Televisión educativa; la utopía imposible*. Autor: Iván Uranga

“Encuentro la televisión muy educativa.
Cada vez que alguien la enciende, me retiro a otra habitación y leo un libro.”
Groucho Marx

Una de las funciones que originariamente definió la razón de ser de la televisión fue la de educar, junto con la de entretener e informar; pero la de educar cumplía con un objetivo ético que debía dar un lugar preferencial al cometido educativo de este medio de comunicación. La realidad de la televisión en México en sus 76 años de existencia, es que se convirtió en un negocio millonario en donde lo importante es hacer dinero, y con el pretexto de la ganancia ha servido para mediatizar, enajenar, frustrar, persuadir, manipular, motivar, narcotizar y cientos de efectos nocivos más. Cuando llega la televisión inmediatamente cautivó a las audiencias por su “mágica” forma de funcionar. Hasta 1968 Televicentro era hegemónico, el primer canal que le compitió audiencia en México fue el Canal 12 de Monterrey, es en ese año que se inicia de forma experimental la transmisión de clases de Telesecundaria, que ha sido el modelo de televisión educativa desarrollado por más de 50 años y también es el peor modelo educativo existente en México, a tal grado que en la actualidad es un rotundo fracaso.

La televisión mexicana (y en la mayor parte del mundo) ha sido hasta la década de los 90, el instrumento por el cual se le ha inducido a la gente para que elija su consumo y ha forjado la moral colectiva, podemos afirmar que los muertos de Covid-19 por causas de enfermedades preexistentes como la obesidad, la hipertensión, la diabetes y enfermedades del corazón, son a causa del consumo de alimentos “chatarra” ultra procesados, altos en azúcares refinados, sales, grasas saturadas y transgénicos, que fueron promovidos abierta y descaradamente por las televisoras a cambio de jugosas ganancias, así fue como nos hicieron creer en una falsa “pirámide alimenticia” que como base tenía todos los cereales procesados y transgénicos de Kelloggs, que también se encargó de decirnos cómo debía ser una familia, junto con la criminal esclavista Nestlé, o la nacional Bimbo, que nos mostraron que el mundo no existía si antes no consumías uno de sus productos veneno.

La gran mayoría de su programación ha sido traída de otras culturas y lo producido en México han sido principalmente telenovelas que mostraron la miope visión de un México inexistente, al cual las mexicanas y los mexicanos se intentaban adherir desesperadamente, para sentirse parte de ellas, son las principales constructoras de la violencia intrafamiliar y los abusos sexuales y nuestra principal exportación cultural para el mundo, por lo menos hasta finales del siglo pasado.

En cuanto a la televisión educativa les dejo una síntesis cronológica

1940 Demostración de la cámara y equipo de TV en blanco y negro del ingeniero González Camarena.

1948 Primera emisión educativa en circuito cerrado de TV, de operaciones quirúrgicas.

1949 Segunda demostración de televisión educativa en la XI Asamblea de Cirujanos.

1952 Primeras emisiones educativas desde el Hospital Juárez a la Facultad de Medicina de la UNAM.

1954 Primeros programas educativos y culturales de la UNAM.

1956 Se establece el Instituto Latinoamericano de Cinematografía Educativa.

1959 Inicio de transmisiones de XEIPN, canal 11, primera estación cultural en América Latina.

1960 Expedición de la Ley Federal de Radio y Televisión. Inicio de transmisiones regulares de programas educativos y culturales de la UNAM.

1965 La Secretaría de Educación Pública (SEP) experimenta un proyecto de alfabetización por televisión.

1965-66 Inicio del Modelo Experimental de Telesecundarias por circuito cerrado

1968 Primer Modelo de Telesecundaria por medio de la transmisión en directo de la impartición de una clase.

1970 Se crea el Sistema de Universidad Abierta de la UNAM. La telesecundaria llegó a una inscripción de 49 mil 662 alumnos en el D.F. y siete estados de la República Mexicana.

