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Fracasan Nestlé y la SEP. Autor: Iván Uranga

Parece ser que repetir una mentira millones de veces, no afecta a la realidad.
I.Uranga

La realidad que hemos afirmado en artículos anteriores sale a la luz; la criminal y esclavista Nestlé, reconoce en documento interno, que ninguno de sus productos alcanza la denominación de saludable, a tal grado que hasta el agua “pura” sólo llega al umbral de 3.5 estrellas de 5 según el sistema de calificación de estrellas de salud de Australia. Y la Secretaría de Educación Pública reconoce que es imposible hacer 18 libros de texto en 2 meses. En un audio de WhatsApp, Marx Arriaga, director general de Materiales Educativos de la SEP, revela que sólo tuvieron la capacidad para hacer y enviar para su publicación a los nuevos libros de 3ro y 4to grado de Español para que se integren al material educativo del próximo ciclo escolar. Esta afirmación es contraria a la que hicieron hace unas semanas, cuando con bombos y fanfarrias afirmaron que ya tenían rediseñados y listos los 16 libros y 2 cuadernos de trabajo para el siguiente ciclo escolar y que incluso el mismo presidente de la Republica Andrés Manuel López Obrador anunció como todo un logro de su administración.

Pero bueno, para no mezclar historias comencemos por la esclavista Nestlé, que en un documento interno dirigido a los altos directivos, dice que su cartera de alimentos no es saludable y reconoce que nunca lo serán.

La compañía de alimentos más grande del mundo, Nestlé, ha reconocido que más de 60 por ciento de sus principales productos de alimentos y bebidas no cumplen con una “definición reconocida de salud” y que “algunas de nuestras categorías y productos nunca serán ‘saludables’ por mucho que renovemos”.

Una presentación que circuló entre los principales ejecutivos, vista por el Financial Times, dice que solo 37 por ciento de los alimentos y bebidas de Nestlé por ingresos, excluyendo productos como alimentos para mascotas y nutrición médica especializada, logran una calificación superior a 3.5 bajo el sistema de calificación de estrellas de salud de Australia.

Este sistema que da puntos a los alimentos y que los califica de 1 a 5 estrellas dependiendo su grado de saludable y es utilizado en la investigación por grupos internacionales como The Netherlands Working Group on International Nutrition, siendo 4 saludable y 5 muy saludable, ubica a Nestlé como “no saludable”, el fabricante de KitKats, fideos Maggi y Nescafé y de casi 9 mil marcas de alimentos que producen en sus 500 fábricas en 200 países en el mundo, no dice que ninguna de ellas rebasa las 3.5 estrellas.

Dentro de su cartera general de alimentos y bebidas, alrededor de 70 por ciento de los productos alimenticios de Nestlé no cumplió con ese umbral, según la presentación, junto con 96 por ciento de las bebidas, excluyendo el café puro, y 99 por ciento de la cartera de confitería y helados de Nestlé.

El agua y los productos lácteos obtuvieron mejores puntos, con 82% de las aguas y 60% de los productos lácteos que alcanzaron el umbral del 3.5.

“Hemos hecho mejoras significativas en nuestros productos (…) [pero] nuestra cartera todavía tiene un desempeño inferior a las definiciones externas de salud en un panorama donde la presión regulatoria y las demandas de los consumidores se están disparando”, dijo la presentación.

Los datos excluyen la fórmula para bebés, los alimentos para mascotas, el café y la división de ciencias de la salud, que fabrica alimentos para personas con afecciones médicas específicas. Esto significa que los datos representan aproximadamente la mitad de los ingresos anuales totales de 92.6 billones de euros de Nestlé.

Los hallazgos se producen cuando los fabricantes de alimentos se enfrentan a un impulso global para combatir la obesidad y promover una alimentación más saludable.

Pareciera que esto de vender comida chatarra a Nestlé no le afectaría, pero el problema es que ante el mundo, Nestlé es una “compañía de nutrición, salud y bienestar” y recordemos cómo es que Nestlé se convirtió en el monstruo que es ahora:

Nestlé admitió que en 1947 durante la Segunda Guerra Mundial utilizó trabajo esclavo y también declaró que ciertas subsidiarias del Grupo Nestlé estuvieron activas en países dominados por el partido nazi. Nestlé ayudó con la financiación del partido nazi en Suiza en 1939 y recibió un contrato lucrativo para un suministro completo de chocolate para el ejército alemán durante la Segunda Guerra Mundial. Por lo que en el año 2000, la compañía Nestlé transfirió más de 14.5 millones de dólares a un fondo dedicado a la indemnización de daños de la Segunda Guerra Mundial, en un esfuerzo por compensar a los sobrevivientes del holocausto. (Aquí la nota)

