Los equívocos de Hacienda y Banxico. Autor: Arturo Huerta González

Para el subsecretario de Hacienda Gabriel Yorio, “el Paquete contra la Inflación y la Carestía, es sólo un complemento para detener o contener la inflación, pues el verdadero encargado de hacerlo es el Banco de México”. Tal postura neoclásica privilegia la acción de la política monetaria y desacredita el manejo de la política fiscal para encarar el problema inflacionario. Dicho funcionario está de acuerdo en que siga aumentando la tasa de interés para frenar la inflación, a costa de contraer la actividad económica, aumentar el desempleo, para que éstos no tengan capacidad de gasto y así frenar las presiones de demanda sobre precios. El problema es que a pesar de haber aumentado en 10 ocasiones Banxico la tasa de interés desde junio del 2021 a la fecha, la inflación sigue creciendo, debido a que tal política encarece el crédito, restringe la inversión y la producción, por lo que sigue la escasez de productos lo que presiona sobre precios e importaciones, las cuales son caras. El problema de la inflación es de oferta, es decir, de contracción de la producción y escasez de productos, por lo que la política fiscal debería incrementar la inversión pública y promover la inversión privada en el sector productivo para encarar esos problemas para aumentar la productividad y producción y así reducir la inflación. Sin embargo, dicho funcionario señala que Hacienda busca “estabilizar deuda y blindar programas sociales”.

Hay que decirle que la política fiscal debe garantizar condiciones de crecimiento y de empleo, para todo aquel que lo busca y no lo encuentra. Para ello, el gobierno debe gastar lo necesario para alcanzar tales objetivos y no andar buscando reducir deuda, pues ello no se alcanza gastando menos como lo han venido haciendo, pues tal política restringe la actividad económica, lo que se traduce en menor recaudación tributaria, por lo que siguen las presiones sobre las finanzas públicas y continúa creciendo la deuda. Los programas sociales que prioriza el gobierno no han disminuido la pobreza, pues ésta sigue creciendo por el desempleo, subempleo y los bajos salarios que tiene la mayoría de los trabajadores.  

La inversión que realiza el gobierno en el Tren Maya, como en el Tren del Istmo, no genera efectos multiplicadores que apuntalen la economía nacional. Favorecerá a los hoteles y empresas transnacionales, las cuales importan sus insumos y no impulsan la producción nacional; y el empleo que generan es de bajos salarios.

El subsecretario de Hacienda reconoce que “el costo financiero de la deuda aumentará en el paquete económico del próximo año” y dice que “la prioridad de esta administración es mantener el endeudamiento total en torno al 50 por ciento del producto interno bruto”. Ello implica que contrarrestarán el mayor costo de la deuda derivada del alza de la tasa de interés, con mayor restricción del gasto e inversión, por lo que seguirá la contracción económica, la escasez de productos, las presiones inflacionarias, sobre importaciones y el déficit de comercio exterior, lo que frena la actividad económica.

La gobernadora de Banxico en una entrevista concedida después del anuncio del alza de la tasa de interés al nivel de 8.5%, señaló que el diferencial de la tasa de interés en relación con la tasa de interés de EU, “ha contribuido a apreciar la moneda nacional y a mantener junto a la disciplina fiscal los fundamentos macroeconómicos sólidos en el país y a que nuestra economía se encuentre bien posicionada ante los choques que se pudieran presentar”. El problema es que esos choques ya se presentaron en el 2020 y la economía mexicana fue de las que más cayó y el nivel de actividad económica hoy en día se encuentra en los niveles del primer trimestre del 2017, evidenciando que los “fundamentos macroeconómicos sólidos” que tanto defendía Pedro Aspe, de disciplina fiscal, estabilidad del tipo de cambio y alta tasa de interés, solo favorecen al sector financiero y al gran capital, y no al sector productivo nacional, ni a los trabajadores, ni a los que buscan empleo y no lo encuentran. El crecimiento sostenido y menos vulnerable no lo aseguran esos fundamentos macroeconómicos, sino el desarrollo productivo industrial y agrícola (de granos básicos) y la generación de empleo formal bien remunerado, que han sido relegados por las políticas neoliberales predominantes.

Banxico reconoce en su comunicado que la actividad económica mundial se debilitó en el segundo trimestre del 2022 y que ello continuará en el tercer trimestre y sin embargo sigue aumentando la tasa de interés, evidenciando que su preocupación no es encarar la caída de la actividad económica en que nos encontramos y que seguiremos padeciendo, sino seguir priorizando la estabilidad del tipo de cambio a favor del sector financiero.

Las autoridades hacendarias y monetarias se pronuncian por contraer la actividad económica y aumentar el desempleo para reducir demanda y la inflación, lo que empeorará los problemas que enfrentamos. Seguirá la escasez de productos y las presiones sobre precios y sobre el sector externo y se configurará un contexto recesivo inflacionario que durará mucho tiempo.

Arturo Huerta González
Arturo Huerta González

Economista heterodoxo. Autor de diversos libros, el más reciente titulado Austeridad Fiscal: Causas y Consecuencias, Editorial UNAM.
Profesor de Economía, UNAM. Miembro del SNI Nivel III.

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