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Clickbait: El negocio de mentirle al usuario. Autor: Leo García.

En internet existe la industria del (auto)engaño, es un negocio muy lucrativo y puede influir en la forma en que interactuamos cotidianamente fuera de la pantalla.

En 2003 surgió el concepto de la “web 2.0”, el internet social. No se trata de una forma diferente de internet, sino el paso entre una primera (web 1.0) y el inicio de una segunda época en internet.

La propuesta principal de este concepto fue cambiar la manera en que se hacia el internet al facilitar que cualquiera, sin conocimientos técnicos, tuviera la posibilidad de publicar contenido y colaborar con otros usuarios. Y aunque ya existían, fue cuando inició el auge de los blogs.

La llegada de los blogs marcó el cambio en la forma en que cualquier persona puede generar contenido y ofrecerlo como información sin necesidad de un medio tradicional. Los blogs rápidamente se volvieron grandes fuentes donde se podía encontrar información de temáticas muy diversas.

Los medios masivos tradicionales no entendieron el cambio en el modelo y tardaron adoptarlo. Esto trajo un cambio en la forma en cómo se publica la información, pero sin el rigor editorial y periodístico que, se supone, sustenta a los medios masivos tradicionales.

Es así cómo surge la figura del bloguero como nuevo referente de fuente de información y líder de opinión. Posteriormente con el auge de las redes sociales es la misma manera como surgen los influenciadores, los influencers.

La mayor carencia que tiene publicar sin el rigor que propone la ética periodística es la veracidad de la información generada y difundida, al no tener la obligación de establecer criterios editoriales que sirvan para checar, confirmar y dar certeza a una pieza de información.

En contraparte, al paso del tiempo los medios tradicionales, principalmente los masivos secundarios como las televisoras y los periódicos, acarrean la percepción que sus criterios editoriales obedecen más bien a los intereses de empresarios y gobiernos, y no al de las necesidades de su audiencia.

Los usuarios que consumen noticias en internet se consideran indefensos ante la idea de la manipulación de los medios tradicionales por lo que al encontrar una plataforma con la que pueden tener interacción les devuelve la sensación de poder sobre la cadena informativa y organizarse alrededor de ella. Así fue como muchos blogs evolucionaron a ser medios alternativos independientes. Más reciente lo mismo se ha repetido con canales de YouTube.

Los medios alternativos justifican su existencia en la independencia de una agencia de información que pueda dictar una línea editorial, se presentan a sí mismos como una forma de descentralización y democratización de la información. Aunque esto siga teniendo como riesgo carecer de veracidad en la información que difunden.

La época de la posverdad está marcada por la distancia entre los medios tradicionales y la gran audiencia formada en el entorno social digital, que más bien se ha sentido identificada con los medios alternativos y ha puesto su confianza en ellos.

El resultado, tenemos una sociedad hiperconectada hiperinformada con gran propensión al consumo de bulos, de fake news.

Los bulos, las fake news son uno de los grandes pilares de la llamada posverdad: la verdad y la realidad en internet no necesariamente coinciden, sino que en buena medida se construyen del sesgo de confirmación del usuario reforzado con la información que elige consumir.

Clickbait: El negocio de los encabezados sensacionalistas

Todos los medios, masivos tradicionales o independientes alternativos, necesitan tener un sustento económico para funcionar.

El problema es que es un gran negocio ganar dinero ofreciendo bulos, mucho más que ofrecer contenido sujeto una línea editorial responsable y ética.

Actualmente la información es un bien de consumo. Hay demasiadas fuentes que ofrecen contenido y todas compiten por ganar la atención de la mayor cantidad de usuarios posible. Los potenciales ingresos dependen de eso.

Ya en la entrega anterior se explicó que se usan algoritmos para ofrecer sugerencias y mantener la atención del usuario. Hay formas de aprovechar esos algoritmos para tener preferencia en los resultados.

Al ser humano le es fácil creer lo que de antemano quiere creer. Para muchos que se dicen medios alternativos una forma muy efectiva de ganar la atención del usuario y generar interés es decirle lo que quiere oír, escribirle lo que quiere leer, mostrarle lo que quiere ver. Ofrecerle contenido que solo confirme lo que cree, opina y piensa, aunque no tenga veracidad ni sustento: desinformación y mentiras.

Cuando se hace esto deliberadamente con la intención de producir ingresos se le conoce como clickbait: enlaces carnada.

Para hacer más atractivo el clickbait se usan títulos y encabezados sensacionalistas. Entre más sensacionalistas es más probable que más usuarios quieran consumir ese contenido y que produzca más dinero.

Estadísticas y análisis han encontrado que los usuarios que tienden a buscar información para confirmar sus ideas y supuestos, es decir, movidos por su sesgo de confirmación, solo le basta leer el título, el encabezado, y algunos renglones o minutos en caso de podcasts o videos, y con eso dan por buena la información.