En los años 80, Nestlé impulsó agresivamente su fórmula de lactancia materna en los países menos desarrollados económicamente, entre ellos México; mintieron al asegurar que su fórmula infantil que ahora sabemos es chatarra, era tan buena como la leche materna; que con solo abrir la llave, llenar el biberón de agua y aplicar la fórmula, los bebés tendrían todo el alimento que necesitaban. Por lo que muchas madres pobres y analfabetas llenaron los biberones con agua sin hervir provocando que miles de niños murieran por enfermedades gastrointestinales y desnutrición en el tercer mundo, donde también fue abandonada la lactancia materna por la agresiva publicidad donde se decía que su fórmula era “lo más cercano al mundo”, y este “espléndido triunfo de los cuidados y la ciencia” era lo más cercano a lo natural, “tan parecido a la leche materna que el pequeño estómago no notará la diferencia”. Pero el pequeño estómago sí notó la diferencia. Nestlé se dedicó a distribuir muestras de fórmulas gratuitas en todos los hospitales y centros de maternidad públicos y privados; los médicos recetaron las fórmulas que después de salir del hospital ya no eran gratuitas, pero ya era demasiado tarde, la madre había “perdido la leche” y el bebé ya se había acostumbrado a la fórmula, por lo que la familia debía gastar en comprarla. Gracias a esta engañosa y fraudulenta campaña Nestlé

Unicef estima que un niño alimentado con fórmula tiene entre 6 y 25 veces más probabilidades de desarrollar enfermedades durante toda su vida. Ante los miles de muertos provocados por los engaños publicitarios, Nestlé usando las muertes que provocó, abrió el nuevo mercado de la venta de agua embotellada como solución y ha logrado cambiar a punta de publicidad el comportamiento de las sociedades en el mundo; ahora México es el mayor consumidor de agua embotellada a nivel mundial y Nestlé el mayor productor, pero ¡el agua no se produce!, así que Nestlé sólo la toma de nuestros manantiales y de los manantiales de los países en desarrollo, la embotella y la vende a costos más altos que la misma leche.

Ante el fracaso de su misión como empresa, debido a que a las mismas fórmulas de sus productos, es imposible que las conviertan en alimentos sanos, los ejecutivos de Nestlé optarán por una agresiva campaña publicitaria enfocada en la comodidad y el sabor, para engañar al consumidor o por lo menos integrarlo y mantener sus multimillonarias ganancias, con productos a base del cacao que obtienen esclavizando niños en Costa de Marfil, que aunque parezca increíble, Nestlé lo sigue haciendo.

Los libros de texto de la SEP

En un audio de WhatsApp, Marx Arriaga, director general de Materiales Educativos de la SEP y que se sabe obtuvo el puesto gracias a su amiga Beatriz Gutiérrez Müller, revela que sólo estuvieron listos los libros de Español de tercer y cuarto grado y los 14 restantes irán apareciendo de manera escalonada: “primero debemos trabajarlos”.

Como lo establecí en mi análisis publicado el 19 de abril de este año en el portal de Julio Astillero (Aquí el documento) era imposible que en unos cuantos días se lograra la tarea de crear 18 libros (2 de trabajo) como lo afirmó Max Arriaga, la secretaria de Educación Pública Delfina Gómez Álvarez y el mismo presidente Andrés Manuel López Obrador que en conferencia de prensa, presumió que se había logrado el objetivo.

Desafortunadamente para las pretensiones del mandatario hacer un libro de texto, por más malo que sea, sí es una tarea profesional que debe ser dirigida por un especialista que sepa seleccionar y coordinar a los diferentes grupos de trabajo y especialistas involucrados. Es decir, se necesita a un experto en diseño curricular y no a un filólogo.

En un mensaje de audio de dos minutos enviado por WhatsApp a los grupos que participaron en la elaboración de dichos materiales educativos, al cual tuvimos acceso, Arriaga Navarro reconoce su rotundo fracaso al decir: “Los libros de texto con los contenidos que ustedes crearon irán apareciendo de manera escalonada, siendo los correspondientes a Español, tercero y cuarto grado, los primeros en ser entregados. Los libros correspondientes al resto de las asignaturas y grados se publicarán posteriormente, primero debemos trabajarlos. Todos están en su derecho a dejar los grupos, si ese es su deseo, llevándose nuestro más profundo y sincero agradecimiento. Nos encontrábamos en veda electoral, y aunque este mes leí muchas inconformidades en los grupos de WhatsApp, en las redes sociales y en los medios de comunicación, no podíamos difundir noticias sobre los avances en los programas y menos aún entregar reconocimientos”,

