Ricardo Anaya se dice acosado por AMLO pero lleva años acusado de corrupto. Hasta en el PAN (nota de SinEmbargo)

Ricardo Anaya se ausentará del país porque a su decir el Gobierno de López Obrador ha emprendido una persecución en su contra. No obstante, los señalamientos hacia el panista provienen de tiempo atrás y en ellos han insistido compañeros y excompañeros de partido.

Ciudad de México, 23 de agosto (SinEmbargo).– Ricardo Anaya Cortés ha sido insistente en denunciar una persecución política en su contra y ha señalado al Presidente Andrés Manuel López Obrador de ser el principal artífice de esta embestida que —a su decir— busca sacarlo de la contienda presidencial de 2024 encarcelándolo por presuntos actos de corrupción, señalamientos que han provenido desde tiempo atrás de excompañeros de partido y de integrantes e instituciones de la administración de Enrique Peña Nieto, con quien mantuvo una cercanía durante parte de su sexenio.

“Él acusa de ser perseguido por el Presidente, por mí, y eso es una mentira, eso es falso. ¿Qué es lo que da origen a esta situación? Pues una denuncia que se presentó desde hace mucho tiempo por sus mismos compañeros de partido, en su momento, y luego esto se juntó con una denuncia que hizo el exdirector de Pemex, donde acusa a exlegisladores y dirigentes de partidos de que recibieron dinero para la aprobación de la Reforma Energética. La historia se tiene que contar bien”, dijo la mañana de este lunes el Presidente López Obrador.

La denuncia a la que se refiere el mandatario federal fue interpuesta por Ernesto Cordero Arroyo, exsecretario de Hacienda en el Gobierno de Felipe Calderón, el 11 de junio de 2018, en el marco del proceso presidencial de julio de ese año, en el que participaron tanto Anaya como López Obrador, así como José Antonio Meade y Margarita Zavala.

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Cordero, en ese entonces senador del PAN, acusó a Anaya por lavado de dinero a causa de “operaciones inmobiliarias con al menos dos familias queretanas de las que se desprende la realización de hechos ilícitos (tráfico de influencias, operaciones con recursos de procedencia ilícita y lo que resulte), así como para que se investiguen las discrepancias que existen entre las declaraciones patrimoniales y los ingresos manifestados públicamente por él y su señora esposa”.

Todo ello, en el contexto de la compra-venta de una nave industrial en Querétaro mediante un esquema de triangulación de recursos.

EL CASO MANUEL BARREIRO

La denuncia que se presentó en contra de Anaya se enmarcó en la trama de corrupción en la que se vio involucrado por la venta de una nave industrial en Querétaro, su estado natal, a través de un esquema de triangulación en el que figuraron empleados del empresario queretano Manuel Barreiro Castañeda, quien ha sido identificado como un amigo de Anaya.

Dos artífices del esquema de lavado de dinero en la compraventa de una nave industrial en Querétaro describieron en enero de ese año ante la Procuraduría General de la República (ahora FGR) la estrecha relación “de amistad y negocios” de Manuel Barreiro Castañeda y el entonces candidato presidencial Ricardo Anaya y detallaron un esquema que ambos diseñaron para ocultar el origen de los 54 millones de pesos que Barreiro le pagó a la empresa Juniserra, S. A de C. V., de la que por aquellas fechas eran socios Anaya, su esposa y sus suegros.

En febrero de 2018, el abogado de estas dos personas, Adrián Xamán McGregor, acusó en una conferencia de prensa a Anaya por lavado de dinero y aseguró que sus clientes fueron contratados por Manuel Barreiro para realizar operaciones financieras para hacer llegar recursos al panista. En específico él aseguró que se compró un lote, mediante una empresa de Anaya, Juniserra, en 10 millones de pesos, y que luego el inmueble se vendió como nave industrial en 54 millones a una empresa que estaba catalogada por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) como fantasma.

