Profunda incertidumbre política y social en Bolivia tras renuncia de Evo Morales

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Imagen ilustrativa. Foto: Xinhua.

  LA PAZ, 11 nov (Xinhua) — Sin señales de convocatoria a la Asamblea Legislativa, con las renuncias del presidente Evo Morales, de autoridades de la cadena de sucesión presidencial, de ministros y otros, Bolivia vive hoy lunes una profunda incertidumbre política y social sin gobierno.

   A este panorama se suma en la ciudad de La Paz (oeste), sede del gobierno, el temor de la población porque continúen los saqueos y disturbios.

   Las oficinas públicas cerraron sus puertas, las calles continúan bloqueadas, el transporte sindicalizado dejó de funcionar y muchos negocios prefirieron no abrir.

   El único que se ha pronunciado este lunes fue el opositor y segundo en las elecciones del 20 octubre, Carlos Mesa, quien reconoció que la salida constitucional es la Asamblea Legislativa, por lo que señaló que es necesario el accionar «patriótico» de los senadores y diputados.

   «Es fundamental que la Asamblea acepte la renuncia de Morales y luego asumir la conformación de un gobierno transitorio», afirmó Mesa.

   El constitucionalista Franklin Gutiérrez dijo a la red RTP (Radio Televisión Popular) que Bolivia está en una encrucijada y sin gobierno.

   «Podemos decir que en este momento Bolivia vive un golpe de Estado, y si no se hacen las acciones de acuerdo al orden constitucional, incluso se puede tomar como la consumación de un golpe de Estado», aseveró.

   Para el experto, si no se formaliza la renuncia de Morales con un gobierno transitorio en sujeción institucional, se corre el riesgo de que el país pueda ser denunciado ante una Corte Internacional sobre el golpe de Estado.

   Aclaró que hasta la fecha Morales, el vicepresidente Alvaro García Linera y los presidentes del Senado y Diputados sólo anunciaron sus renuncias, pero aún está pendiente a ser sometido a un procedimiento legal de leerlas en la Asamblea y aceptarlas.

   Advirtió que el Movimiento Al Socialismo (MAS), al tener los dos tercios de la Asamblea Legislativa, tiene el poder de decisión de aceptar o rechazar la renuncia. También de elegir al nuevo presidente del Senado para que sea el mandatario del gobierno transitorio.

   El Artículo 169 de la nueva Constitución de 2009 estipula que «en caso de impedimento o ausencia definitiva» del presidente, «será reemplazado en el cargo» por el vicepresidente, y a falta de éste, por el presidente del Senado, y a falta de éste por el de la Cámara de Diputados.

   «En este último caso, se convocarán nuevas elecciones en el plazo máximo de 90 días», añade el texto.

   El experto constitucionalista José Antonio Rivera destacó que cada una de las dos cámaras de la Asamblea Legislativa cuentan con un directorio compuesto por presidente, dos vicepresidentes y secretarios, de modo que ellos también pueden asumir el cargo de presidente del Estado.

   Reconoció que tiene que instalarse la Asamblea para que se acepte la renuncia del presidente, y está en manos del MAS lograr el quórum para que funcione el Legislativo.

   Según la prensa local, al menos 50 autoridades del gubernamental MAS renunciaron a sus cargos, tras la convulsión política y social en Bolivia producto de las movilizaciones de 21 días por las denuncias de presunto fraude en las elecciones generales del 20 de octubre.

   Ante el motín de los policías y mientras crecía la presión violenta de la ciudadanía que quemaba las casas de autoridades, varios ministros, viceministros, gobernadores, alcaldes y asambleístas nacionales dimitieron, muchos de ellos por la seguridad de sus familias.

   En Potosí (sudoeste) la situación fue más crítica. Quemaron la casa del presidente de la Cámara de Diputados, Víctor Borda, y tomaron como rehén a su hermano, lo que obligó a su renuncia.

   La casa del ministro de Minería, César Navarro, corrió el mismo destino, lo que le impulsó a alejarse del gobierno, ante el temor de que se asuman represalias contra sus familiares.

   Luego los manifestantes saquearon y quemaron la casa del ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana.

   Igualmente quemaron casas de gobernadores del MAS y asambleístas, lo que empujó a muchas autoridades a dimitir.

   La misma suerte corrió la casa de Morales, en la ciudad boliviana de Cochabamba (centro), también fue centro de la furia de los seguidores de la oposición que saquearon todo cuanto encontraron a su paso.

Este contenido es publicado por julioastillero.com con autorización expresa de Xinhua. Prohibida su reproducción.

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