De la redacción.
Jorge Zapata, nieto del líder revolucionario Emiliano Zapata, habló sobre la gresca que se presentó ayer en Anenecuilco, Morelos, durante la visita del presidente Andrés Manuel López Obrador, en la que un policía mostró una pistola frente a personas que se manifestaban ante el mandatario.
En entrevista con Julio Astillero, en La Octava, Jorge Zapata aseguró que quedó demostrado que existe riesgo de violencia en este tipo de protestas. Señaló que “ellos son los que provocaron sacando el arma. ¿Qué no se ponen a pensar que también del otro lado puede haber armas? Entonces que le tanteen el agua a los camotes porque está cabrón por esos lados”.
Zapata cuestionó “él presume que el pueblo lo quiere, el pueblo ama, el pueblo lo cuida; entonces ¿por qué tanta seguridad?”.
Explicó que su familia se coordinó con integrantes de la Unión de Trabajadores Agrícolas (UNTA) y otras agrupaciones de Morelos, para protestar por tres motivos durante la visita de López Obrador a ese poblado del municipio de Ayala.
La primera de sus exigencias era que el presidente quitara de exhibición, en el Palacio de Bellas Artes, la pintura de Fabián Cháirez, conocida coloquialmente como “Zapata gay”.
El segundo motivo de la protesta es la oposición a la termoeléctrica de Huexca, que, aseguró: “no trae ningún beneficio para los pueblos y mucho menos para los ejidos, a los cuales les vienen a robar su agua”.
El tercer punto era pedir el esclarecimiento del asesinato del activista Samir Flores Soberanes, “porque no han hecho nada desde febrero pasado que lo asesinaron en su propia casa y las autoridades no han movido un dedo”, dijo.