En relación a esta acusación, la PGR difundió el 21 de febrero de 2018 un comunicado en el que señala que por este caso había abierto en octubre de 2017 una carpeta de investigación a raíz de la cual realizó cateos, solicitó alertas migratorias y citó a diversas personas para rendir su declaración.

Días después Anaya acusó al Gobierno de Enrique Peña Nieto de una “guerra sucia” en su contra y afirmó que las presuntas irregularidades en la venta de la nave industrial se habían aclarado cinco meses atrás. Incluso el panista difundió un video en el que explicó que financió la compra de la nave industrial a través de una hipoteca de su casa para obtener un crédito con Banamex; un crédito con el propio parque industrial y ahorros personales y de una empresa.

Todo ello fue criticado por un expanista y calderonista, Javier Lozano, quien fue Secretario de Trabajo en el Gobierno de Felipe Calderón y que en el pasado proceso presidencial fungió como vocero del abanderado del PRI, José Antonio Meade, quien fuera su compañero en el Gabinete de Calderon. Lozano cuestionó que se haya empleado a la empresa fantasma Manhattan Master Plan, constituida por empleados de Barreiro. “Ricardo Anaya miente y está metido en lavado de dinero”, dijo en marzo de 2018 el excompañero de partido de Anaya. Posteriormente en otro material, cuestionó que el panista pudiera pagar préstamos, tener ahorros y además tener a su familia viviendo en Atlanta, en Estados Unidos.

En la denuncia presentada por Ernesto Cordero también señaló otro aspecto de la vida de Anaya que ha estado bajo escrutinio: sus ingresos familiares. Desde 2016, cuando era dirigente nacional del PAN, Ricardo Anaya fue cuestionado por enviar a sus tres hijos a estudiar a Estados Unidos durante dos años, con el fin de que aprendieran inglés en Atlanta, acto que llevó a generar dudas en torno al origen de su patrimonio.

Por ejemplo, en el marco de la campaña presidencial de 2018, la periodista Azucena Uresti preguntó a Anaya a cuánto ascendían sus ingresos mensuales, a lo cual él respondió que correspondían a 400 mil pesos al mes, ingreso que también declaró durante su paso por la presidencia panista.

No obstante, el periodista Álvaro Delgado documentó para la revista Proceso cómo documentos bancarios establecían que sus ingresos y los de su esposa era muy superiores a esa cantidad. Entre 2013 y 2016, Carolina Martínez Franco recibió depósitos en su cuenta bancaria de HSBC por casi 28 millones de pesos, 9 millones más de los ingresos declarados por ambos, según el mismo reporte.

Esto mismo fue cuestionado por el expanista Lozano quién puso en duda los recursos declarados por Anaya y su modo de vida.

Pero Lozano no ha sido el único en señalar esto.

MÁS ACUSACIONES CONTRA ANAYA

“Es un hombre deshonesto”. Con esas cuatro palabras calificó, el 16 de abril de 2018, el expresidente Felipe Calderón Hinojosa a Ricardo Anaya, con quien rompió relaciones a causa de la disputa por la dirigencia del PAN que llevó al exmandatario, a su esposa y a un grupo cercano a él a dejar el partido blanquiazul, el cual lo llevó a la Presidencia en 2006.

Las diferencias entre Anaya y Calderón se agudizaron en el pasado proceso presidencial en el cual el PAN —a decir del expresidente— le cerró la puerta a Margarita Zavala, quien terminó compitiendo por la vía independiente, una candidatura que estuvo marcada por irregularidades como la presentación de firmas ciudadanas falsas. “Abusaste de tu poder para cancelar la democracia interna del PAN y violentar los derechos políticos de una mujer que era la candidata más viable en el PAN y en el país”, lanzó Calderón a Anaya, por ejemplo, el 28 de mayo de 2018.

La propia Margarita Zavala criticó a Anaya durante esa campaña en una entrevista con la W Radio del 23 de febrero de 2018: “Él tiene que aclarar muchas cosas […] Si estuvo de servidor público tanto tiempo que aclare de dónde sacó los bienes porque él no se dedica a las empresas sino más bien al servicio público”.

