Las mujeres no son afectadas intelectualmente por la contaminación. Autor: Iván Uranga

El feminismo debe ser ambientalista, o nos quedamos sin planeta.

Ya vamos llegando a Poza Rica, ya se ve la lumbre, decíamos cuando se podía viajar de noche a.g.c (antes de la guerra de Calderón) y nos acercábamos a la ciudad petrolera del norte de Veracruz, en México, y lo sabíamos por las cientos de enormes flamas que la adornaban como pastel de cumpleaños, debido a los majestuosos quemadores de gas que le daban esa espectacular vista y ese desagradable olor característico.

Millones de metros cúbicos de gas extraído del subsuelo después de multimillonarias inversiones, mucho tiempo y esfuerzo eran y son quemados de la peor forma, diariamente en todo el territorio nacional por no tener la capacidad para almacenarlo.

Sólo en el Pozo Lankahuasa (muchacho joven en totonaco) en El Raudal Veracruz, donde tenemos un Centro de Investigación y Conservación de Tortuga Marina, por lo que puedo dar fe de ello, se decía que se producía un millón de metros cúbicos de gas por día, era común ver hasta 12 pipas de Pemex, de 30 mil litros cúbicos, salir todos los días para surtir a CFE con gas condensado. Con la llegada de Felipe Calderón ese pozo, poco a poco fue cerrando y la mayoría del gas era quemado contaminando el ambiente, las grandes turbinas fueron abandonadas sin mantenimiento. Después llegó Peña Nieto y aunque el pozo tenía más de 20 años en operación, en 2013 presentaron un proyecto de inversión como si el pozo fuera “nuevo” de $3,393 millones de pesos que culminaría en 2027 (https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/109236/Lankahuasa.pdf) y lo único que hicieron fue que llegaron a colocar unas pequeñas turbinas supuestamente de la incitativa privada para que operaran en lugar de las enormes turbinas de Pemex y todo el patrimonio de la nación fue quemado para beneficio de particulares, curiosamente, el pozo seguía bajo el resguardo y operación de personal de Pemex, aunque la producción era para IP. Hace unos años el majestuoso pozo cerró por falta de mantenimiento, la arena de mar hizo su trabajo y lo tapó, al final de sus días producía sólo 10 mil metros cúbicos diarios. Pero ahí sigue el gas, asechando para botar su tapón natural y generar una desgracia o para que lo regresen a sus glorias pasadas.

Así como en el totonacapan, en todo el país la vida de sus habitantes humanos, animales y plantas, es puesta en riesgo y transformada por las criminales prácticas extractivas de Pemex. Los habitantes ya están acostumbrados a respirar gases tóxicos emitidos por los pozos petroleros que se dedican a la extracción de gas natural, que a diferencia de otras zonas contaminadas como la CDMX, entre los contaminantes que están por encima de la norma registrados en estas zonas, destacan el dióxido de azufre y bióxido de nitrógeno, generando problemas crónicos cardiovasculares y del sistema respiratorio. Un problema poco mencionado por estas prácticas es que 100% de los habitantes presenta un inusual incremento de plomo en la sangre que afecta el desarrollo intelectual de los niños, daños en el cerebro, dolores de cabeza y de estómago, anemia: debido a que bloquea la síntesis de hemoglobina, dolor muscular en las articulaciones, problemas en el sistema nervioso: provoca una reducción de los glóbulos rojos; problemas en el sistema reproductivo e infertilidad.

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Existe una relación directa de la exposición a contaminación en la infancia y los problemas de aprendizaje.

Se realizó un estudio comparativo en la Facultad de Psicología de la UNAM y se detectó que todos los niños que tienen más de 10 μg/dL (microgramos de plomo por decilitro de sangre) presentaban dislexia, discalculia (dificultad en el aprendizaje de las matemáticas), trastorno por déficit de atención y neurosis temprana, entre algunas otras dificultades para el aprendizaje; y en estas zonas petroleras que queman gas indiscriminadamente, 100% de los nacidos después de 1980 presentan más de 12 μg/dL, al igual que los nacidos en la CDMX. Se sabe que muchas de las modificaciones a los programas de estudio en México, como la eliminación de la enseñanza de la letra cursiva, aun con todas las ventajas cognitivas que da sobre todo en el área de la creatividad el aprender a escribirla, se deben a la dificultad de aprendizaje que presentan los niños en las zonas con más contaminantes.

En lo personal participé en una investigación en la que se recabaron datos durante más de 7 años de 2.221 niños y niñas, con edades comprendidas entre los 7 y los 10 años, a quienes se les realizaron pruebas computarizadas que evaluaron la red de memoria de trabajo y atención.

La exposición a la contaminación atmosférica en el domicilio desde el inicio del embarazo y a lo largo de la infancia se estimó usando un modelo matemático desarrollado a partir de mediciones reales.

