Fue prohibida la Alegría en México. Huautli, solución a la salud y la autonomía alimentaria. Autor: Iván Uranga

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El cultivo y el consumo del Huautli-Xtes-Alegría-Amaranto en México fueron prohibidos durante la conquista.

Hasta antes de la llegada de los españoles el huautli para los nahuas o xtes para los mayas, ahora conocido como amaranto, era el principal nutriente de los antiguos mexicanos; sólo el maíz era (y es) el mayor consumo alimenticio, pero la mayor calidad nutrimental del huautli lo significaba como el alimento que más nutrientes aportaba a los mesoamericanos. Para nuestros ancestros el huautli era la representación física de los dioses en comunión con ellos, por lo que su semilla era mezclada con el aguamiel del maguey; a esa mezcla se le llamaba tzoalli y era usada para moldear representaciones de Huitzilopochtli, Tláloc, o cualquiera de sus dioses que quisieran venerar en una ceremonia, para después ser consumidos en una festiva comunión religiosa llamada teocualo que para ellos significaba tener a sus dioses dentro de ellos; este ritual significó un riesgo para la conquista cultural de los españoles y los jerarcas católicos comenzaron a decir hipócritamente que comer a sus dioses era una barbarie, e inventaron que se usaba sangre de niños sacrificados en su preparación, por lo que fue prohibido el cultivo y el consumo del huautli con pena de muerte. (1)

La palabra “amaranto” viene del griego amarantos y significa “siempreviva” y el nombre de “alegría” le fue dado por los españoles; ellos en muchas regiones usan el nombre de alegría como sinónimo de ajonjolí (2) y por su poco conocimiento botánico, vieron mucha similitud en las dos semillas; su prohibición se debió principalmente a una política de exterminio de los rituales religiosos originarios, por eso construyeron sus iglesias encima de templos prehispánicos, porque el argumento de la teofagia (comer dioses) era irrelevante en tanto que en la religión católica “comen el cuerpo de cristo” y es una forma muy común de todos los pueblos de estar con sus dioses, a tal grado que la palabra “entusiasmo” significa “tener a los dioses dentro”.

La palabra huautli para los nahuas o xtes para los mayas significa “muy pequeño”, y así fue como esta maravillosa y pequeña semilla se convirtió en clandestina y el símbolo más significativo de la resistencia alimentaria en México, y aunque a los españoles les importó “un bledo” (bledo es la forma coloquial de referirse a un semilla de amaranto), para los mesoamericanos era su fuente principal de vida y no era para menos ya que ahora se sabe que nutricionalmente hablando, contiene más proteínas que el arroz e incluso que el maíz. Es rico en vitaminas A, B, C, B1, B2, B3, ácido fólico, niacina, hierro, calcio y fósforo y sus hojas también son comestibles, por lo que se puede aprovechar toda la planta.

Como investigador y campesino cultivo el amaranto desde hace muchos años y puedo dar fe de sus virtudes. Hace poco asistí a un foro en el Congreso de Unión y me sorprendió sobremanera el ver cuanta gente no sabe que el huautli es nuestro delicioso huauzontle. Existen por los menos 40 especies nativas de América y en México desafortunadamente su cultivo y consumo está a punto de extinguirse. El fraile dominico Diego Durán en el Códice Durán o Historia de las Indias de Nueva España e Islas de Tierra Firme, manuscrito novohispano realizado en la segunda mitad del siglo XVI, narra la importancia que tenía el huautli para nuestros ancestros:

“Ese día antes que amaneciese se iban todos a bañar a los ríos…Acabada la ceremonia…así les decían los sacerdotes- los que os habéis lavado id os á comer tzoalli…tzoalli son un pan que hacen estos naturales de semilla de bledos y maíz amasado con miel negra que hoy en día se come por golosina y es cosa preciada entre ellos. Era antiguamente tenida en gran reverencia y era materia con la que fabricaban dioses…y eso de lavarse era muy ordinario que los mandaran los sacerdotes, porque si alguna persona iba a dar cuenta…de alguna enfermedad suya, de su hijo o marido, la receta que le daba (el sacerdote) era que moliese aquella semilla y la juntase con maíz y la amasase con miel y que primero la lavase y purificase de sus culpas y luego fuese y comiese de aquello”.

