cardona. Pigmalión en la comunidad. La apasionante vida de un hombre joven que está llamado a marcar un hito en la historia política de México”, publicado en 2017, por la editorial Global Click.

Ese año, el de la aparición del libro, Ricardo Gallardo Cardona, el biografiado, se encontraba todavía considerado como un ex convicto con proceso judicial abierto  por desvío de recursos del municipio de Soledad de Graciano Sánchez,  que lo llevó a un penal federal en enero de 2015.

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Siete años después su situación es muy distinta. Luego de triunfar como candidato a diputado federal en 2018, resultó victorioso en el controvertido proceso electoral  de 2021 para la gubernatura del estado de San Luis Potosí. Casi paralelamente al tiempo de la campaña, las carpetas de investigación abiertas dormían (a la par que el fiscal general) en la Fiscalía General de la República, y aunque la Unidad de Inteligencia Financiera, lo señaló como responsable de enriquecimiento ilícito, nunca se actuó en su contra.  

Como un perseguido político del viejo régimen, lo definió el presidente de la República, después de meses atrás haberlo considerado como un mafiosillo. Ya con la bendición presidencial, nada lo detuvo. Después, en una cuestionable sesión, como consecuencia de las impugnaciones de la oposición partidista, el Tribunal Electoral Judicial de la Federación, sentenció como inobjetable y limpio su triunfo. El mafiosillo se convirtió en virtuoso varón.

Verbena placera

El 26 de septiembre, con la plaza Los Fundadores de la ciudad de San Luis Potosí, convertida al vapor en recinto oficial, el licenciado José Ricardo Gallardo Cardona tomó protesta de ley como gobernador constitucional del estado libre y soberano de San Luis Potosí. Apenas una semana antes, y sin observar los tiempos que la ley indica al poder Legislativo, los diputados aprobaron trasladar el espacio solemne a la plaza. Preludio de que las leyes se torcerán a modo.                

La toma de posesión más que un acto protocolario se convirtió en un evento con alcances de verbena, en el que pareció que más que la legisladora representante del Legislativo tomara protesta, Gallardo tomó protesta a Gallardo. “Sólo Napoleón podía coronar a Napoleón.” No es de dudarse, si hubiera estado en sus manos lo habría hecho.

Más cerca del folclor que del formalismo, la toma de protesta no sólo se convirtió en una pasarela de connotados miembros del Partido Verde Ecologista de México, ente que lo hizo llegar al poder, sino que se percibió el respaldo completo de la llamada Cuarta Transformación. Si bien, fue notoria la ausencia del secretario de gobernación, la presencia de Ricardo Monreal, malévolo operador presidencial que también acostumbra a irse por la libre, puede interpretarse como el vaticinio de futuras alianzas en las que seguramente estará incluido como generador de votos y operador Ricardo Gallardo.

El protocolo fue lo de menos, mensajes de corte populista que pretendían emular a bajos niveles el discurso presidencial fueron pronunciados por el gobernador entrante, frente a los simpatizantes que frenéticos aplaudían, mientras las comunidades indígenas entregaban sus bastones de mando. Miembros de las élites empresariales potosinas, legitimaban el acto y al prócer; ahí también estuvieron para cautivar al pueblo, Itati Cantoral y Julión Álvarez.

Potosí para los potosinos 

El lema de la administración entrante es ya “Potosí para los potosinos”; del quechua poc-tosí, cerro que truena, todos pensaríamos que sus abundantes riquezas quedarían para los de casa, y no que irán a parar a la caja grande del partido Verde. Algo queda del cuatro veces secular real de minas.   

Entre las promesas de campaña de Gallardo, destacó la conformación de un gabinete plural en materia de género, que dejaría atrás el amiguismo y sería acorde a las necesidades de San Luis Potosí, pero no fueron más allá y en eso quedaron: promesas. La pretendida intención de conformarlo con personas de probadas experiencia y trayectoria, acorde a las cuotas de género, además con personajes distantes o ajenos al gallardismo, no se mencionó después de las elecciones.