En los resultados, identificamos que cuando las mujeres embarazadas respiran aire contaminado, el feto se resiente y que los niños hasta los 7 años de edad muestran una vulnerabilidad mucho mayor por la exposición a la contaminación del aire, debido a la falta de madurez del cerebro.

Respecto a las funciones de atención, a mayor nivel de contaminantes durante el período prenatal y desde el cuarto año posnatal se asociaron con una reducción en el rendimiento y en la memoria de trabajo.

La memoria de trabajo es un sistema cognitivo que se ocupa de almacenar información para su posterior manipulación y que resulta fundamental para el aprendizaje, el razonamiento, la resolución de problemas o la comprensión del lenguaje. Lo curioso es que la investigación arrojó que a mayor contaminación, menor es la memoria de trabajo, pero que este fenómeno se presentaba únicamente entre los niños y no en las niñas. Ahora se realizan investigaciones en todo el mundo para saber cuáles son los diversos mecanismos de carácter hormonal, genético o social que podrían llevar a que las niñas tuviesen una mejor respuesta a los procesos inflamatorios desencadenados por los contaminantes y fuesen menos susceptibles a su toxicidad.

Hoy espero que esta ventaja intelectual que les da a las mujeres, su resiliencia natural a los contaminantes, permitirá que en un corto plazo sean ellas las que tomen el poder en el mundo, feminizando la vida ecológica, social y política, como un gran plan maestro de la naturaleza para salvarse del patriarcado. Son el botón de reinicio, que permitirá formatear nuestro diseño criminal de civilización.

La complicidad de todos los gobiernos del mundo para contaminar el medio ambiente, la hemos vivido en México desde siempre, en algunos gobiernos anteriores como el de Lázaro Cárdenas, la defensa del petróleo fue un ícono de desarrollo, por la poca o nula información existente sobre el gran daño a la vida que ocasiona la extracción y uso de energías fósiles. Pero por lo menos de 1980 a la fecha se sabe con exactitud todo el daño que causa a la vida de más de 30 millones de especies incluida la humana con su uso y extracción. Aun sabiéndolo los gobernantes y dueños del poder, prefieren obtener grandes ganancias económicas que proteger la vida.

Uno de los grandes absurdos de este modelo capitalista es Pemex; durante sus 80 años de existencia ha sido la empresa enriquecedora de los políticos en el poder, las centenas de miles de millones de dólares obtenidos por la venta de los hidrocarburos extraídos del subsuelo de México han terminado en los bolsillos de todos y cada uno de los políticos que nos han gobernado. Esta criminal empresa, que emite 1.67 por ciento del dióxido de carbono generado a nivel mundial, lo que la coloca entre las 10 empresas más contaminantes del mundo, según el reporte del Instituto de Responsabilidad Climática (https://julioastillero.com/pemex-mata-autor-ivan-uranga/), empresa que la actual administración intenta desesperadamente rescatar, fue saqueada a tal grado que debe más de lo que gana y durante los últimos años se le han condonado deudas internas y asignado recursos de otros ingresos para su sobrevivencia y que siga contaminando el planeta, porque la poca formación e información que tiene el actual gobierno lo hace creer que el uso de energías limpias y renovables es un sofisma.

La crisis actual en el suministro de energía eléctrica se debe a la suma de todas estas decisiones de quienes nos han gobernado, cuando fue detenido Emilio Lozoya quien fuera director general de Pemex durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, entre las cosas que prometió a cambio de su libertad, fue demostrar cómo personalmente Carlos Salinas de Gortari le pidió y lo presionó para realizar acciones y tomar decisiones que tenían que ver con las asignaciones de Pemex y que daría detalles de reuniones que tuvo con el ex presidente, tanto en su casa de Camino a Santa Teresa como en sus oficinas alternas de Montes Urales, en las Lomas de Chapultepec, en las que se hablaba de contratos y negocios en Pemex, así como de las reuniones que tuvo con Emiliano Salinas Ocelli, hijo mayor del ex presidente, quien lo mandaba a tratar ‘asuntos’ con el director de Pemex.

Pero es muy obvio que el pacto de impunidad entre los gobernantes no se ha roto y que el actual presidente protegerá contra viento y marea a sus antecesores, porque a fin de cuentas son la misma gata sólo que la actual está revolcada en pueblo, porque hoy Lozoya y todos los demás delincuentes de Estado viven tranquilos y libres y la impunidad es más vigente que nunca.

Fue durante el gobierno de los genocidas Felipe Calderón y de Enrique Peña Nieto que se mutiló totalmente la autosuficiencia energética de México dejándola en contratos con empresa privadas para su generación y distribución y en lugar de invertir para usar el gas natural que se produce para suministrar los gaseoductos que les permiten a las termoeléctricas funcionar, decidieron que fueran las empresas norteamericanas las que se beneficiaran eternamente del consumo de energía eléctrica en México.