Ahora, en un cambio de discurso, tanto Calderón como Zavala han respaldado a Anaya, dejando a un lado las acusaciones que ellos mismos pidieron aclarar y señalando al Presidente López Obrador de emprender una persecución.

Por otra parte, en la campaña de 2018, José Antonio Meade, exsecretario tanto en el Gobierno de Felipe Calderón como en el de Enrique Peña Nieto que terminó por ser el abanderado presidencial del PRI en 2018, también fue crítico con Anaya a lo largo de la contienda.

“Es un vulgar ladrón que desde el poder se robó dinero, que lo cacharon y debe de pagar las consecuencias”, dijo por ejemplo el 10 de junio de 2018 al llegar a Mérida en donde se llevó a cabo el tercer debate presidencial de ese año. “Se clavó una lana, lo cacharon y tiene que pagar consecuencias”, dijo en ese entonces.

Ya durante el último debate presidencial, Meade le reiteró a Anaya que era “el único indiciado por un delito”, a lo que Anaya le reviró que de ganar lo metería a la cárcel a él y a Peña Nieto.

…Y TAMBIÉN EL CASO LOZOYA

A la par de estos señalamientos, el nombre de Ricardo Anaya también figuró en la denuncia presentada por Emilio Lozoya Austin el 11 de agosto de 2020, tras ser extraditado de España. Un año después, la investigación ha permanecido sin grandes avances, con sólo un personaje encarcelado: el exsenador panista Jorge Luis Lavalle.

Al respecto, Anaya Cortés informó el sábado que la Fiscalía pretende encarcelarlo por orden del Presidente Andrés Manuel López Obrador e incluso aseguró que las autoridades modificarían parte de este texto para proceder en su contra, por lo cual ha dicho que no asistirá al citatorio de la Fiscalía y se ausentará del país.

Desde que Lozoya fue extraditado, nunca ha pisado la cárcel por el acuerdo que alcanzó con la FGR para acreditar la corrupción en las altas esferas del poder político que involucra a Salinas, Calderón y Peña Nieto, así como a los excandidatos presidenciales Anaya y José Antonio Meade. En su denuncia de hechos, el exdirector de Pemex también señaló de corrupción a los exsecretarios de Hacienda de Calderón, Ernesto Cordero, y de Peña Nieto, Luis Videgaray.

Según la denuncia, Lozoya entregó 80 millones de pesos a senadores del PAN que incluyen a Lavalle, Cordero, Salvador Vega Casillas, Francisco Domínguez y Francisco Javier García Cabeza de Vaca, estos últimos gobernadores de Querétaro y Tamaulipas.

Los supuestos sobornos a legisladores incluyen también al presidente de la Comisión de Energía del Senado, el priísta David Penchyna, así como los exdirectores de Pemex Carlos Treviño Medina y José Antonio González Anaya, concuño de Carlos Salinas, e incluso alcanzaron a Ricardo Anaya, quien ha negado haber recibido sobornos.

Anaya ha dicho que las autoridades cambiaron las declaraciones de Lozoya para poder armar un caso en su contra y encarcelarlo. “Antes, decía que yo había recibido dinero cuando yo era diputado quesque a cambio de mi voto, el 8 de agosto de 2014, pero se dieron cuenta que en esa fecha yo no era Diputado y que en esa fecha ni siquiera estaba en la Ciudad de México”.

“Le cambiaron al expediente. Tengo las pruebas. En lo que modificaron, Ahora la supuesta entrega de dinero ya no tiene nada que ver con mi voto y la fecha ya no es el 8 de agosto. Pues con el parche hecho están listos en proceder en mi contra”, dijo Anaya en su video publicado este fin de semana.

Este día, volvió a lanzar una acusación contra el Gobierno de López Obrador y dijo que recibió un citatorio para una audiencia en el reclusorio norte. “Los delitos que me imputan ‘sólo’ suman 30 años de prisión”. Por lo mismo, ha confirmado que se ausentará del país.

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