Por eso los títulos son tan importantes para quienes se dicen medios alternativos, pero solo ofrecen contenido sensacionalista para ganar dinero. Entre mayor expectativa causa, es más probable que el usuario lo visite, de likes, retuits, y que demás lo difunda por iniciativa propia.

El lenguaje los delata. Lo que completa la estrategia sensacionalista es crear en los usuarios urgencia, que les están revelando información, imágenes, videos, prohibidos o demasiado importantes que en otro lugar no verán y que por lo tanto es necesario pasar la voz “para que todos lo vean” “antes que lo quiten”.

¿Puede un usuario considerarse engañado cuando pone su confianza en un sitio que se dedica a desinformar solo para ganar dinero? ¿Hasta dónde es la responsabilidad del usuario? ¿Cómo puede competir el periodismo profesional defendiendo un código de ética contra gente que, usando como pretexto la independencia más bien hace del engaño un gran negocio?

Y poco más.

¿Dónde queda la responsabilidad de un sitio de clickbait cuando la desinformación que difunde puede poner en riesgo vidas, como cuando propician linchamientos? ¿Cuándo destruye la reputación de una persona, empresa o marca?

Escaramuza Proceso-AMLO, ventaneo de lo que viene. Autor: Rogelio Hernández López

Periódicos

Por ahora no llegó a mayores. Andrés Manuel no dará, hasta que él quiera, la entrevista que le pide el director del semanario, hasta otro “topón”, como dicen en los barrios a las peleas. Ambos seguirán como son.

Pero la significancia mayor de esa confrontación confirma que, desde el 1 de diciembre, la relación del Ejecutivo Federal con la prensa será con menos formalismos y fingimientos: serán más francos en sus perfiles públicos, como los que exhiben la revista y el presidente electo.

¿Tenemos que preocuparnos el resto de los periodistas?

No. Esta fue una escena de los cambios que empezaron desde los comicios de julio.

Pero sí tenemos que prepararnos.

El viejo estilo Proceso

Desde la madrugada del domingo 4 de noviembre circuló la versión PDF del semanario Proceso entre periodistas y círculos políticos. Impactaba el título (AMLO se aísla. El fantasma del fracaso) pero más la foto (un anciano, cansado y mirada hacia ningún lado). El estilo Proceso.

Beatriz Gutiérrez y Andrés Manuel replicaron abiertamente, casi en el mismo tono e intención que la portada del semanario: “sensacionalismo, amarillismo”. Los ecos de esta escaramuza difícilmente se olvidarán porque fue entre un medio de referencia y el presidente electo y su esposa.

Seguramente, con ese manejo de la revista se vendieron muchos ejemplares, casi equiparables a la repercusión que tuvo en internet. Sí levantó una polvareda mediática, pero de esas que se apaciguan en días.

A varios colegas nos pareció que la de Álvaro Delgado fue una buena entrevista con alguien que sabe de leyes; pero un personaje de refulgencia en declive no merecía ni la portada ni el enfoque de su cabeza principal. Pero así es Proceso. Lo sabemos quienes conocemos al periodismo mexicano, sus corrientes y sus muy distintas prácticas. En un universo plural y abigarrado la revista ocupa un lugar destacado y con un perfil harto conocido.

Eso lo exhibieron tres notables en los medios que lo conocen por dentro. Jorge Castañeda, Rafael Cardona y Carlos Ramírez. No se extrañaron:

Jorge Castañeda escribió el lunes 5:

Proceso ha sido estridente, incontrolable, desprovisto de cualquier lealtad política o personal desde que existe. Julio Scherer criticaba despiadadamente a todos los funcionarios, incluso quienes habían sido, y fueron de nuevo, sus amigos más allegados, de grande o desde la juventud. Es el sello de la casa. Proceso editorializa, manipula, tergiversa y distorsiona desde 1976, cuando fue creada, bajo Scherer, y en los últimos años, con Rafael Rodríguez Castañeda. A pesar de estas evidentes características, algunos preferimos seguir escribiendo allí durante mucho tiempo: en mi caso, casi quince años… Pero creo que nadie podía llamarse a engaño sobre lo que era la revista”.

Rafael Cardona:

“Indudablemente lo noticioso de la actual circunstancia se deriva de la batalla emprendida por Beatriz Gutiérrez (esposa del Presidente Electo) y Rafael Rodríguez Castañeda (director de Proceso).

”Todo provino de una perversa portada y una fotografía deliberadamente desfavorable del Presidente Electo en la cual –él mismo lo dijo–, se veía decrépito. Turbado, extraviado, confundido, diría yo. ¿Y todo para qué? Para aprovechar con plena manipulación amarilla, una fumarola de Diego Valadez quien se anticipa en sus análisis jurídicos políticos a la legalización de la mariguana.