AMLO pone un diablito al problema del suministro de energía.

Si bien es necesario que se dé prioridad a las empresas paraestatales sobre las privadas, no se le pueden seguir poniendo parches a problemáticas tan complejas como la del suministro de energía eléctrica en México. La iniciativa de reforma a la Ley de la Industria Eléctrica presentada por López Obrador al Congreso no soluciona el problema del suministro de energía, sólo permite que Comisión Federal de Electricidad tenga prioridad en el suministro sobre la iniciativa privada.

Estamos tan mal, que Venezuela ofrece surtir el gas natural que necesita México para producir su electricidad, cuando México produce 58,960 millones de metros cúbicos al año y Venezuela sólo 8,280. El problema de México es que sólo tenemos infraestructura para consumir 10% del gas que producimos, y consumimos 160 millones de metros cúbicos diarios, es decir 58,400 millones de metros cúbicos al año, por lo que si aprovecháramos el 100% del gas que ya producimos, en lugar de quemarlo, seríamos autosuficientes.

Son muchos los datos ocultos que no nos permiten ver la totalidad de la perversión de Estado, pero algo que sí tenemos claro es que nuestros niños siguen siendo embrutecidos por la contaminación que genera Pemex. Que el gas que produce México a altísimos costos, se sigue quemando sin ser usado. Que el actual gobierno insiste en usar energías fósiles y gastando miles de millones para poder seguir contaminando. Que la electricidad que se consume en México daña al planeta, porque las hidroeléctricas despojaron de territorio, cultura a las naciones prexistentes en las diversas regiones y dañan el medio ambiente, el gas con el que funcionan las termoeléctricas, como la que quiere violentamente imponer en Morelos, se compra a empresas texanas que lo obtienen mediante fracking y que la que no es hidroeléctrica o gas, es con carbón.

Les hemos demostrado en la práctica, que “el sofisma” que ven en las energías limpias, realmente es un divertículo en su colon o en su cacumen, porque ahora mismo viven en México miles de familias en autonomía energética, generando su propia electricidad y que sin ningún problema, sólo con el presupuesto anual de Pemex podríamos darle autonomía energética a todas y cada una de las comunidades del país, pero la autonomía espanta, porque las personas podrían aprender a no depender del Estado y dejarían de consumir al capitalismo para comenzar a producir lo que consumen, como fue durante miles de años, sólo que ahora tenemos las tecnologías alternativas que nos permiten una vida buena en comunión con la naturaleza. https://julioastillero.com/sembradores-de-energia-autonomia-energetica-desde-la-organizacion-comunitaria-autor-ivan-uranga/.

Uno de los diseños de autonomía energética en zonas urbanas es utilizar paneles solares interconectados a la red pública, con la finalidad de no usar pilas de almacenaje que son caras y riesgosas para el medio ambiente y con la ventaja de que si consumes más energía de la que produces, puedes hacer uso de la que produce la Comisión Federal de Electricidad (CFE), este sistema nos permitía incluso hasta hace algunos años, tener saldo a favor por producir más energía de la que consumías y esta fuera aprovechada por otros mediante la red de CFE. Ahora con la reforma de Peña Nieto, debes pagar una cuota a CFE, así produzcas más energía que la que consumes. El colmo es que todavía que ayudamos generando energía para subirla a la red pública ahora que tanta falta le hace, nos cobran por regalar energía renovable y limpia al Estado. Y a las mega-empresas transnacionales de energía extractivistas les pagan miles de millones de dólares sin producir un solo kilowatt, por los contratos leoninos que firmó el gobierno en años anteriores.

Pero mientras las decisiones de Estado sean económicas, el individualismo radical seguirá siendo la forma usada por las mayorías para sobrevivir en beneficio de una muy pequeña minoría. Porque sólo 10% de la población mundial está en algún proceso de autonomía o resistencia contra el capitalismo. Dejándonos como única esperanza que las mujeres extrañamente no embrutecidas por la contaminación, tomen el poder y decidan que el feminismo debe ser ecologista o no ser, porque el patriarcado es y ha sido fundado con la contaminación de la fuente original de la vida, oprimiendo desde su origen al género que tiene predisposición natural para el cuidado de la madre tierra y todo lo que en ella habita, y tal vez por ello la naturaleza les dio súper poderes contra la contaminación.

La vida es una construcción consciente.

Iván Uranga
Iván Uranga

Especialista en Ciencias Sociales, promotor de comunidades autónomas autogestivas, investigador social, docente de Permacultura, escritor de
ensayos, novelas, cuentos, teatro y poesía.

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