Ante la difusión de este mensaje, los colaboradores se sintieron sumamente decepcionados, porque ellos sí creyeron que habían “logrado la hazaña” de dimensiones épicas, por lo que fueron ellos mismos los que comenzaron a compartir el audio de Marx Arriaga. Ante la presión de la prensa por la información filtrada, la misma secretaria de Educación, en una conferencia improvisada el 11 de junio de 2021, en una calle de la alcaldía de Tlalpan, confirmó que no habrá nuevos libros de texto y que se seguirán usando los libros con los actuales contenidos, por lo que dejó afuera, -por lo menos en esta declaración-, también los libros de Español 3ro. y 4to. que dijo Marx Arriaga que sí saldrían. Por lo que, como lo dejé establecido en mi análisis del 19 de abril, el programa y los libros de texto usados en la Educación Pública fueron elaborados en 2014 durante la administración de Enrique Peña Nieto, con lo que se ratifica que por lo menos en educación (no en relaciones laborales), en lo que propiamente es la educación de la niñez mexicana no existe ningún cambio real a como era con Enrique Peña Nieto y el PRI en educación presencial.

Están a punto de perderse 2 años escolares completos, porque a pesar de que nos digan que dieron educación por televisión, no es así, el contrato que dejó Esteban Moctezuma con las televisoras para transmitir programas de entretenimiento educativo, fue otro rotundo fracaso, lo poco que pudieron aprender las niñas y niños, fue gracias al ingenio y empeño de los profesores comprometidos, que con sus recursos y conocimiento no dejaron en desamparo educativo a algunos estudiantes.

Como dejé establecido en mis artículos “Educación Chatarra” y “Televisión educativa; la utopía imposible” la televisión no es medio para la educación, sólo sirve para el condicionamiento. En su momento al principio de la pandemia, al observar lo que sucedía a nivel internacional, propuse una campaña nacional de capacitación en lectura y comprensión, en la que le pedía al Presidente de la República, que todos los esfuerzos educativos se concentraran en enseñar a todos los mexicanos durante la pandemia a leer y entender lo que se leía, porque el principal problema que enfrentamos es que somos un pueblo de analfabetas funcionales, en donde, desde que comienzan su aprendizaje, los van aventando de un grado a otro sin dominar las cuatro habilidades básicas de cualquier idioma: Saber escuchar; Saber hablar; Saber leer; Saber escribir. Y como todo conocimiento cognitivo requiere necesariamente de estas habilidades, el resultado es que nos llegan los alumnos al doctorado sin saber escuchar, sin saber hablar, sin saber leer y sin saber escribir. Y nótese que digo habilidades y no conocimiento, en todo caso si es un aprendizaje de cuatro habilidades, que como tales requieren de la repetición para dominarlas, se calcula que para dominar una habilidad se requieren por lo menos 10 mil repeticiones. Un individuo no va a aprender a leer, enseñándolo a verbalizar las sílabas, debe entender lo que lee y debe practicarlo permanentemente. Propuse un alto total, que nos permitiera el rediseño real del modelo educativo, mientras se enseñaba a leer, así con seguridad saldríamos de la pandemia totalmente fortalecidos, con un programa, modelo y libros nuevos, que correspondieran al país que merecemos. Pero no fue así.

Así que la niñez en México regresará a clases presenciales, con muchas más carencias que cuando dejó la escuela, para cada niño será como la primera vez y debiera crearse un programa nacional de reinserción escolar, pero es absurdo seguir pensando en algo que no le importa a nadie de los que pueden decidir.

En realidad la mentada reforma educativa de la derecha continúa, sólo le quitaron las partes que molestaban laboral y económicamente a los docentes. La 4T no tiene programa educativo y por ende, no tiene proyecto de nación.

Si a esto le sumamos que desertaron cerca de 1 millón de alumnos por la pandemia, la educación será uno de los peores damnificados de la pandemia en México.

Tal vez les parezca absurdo el que hable de Nestlé y de la SEP en un solo documento, pero el daño en nutrición a la niñez por las acciones criminales de Nestlé en México es equiparable sin duda, al daño en educación a la niñez de la Secretaría de Educación Pública y a las dos, esta verdad, se les está untando en la cara.

La vida es una construcción consciente.

Iván Uranga
Iván Uranga

Especialista en Ciencias Sociales, promotor de comunidades autónomas autogestivas, investigador social, docente de Permacultura, escritor de
ensayos, novelas, cuentos, teatro y poesía.

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