”Como análisis político, la lucubración de Diego no tiene valor alguno, excepto su invitación a reflexionar frente al espejo de su casa. Su inexactitud y su distancia con la realidad son notables. Así, al buen cazador se le fue la liebre. La imaginada soledad de López Obrador y el riesgo de fracaso de ella derivado, no existen sino en su imaginación”.

Carlos Ramírez:

“La presencia de Julio Scherer Ibarra en la consejería jurídica de la presidencia de la república de López Obrador le dio otro tono a la confrontación por la portada de la revista Proceso esta semana: El hijo del fundador del semanario es miembro del consejo de administración y posee la parte más importante de las acciones de la revista.

”Por tanto, los enojos del presidente electo y de su esposa debieron dirigirse a Scherer Ibarra, quien hasta ahora se encuentra metido en un conflicto de intereses: Proceso es la revista semanal más importante y su tarea ya fue fijada como de denuncia de abusos del poder de Morena, como antes los hizo contra los abusos del PRI”.

Viene el replicador

El presidente electo, como tal, ha seguido con su práctica acostumbrada de soltar en voz alta lo que piensa de los medios: lo ha hecho contra Reforma (prensa fifí), contra Carlos Loret de Mola (cuatro veces le ha llamado mentiroso). Ahora, con más estruendo, contra Proceso.

Y aún más, al responder una pregunta sobre las muchas críticas al boato de José Ramón López Beltrán en un hotel de gran turismo en España, el inminente Presidente de la República pintó el escenario que perfila cómo será su gestión ante la función esencial de la prensa, que es la crítica. Escenario al que tenemos que prepararnos para hacer periodismo. AMLO dijo:

“Pues es normal. Es normal. Todo mundo tiene derecho a cuestionar, a criticar, nosotros somos respetuosos. Repito, al derecho a disentir y, pues… ya llevo muchos años recibiendo cuestionamientos. Siempre he enfrentado a la prensa oficial y oficiosa.

”Ahora es distinto porque ya no hay prensa oficial ni prensa oficiosa. Ahora los medios son libres, hay más pluralidad, hay más profesionalismo. Ya no hay boletines de prensa, ya no hay chayote… además, existen las benditas redes sociales. Antes era muy difícil, nada más existían los medios convencionales, entonces rodeaban a uno, nos cercaban, golpeaban hasta saciarse con un opositor… Voy a replicar cuando sea necesario”.

Así se anuncia el cambio en nuestro territorio profesional.

Los medios y los periodistas que creemos en la ética profesional (así resulten tantas como medios, aunque sean como la de Proceso) insistiremos en nuestro derecho a informar, defenderemos los territorios de libertad que hemos ganado en décadas. Muchos sucumbirán.

En el lado adverso, el nuevo modelo de gestión (que no significa un nuevo régimen) estará un Presidente federal y su equipo operativo haciendo réplicas públicas constantemente, quizá sin medir el poder que tiene la palabra presidencial o sobrevalorando que el cargo es omnipotente.

Concha, Juana Inés y la libertad. Autora: Pilar Torres Anguiano

Así pasó mi vida

Estudio no para saber más, sino para ignorar menos.
Sor Juana Inés de la Cruz.

Me recomendaron un libro con mucho entusiasmo. Así pasó mi vida, de Concha Álvarez. Lo compré de inmediato, porque era la sugerencia de alguien en quien confío plenamente en materia de libros. Encontré aquel ejemplar en una librería de viejo. Era un librito Porrúa, viejito y rústico, de esos que tienen las hojas pegadas. Eso significaba que nadie lo había abierto. Sesenta años esperó ese librito pacientemente a que alguien lo leyera, y esa sería yo. Quien me lo recomendó tenía razón, era un gran libro.

Resulta que Concha Álvarez fue una maestra normalista y filósofa mexicana, amiga de Palma Guillén y discípula de uno de los más grandes filósofos mexicanos. En estos términos se refiere a su maestro: Empezó a hablar el maestro de Sócrates, ante nuestros ojos asombrados resucitó la sociedad fastuosa y refinada de Atenas, llena de las obras de arte más grandes de todos los tiempos, inquietando los espíritus con preguntas: ¿Qué es el bien? ¿Qué es la virtud? ¿Es una ciencia? ¿Se puede enseñar?

Concha tenía razón. La filosofía toca a las personas a tal grado que se siente irritada, confundida, inquieta y contrariada… no es necesariamente ‘bonita’. También dice en su libro que nunca olvidó esa primera lección y que varios años después, al recordarla, sentía el mismo estremecimiento que de aquella hora extraordinaria. El maestro era Antonio Caso y Concha no volvió a faltar a su cátedra.