Lo que demuestra la importancia y el valor que se le daba al amaranto, e incluso se le asignan propiedades curativas; era usado para curar la ictericia (exceso de bilirrubina que te pone amarillo) y las enfermedades de la piel. Muy interesante resulta leer el “Tratado de las supersticiones y costumbres gentilicias que hoy viven entre los indios naturales de esta Nueva España” de Hernando Ruiz de Alarcón hermano mayor de Juan y también sacerdote católico que en el Capítulo III de su obra de 1629 “De la adoración y culto que dan al huautli” escribe lo siguiente que me permití rescribir en el español de uso actual para su mayor entendimiento:

“Donde se manifiesta más la idolatría, es al fin de las aguas, con las primicias de una semilla más pequeña que la mostaza, que llaman huautli, porque también el demonio quiere que le ofrezcan primicias: es pues esta semilla más temprana, endurece y sazonarse que otra ninguna, y así la cogen cuando el maíz que llaman temprano empieza a espigar, que en tierras calientes sucede en dos meses: de esta semilla hacen una bebida como poleadas para tomar fría, y hacen también unos bollos, que en la lengua llaman tzoalli, y estos comen cosidos al modo de sus tortillas.

La idolatría está en la acción de gracias de que se haya sazonado, de lo primero que cosen bien molido y amasado, hacen unos ídolos de figura humana de tamaño de una cuarta de vara poco más o menos (20 cm aproximadamente); para el día que los hacen tienen preparado mucho de su vino, y en estando hechos los ídolos y cosidos los ponen en sus oratorios, como si colocaran alguna imagen religiosa, y poniéndoles candelas y incienso les ofrecen entre sus ramilletes del vino preparado para la dedicación supersticiosos arriba referida, o si no los tienen en otros escogidos, y para esto se juntan todos los de aquella parcialidad que es la cofradía de Belcebú, y sentados en rueda con mucho aplauso, puestos los tecomates y ramilletes delante de los  dichos ídolos, empieza en su honra y alabanza y en la del demonio, la música del Teponaztli que es un tambor todo de palo, y con él se acompaña la canturía de los ansíanos, y cuando ya han tañido y cantado lo que tienen de costumbre, llegan los dueños de la ofrenda y los más principales, y en señal de sacrificio derraman de aquel vino que habían puesto en los tecomales, o parte o todo delante los idolillos del Huautli, y esta acción llaman Tlatotoyahua, y luego empiezan todos a beber lo que quedo en los dichos tecomates primero, y luego dan tras las ollas hasta acabarse, y sus juicios con ellas, y siguiéndose lo que suele de idolatrías y borracheras.

Empero los dueños de los idolillos, los guardan con cuidado para el día siguiente, en el cual juntos los de la fiesta en el dicho oratorio, repartiendo los idolillos a pedazos como por reliquias se los comen entre todos.”

Aunque la prohibición del cultivo del amaranto por parte de los conquistadores casi acaba con su consumo, se mantuvo vigente en forma de dulce de alegría y en las fiestas de algunas regiones su consumo como huauzontle hermanado con el mole sigue vigente. En la actualidad sólo se producen alrededor de 5 mil toneladas de amaranto en México a diferencia de las 30 millones de toneladas de maíz que se consumen en México anualmente; si pensamos que es necesario que por lo menos  adicionemos nuestra dieta de maíz con un 10% de amaranto para nutrirnos realmente, necesitaríamos producir por lo menos 3 millones de toneladas anuales y no llegamos ni al 1% de esa necesidad.

Nestlé y Kellogg’s son los nuevos colonizadores alimentarios.

Los nuevos colonizadores alimentarios son las empresas trasnacionales, quienes por ejemplo fueron los principales opositores a la nueva ley que los obliga a un etiquetado frontal y claro como lo revela la CARTA en donde Nestlé pidió a proveedores frenar la ley de Etiquetado Frontal en México y ahora que ya está aprobada absurdamente quiere ser quien decida cómo debe hacerse ese etiquetado. El problema es que no dudamos ni por un momento que el gobierno acceda a negociar con ello en tanto la relación de preferencia que ha demostrado la presente administración por Nestlé (Lea: Nestlé en México y el doble discurso de la cuarta transformación) y es precisamente esta empresa y Kellogg’s quienes están comprando las cosechas de amaranto a precios por encima de el del mercado para que sus alimentos chatarras cuenten con un mínimo de nutrientes y no se vean afectados en sus ganancias con el nuevo etiquetado frontal en México. Nuestras tierras están acostumbradas a su siembra, y es de los pocos cultivos que no agotan el campo, con sólo medio kilogramo de semilla de amaranto se puede sembrar una hectárea completa que te produce 2 toneladas por temporada, es decir, la semilla de amaranto es abundante y existe ya la suficiente semilla orgánica (incluso regalada), para sembrar todo el país, pero el problema es su consumo, porque 300 años de prohibición terminaron con nuestra costumbre de consumirlo como nuestro alimento principal junto con el maíz, por lo que necesitamos una campaña nacional para volverlo a posicionar como alimento cotidiano; en cada casa debe haber por lo menos una maceta de amaranto para que nuestras nuevas generaciones se relacionen con él, incluirlo en la dieta, en los desayunos escolares. Existen miles de recetas y ya está en nuestra información genética su consumo, el 100% de la planta es aprovechable para el consumo, se puede hacer alimento para animales de granja, croquetas para las mascotas y si sólo queremos comer su semilla, el follaje es el mejor abono para el suelo.