Hoy sabemos, Ricardo Gallardo es quien asumió la titularidad de casi todas las secretarías que integran su gabinete. Queda demostrado, ante la incapacidad manifiesta de su primer círculo de colaboradores, que él es y será durante los próximos seis años, señor y rector de todo lo que ocurra dentro del estado, de toda dinámica política social y administrativa. 

Todo nombramiento de funcionarios de primer nivel y mandos medios, será confeccionado desde su escritorio; las pocas designaciones que hagan los titulares de las dependencias, tendrán que ser autorizadas por él.

Sin embargo, una buena cantidad de los integrantes que se sumarán a las diferentes secretarías, provienen de estados como Chiapas y Guanajuato. Se conforma una legión extranjera que se repartirá el potosí que dijeron sería para los potosinos.   

No es nuevo, la única forma de controlar la política es precisamente articulando una estructura como la que conforma Ricardo Gallardo, donde sea el único con la capacidad para pensar, disponer, y tomar decisiones, eso le permite tener el control absoluto aunque de momento compartido con el agónico Cándido Ochoa, terrorífico ex secretario general de gobierno hace dos sexenios, quien encarna el control absoluto de la secretaría general de gobierno, del aparato judicial y del de impartición de justicia.    

Gallardo, evidentemente lo sabe y se da cuenta, gobernar un estado no es dirigir un municipio conurbado a la capital, pero al seleccionar y repetir funcionarios que colaboraron con él y su padre en los gobiernos de las alcaldías, se rodea de una corte de pollozombies que no hacen otra cosa que repicar su cacaraqueo.

Arte al gusto del rey

Olvidémonos de la Sátira X de Décimo Julio Juvenal, y  pasemos por alto la sentencia “panem et circenses”, en la que retrata el adormecimiento del pueblo mediante el espectáculo fastuoso, frente a la adversidad y sufrimiento. Ningún vínculo comprobable hay con el entorno potosino, aunque es de llamar la atención que hasta el momento no ha sido designado ningún secretario de Cultura.

Dos supuestos podrían partir del hecho: no se encuentra al personaje que pueda convertirse en el mejor ceremoniero del rey para entretener al pueblo con espectáculos masivos y fastuosos circos, o la cultura no se encuentra entre sus principales objetivos al considerar que se puede prescindir de ella.

Algo ya se sabe, una inversión monstruosa permitirá que el novel gobernador pueda desarrollar caprichos al estilo Luis XIV; un río navegable se construirá en los terrenos del parque Tangamanga, el más grande de América Latina.  No dudemos que en breve pretenda conectarlo con el Moctezuma, y trazar una vía náutica al Golfo; si allá se hizo un tren maya, por qué no acá un crucero guachichil.

Nadie dice algo, nadie dirá nada

Se cierran filas en torno al nuevo gobernador; todos dicen es por institucionalidad y en bien de San Luis, todos suponen pero nadie se atreve a afirmarlo, que es por miedo al narciso gobernante. Motivos hay de sobra.               

La noche del lunes invitaba a un amigo a que mantuviera en sus redes sociales la postura crítica hacia el nuevo gobierno, tal y como lo ha hecho –desde la comodidad de su poltrona–con el gobierno federal y su titular. Reflexivo, mesurado, respondió: “Tu Peje puede echar a sus seguidores y bots desde la mañanera y, si de plano le resultas incómodo, te mandará recados con la Fiscalía General de la República… pero no te desaparece. Sutiles diferencias.

Algo habrá de eso, hace tiempo el actual secretario de Comunicaciones y Transportes potosino, refiriéndose al mismo clan que hoy le otorgó el nombramiento, fustigaba: “[son] un grupo que cree que es su retrete, que San Luis es su escupidera, que han llegado a los puestos públicos para enriquecerse en forma tan ofensiva, tan insultante… matan extorsionan, levantan, atosigan, cercan las libertades…

No sé si lo hicieron, no sé si lo hizo; no creo que lo haga. Hoy es un hombre de bien.

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