No pude evitar asociar el relato con algo parecido que, supongo, les pasará a todos los que recuerdan con cariño y gratitud a algún maestro; de esos maestros que nos presentan a esos autores que nos acompañarán siempre, mostrándonos otra forma de ver la vida y de ser libres. En lugar de Caso, era Virginia Aspe; y en lugar de ‘Sócrates’, Sor Juana Inés de la Cruz. Aquella maestra nos presentó a una Sor Juana que yo no conocía, que era mucho más que aquel ícono feminista y aquella poetisa de los ‘hombres necios’ (me choca el término, prefiero decir poeta): Juana Inés, la filósofa de la libertad.

Actualmente escuchamos con frecuencia mencionar a la libertad y a la igualdad como ideales naturales e inherentes a la humanidad. Los líderes de distintos países, partidos políticos y movimientos sociales, constantemente se proclaman defensores de la libertad individual. Pero eso no sucedía en el siglo XVII; mucho menos en la Nueva España y señalado por una monja que se atrevió a decir que Dios hizo al hombre libre de tal manera que, si no quiere creer en él, puede no hacerlo.

En su más reciente obra, ‘Approaches to the Theory of Freedom in Sor Juana Inés de la Cruz’ (Aproximaciones a la teoría de la libertad en Sor Juana Inés de la Cruz), Virginia A. explota una veta diferente de la Fénix de América. En esta obra, presenta un análisis de su influencia en el pensamiento de la época y el planteamiento de la libertad como el mejor regalo que Dios da a los hombres.

Juana Inés –nacida el 12 de noviembre de 1648– es una de las figuras más representativas de las letras hispanas y un personaje relevante para comprender el siglo XVII en el mundo. En su obra, Aspe presenta, además, la jornada filosófica sorjuanina en la Carta Atenagórica, la Respuesta a Sor Filotea y el Primero Sueño, su obra más importante que además es, en opinión de la autora, un poema filosófico, abierto y polisemático que incorpora las influencias culturales del criollismo naciente y estudia la naturaleza y alcance del conocimiento humano.

¿Cómo es que una monja, mujer y criolla se atrevía a cuestionar tantas cosas? Porque se sabía libre en el sentido más profundo del término. Así, esta teoría de libertad en Sor Juana Inés de la Cruz es, al mismo tiempo, una búsqueda personal, filosófica e inagotable. Después de todo, en filosofía, la búsqueda y la pregunta a veces es más importante que la respuesta.

En su libro, Concha Álvarez narra también la manera en la que pasaban por aquella cátedra de Antonio Caso estudiantes distinguidos como ‘Los siete sabios’, Ramón López Velarde, Saturnino Herrán y algunas ‘niñas bien’. Entre los alumnos de mi maestra no estábamos esas celebridades, pero seguramente varios estarán orgullosos de que, con el tiempo, por sus investigaciones sobre Sor Juana Inés de la Cruz, se convirtió en la primera mujer en alcanzar el nivel más alto del Sistema Nacional de Investigadores, de aquella universidad. Pero más allá de eso, nadie sabe hasta dónde puede llegar la influencia de un maestro que contagia de su espíritu y de su libertad.

@vasconceliana

Trump considera “muy insultante” propuesta de Macron sobre ejército europeo

(181107) -- WASHINGTON D.C., noviembre 7, 2018 (Xinhua/Hu Yousong) (da) (ce)

PARIS, 9 nov (Xinhua) — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo hoy que la sugerencia del presidente francés, Emmanuel Macron, de que Europa forme su propio ejército para protegerse de Estados Unidos y otros países es “muy insultante”.

“El presidente Macron de Francia acaba de sugerir que Europa forme su propio ejército con el fin de protegerse de Estados Unidos, China y Rusia. Muy insultante”, dijo Trump en un tuit.

“Pero quizás Europa deba pagar primero su debida parte a la OTAN a la que Estados Unidos subsidia en gran medida”, agregó.


A principios de esta semana, el presidente francés Emmanuel Macron dijo en una entrevista con Europa 1 que desearía “un verdadero ejército europeo” para proteger a Europa de Estados Unidos y otras naciones.

Trump ha estado criticando con frecuencia a las naciones europeas por no cumplir con el objetivo de gasto anual oficial en defensa de dos por ciento del producto interno bruto (PIB) establecido por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

De acuerdo con cifras de la OTAN, sólo cinco de los 29 aliados cumplieron con los objetivos de este año para el gasto de defensa: Estonia, Grecia, Letonia, Reino Unido y Estados Unidos.

En julio de este año, Macron dijo que una declaración de una cumbre de la OTAN confirmó el objetivo de dos por ciento para el 2024.

Trump acaba de llegar a París con motivo de las conmemoraciones del centenario del fin de la Primera Guerra Mundial.