1972 Se planea la Telesecundaria como red nacional.

1977 Inicio de producción de programas educativos, culturales, por parte de universidades y organismos gubernamentales.

1980 Inicia por televisión la capacitación agropecuaria del Sistema Alimentario Mexicano (SAM).

1981 Creación de la División de Televisión Educativa del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA).

1994 Desarrollo de proyectos vía satélite.

1995 Puesta en marcha del Sistema EDUSAT-SEP-ILCE, transmisiones vía satélite para llegar a todo el país.

En resumen más de 50 años de televisión “educativa” no han servido de nada, sólo han transmitido información. Ninguno de estos esfuerzos ha permitido que el alumno construya su propio aprendizaje. La educación es un concepto mucho más amplio que llenar de información al sujeto. Los agentes motivadores de aprendizaje o docentes, tenemos la tarea fundamental de dar un método o sistema adecuado a las características de cada alumno para que él o ella se puedan apropiar del conocimiento, y esto es un proceso llevado a cabo por el alumno y su relación con el medio en el que se desenvuelve, imposible de resolver a través de un medio unidireccional como la televisión.

Ahora el gobierno de México anuncia como un logro, un convenio multimillonario con las televisoras para que transmitan programas de carácter educativo diseñado por la Secretaria de Educación Pública para dar educación a más de 30 millones de estudiantes que no pueden asistir a sus aulas por la pandemia.

Consideramos que este es uno de los principales errores del actual gobierno, porque la educación aun escolarizada es altamente deficiente en todo el país. Es muy simple saberlo, todo esfuerzo se mide en cuanto a los resultados logrados y México como producto de la educación inicial impartida, tiene a más de la mitad de su población en analfabetismo funcional, sin comprensión lectora básica. Se debieron aprovechar estos 5 meses en los que se les ha pagado el sueldo completo a los docentes de más de 250 mil escuelas, para formarlos en sistemas de enseñanza en línea y/o a distancia, así como darles un curso básico de formación didáctica para medios como el teléfono.

Pero ahora el gobierno usa el dinero público para beneficiar a las criminales televisoras que bastante daño han hecho al país, para que funcionen como guarderías y entretengan a todo el país con un modelo que está demostrado que nunca ha sido educativo.

Lo mejor sería aprovechar el tiempo para capacitar a los docentes, preparar bien los materiales escolares, invertir en más aulas y pensar las nuevas escuelas que respondan a estas crisis, y usar esos miles de millones de pesos que les regalarán a los (antes odiados por AMLO) dueños de las televisoras para que engorden sus bolsillos, y mejor emplearlos en dar un salario más digno y mejores prestaciones a los maestros que demuestren con resultados, que sí se lo han ganado, y estar listos para cuando salgamos de este pinche virus.

Y si no salimos, les aseguró que con docentes bien capacitados, no necesitamos programas educativos en las televisoras para educar a distancia, porque en cada árbol, en cada flor, en la naturaleza, en cada mueble, en cada cosa, en cada espacio público y privado están manifestadas todas las ciencias; en la historia de todas las cosas está la humanidad. Y un buen docente puede dar, matemáticas, español, física, química, historia, biología o cualquier materia sólo con una piedra. Así que un buen maestro podría usar cualquier programa televisivo ya existente para impartir cualquier materia.

Y los alumnos y alumnas de educación básica deben dedicar por lo menos 3 horas de su día a aprender a leer bien durante la pandemia, con la supervisión de algún familiar, podrían grabar lecturas cortas para ser enviadas como mensaje a sus maestros y maestras por WhatsApp (que usan más de 80 millones de mexicanos) para ser evaluados. Porque si logramos salir de esta crisis con 30 millones de jóvenes y niños sabiendo leer y comprendiendo lo que leen, sería el mayor logro educativo de la historia de México.

La vida es una construcción consciente.
Iván Uranga
@CompaRevolución
iuranga@cnpnm.mx



*Sé que todas las utopías son imposibles pero el título “Televisión educativa; la utopía imposible” hace referencia a una tesis doctoral que me tocó evaluar sobre el tema, de un funcionario educativo actual, la tesis se llamaba “Televisión educativa; una utopía posible”.

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