Nutrientes del Amaranto

  • Proteína
  • Aminoácidos esenciales
  • Hidratos de carbono
  • Almidón
  • Fibra
  • Minerales (Calcio, hierro, fósforo, potasio, zinc y magnesio)
  • Ácido fólico
  • Vitamina A, B1, B2, B3 y C

Beneficios del Amaranto

  • Aumenta el rendimiento físico y mental, sus proteínas, hidratos de carbono y fibra facilitan un buen suministro de glucosa a las neuronas.
  • Ayuda a mantenerlas alerta y funcionan como una fuente natural de energía.
  • Disminuye el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
  • Contiene una coenzima llamada HMG-CoA, que actúa para evitar la acumulación de triglicéridos y colesterol.
  • Gracias a su bajo contenido calórico es excelente para mantener un peso saludable.
  • Es un antioxidante natural que ayuda a combatir los radicales libres y protege tus células del envejecimiento prematuro.
  • Mejora la salud de tu cabello, fomenta la producción de queratina, lo que le da fuerza, suavidad y lo protege de la caída.
  • Gracias a su fibra mejora el tránsito intestinal y combate el estreñimiento.
  • Contribuye a regular los niveles de glucosa en la sangre.
  • El grano de amaranto es una opción saludable para los celiacos, pues está libre de gluten.
  • La amarantina, proteína presente en el amaranto, tiene la capacidad de reducir la presión arterial.
  • Sus minerales y vitaminas, fortalecen el sistema óseo y combaten enfermedades como anemia y desnutrición.
  • Su alto contenido de ácidos grasos esenciales ayuda a mantener la suavidad de la piel y humectarla naturalmente.

Y si esto no es suficiente, ¿a quien no se le antojaría un buen plato de huauzontles con mole, o unos espárragos envueltos en amaranto?, un quesito de cabra empanizado con amaranto, unas deliciosas galletas con harina de amaranto, un buen germinado de amaranto en la ensalada o para aquellos que todavía gustan de la proteína animal pueden prepararse unos nugets de pollo, un atún, unos deditos de pescado envueltos en una coraza crocante de amaranto o unos camarones rebozados en amaranto acompañados con una fresca agua de amaranto y ya ni les platico de los postres.

Sembrando Vida debe incluir al Huautli en la milpa.

Lo importante en todo caso es hacer un llamado al programa nacional Sembrando Vida para que incluya el amaranto en todas las milpas del país y al Gobierno Federal a que diseñe una campaña para su consumo, que si realmente buscamos la autonomía alimentaria esta no se va a dar ni siquiera produciendo el 100% del maíz que consumimos, necesitamos que nuestra dieta incluya todos los nutrientes necesarios que ya tenían nuestros ancestros que eran brillantes y totalmente autosuficientes, hasta que llegó el capitalismo criminal con la colonia y nos hizo dependientes en todos los aspectos de nuestras vidas para tratarnos como ganado al cual pueden trasquilar poco a poco y al que acostumbraron a su comida chatarra. La violencia explícita provoca 30 mil muertes anuales y la violencia implícita (las enfermedades provocadas principalmente por la mala alimentación) provoca 700 mil muertes de mexicanos al año, así que si queremos realmente trasformar al país y acabar con los estragos de la colonia, el porfiriato, el priismo, el panismo y el neoliberalismo más que invertir en becas, pensiones, clínicas y hospitales, debemos invertir en un autosuficiencia alimentaria saludable.

Nos robaron el territorio, nos esclavizaron, aniquilaron las culturas originales y trajeron el capitalismo criminal y cuando los conquistadores prohibieron el cultivo y el consumo del huautli hace 500 años, no sólo nos quitaron la alegría, también se robaron nuestra salud alimentaria; hoy la enorme mayoría del pueblo de México come productos chatarra y toma el veneno de la Coca-Cola, así que si es cierto eso de que somos lo que comemos, el pueblo de México es un pueblo chatarra al que no hay trasformación que lo salve –todavía– y es un pueblo que si no hacemos nada al respecto, seguirá usando sus recursos y los recursos que le dé el Gobierno para seguir consumiendo la chatarra que los lleva inevitablemente a la muerte.

La vida (y la alimentación) es una construcción consciente.
Iván Uranga
@CompaRevolución
iuranga@cnmp.mx

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