#ElEspejo/Paro Internacional de Mujeres. Autor: Iván Uranga

“Si quieren que la derecha muestre su cara,
que el aborto libre sea la primer demanda
dentro del Paro Internacional de Mujeres”

El Paro Internacional de Mujeres (PIM), en inglés International Women’s Strike (IWS), también conocido como Movimiento 8M o simplemente «8M», es un movimiento mundial que promueve una huelga internacional de mujeres el 8 de marzo, fecha en la que se celebra el Día Internacional de la Mujer. (Aquí la liga de la organización mundial http://parodemujeres.com/ )

Feministas de izquierda y de derecha

Es importante ahora mencionar que el feminismo no es un movimiento de izquierda, porque la problemática que aborda es transversal, es decir que afecta a todos y cada uno de los segmentos de la sociedad, tanto las obreras como las patronas sufren de violencia por su condición de género, y la rebelión contra ese abuso debe ser total sin sectarismos, pero también es importante mencionar que el surgimiento, la reivindicación, la conceptualización social y teórica fue hecha por la izquierda; hace 120 años Rosa de Luxemburgo afirmaba que “quien es feminista y no es de izquierdas, carece de estrategia. Quien es de izquierdas y no es feminista, carece de profundidad”, es decir, la derecha es insustancial sea feminista o no, por eso cuando surgieron grupos feministas de mujeres franquistas en España las feministas le llamaron Fakeminismo.

La razón de la incongruencia visible del feminismo de derecha, es que la crisis civilizatoria fue creada por la derecha a partir de su violento modelo económico depredador, y que esta crisis civilizatoria ha generado un incremento exponencial de la violencia porque el capitalismo ha cultivado la violencia como un instrumento para la apropiación de las riquezas de los pueblos, y usado a los hombres como instrumento de esta violencia por su condición de género, creando una cultura de violencia contra los más débiles, a través de sus instrumentos políticos como son la Iglesia y el Estado. Quien afirma que el neoliberalismo (de derecha) es causante del incremento en los feminicidios no está equivocado, porque uno de los fundamentos del consumismo se dio en la sexualidad al convertirla en una mercancía vendible para la acumulación de capital, y no me refiero solo a la prostitución, sino a las mismas prohibiciones morales sobre el sexo desde la Iglesia, así que mientras sus sacerdotes violaron a niños por siglos, el sexo por la misma restricción se convirtió en deseable y por lo tanto en mercancía. Los medios de “comunicación” y las empresas usan esta sexualidad reprimida vendible, han cosificado a la mujer para enriquecerse, sin importar que normalizan el abuso sexual. Han normalizado el consumo de alcohol, el narcotráfico y su cultura, la muerte, las violaciones, la desigualdad económica, el abuso humano, sexual, económico, ecológico y la muerte, a tal grado que las personas agradecen ser explotadas y sobrevivir. Todo por poder y dinero. Así que el responsable es la cultura capitalista (de derecha) que alcanza su cima en el neoliberalismo.

Decía el maestro Paulo Freire que la libración del oprimido pasa por la liberación del opresor, así que sean bienvenidas estos y estas opresaras a luchar por la liberación de un sistema que carea desde la cima de su patriarcado, su colonialismo y su capitalismo criminal.

Desde mi punto de vista, en esta era en donde las izquierdas y las derechas se desvanecen ante la realidad de que la única prioridad es la preservación del planeta y no hay más polaridad posible que la de quienes calientan el planeta y quienes luchan por enfriarlo, sean de izquierda o de derecha, la única posibilidad de sobrevivencia como especie es feminizar toda la vida pública, por lo que es fundamental que todos impulsemos una revolución mundial femenina.

La historia de Paro Internacional de Mujeres.

Un primer antecedente histórico de paro nacional convocado por el movimiento de mujeres tuvo lugar en Islandia, el 24 de octubre en 1975, en el que participaron trabajadoras remuneradas y amas de casa. 41 años después en el aniversario de esa huelga en 2016, las trabajadoras de Polonia dejaron sus puestos de trabajo dos horas y veintidós minutos antes de lo previsto como forma de hacer visible la brecha salarial entre hombres y mujeres.

El 8 de marzo de 2000 la Campaña Internacional por un Salario para el Trabajo en el Hogar convocó la huelga global de las mujeres. La campaña es impulsada por Selma James, para reivindicar el reconocimiento y el pago de todo el trabajo de cuidado y el retorno del gasto militar a la comunidad a través de una política de “invertir en cuidar, no matar”. A esta primera convocatoria de la Huelga Global de Mujeres se sumaron organizaciones de diversos países. España, Estados Unidos, Guyana, Haití, India, Italia, Irlanda, Perú, Reino Unido participaron activamente reclamando otorgar a las mujeres justicia por su contribución no reconocida en la fuerza de trabajo.

En octubre de 2000 en Argentina se lanzó la propuesta de la Huelga Mundial de Mujeres durante el Encuentro Nacional de Mujeres de Paraná en el que participaron 10,000 mujeres. Asumió la coordinación de la huelga mundial del 8 de marzo de 2001 en este país el Sindicato de Amas de Casa de Santa Fe.

El 8 de marzo de 2001 se convocó la segunda Huelga Mundial de las Mujeres, jornada en la que numerosos grupos de mujeres y feministas convocaron acciones en apoyo a la huelga en diversos países: Austria, Bolivia, Brasil, Chad, Colombia, Costa Rica, Congo, El Salvador, Eslovenia, España, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Grecia, Guayana, Guatemala, Haití, Honduras, Hungría, Irlanda, Italia, Kenia, México, Noruega, Paraguay, Perú, República Checa, Senegal, Suecia, Tanzania, Uganda, Uruguay, Yemen y Serbia.

El 3 de octubre de 2016 se realizó una protesta masiva en Polonia, bautizada como “lunes negro”, contra un proyecto de ley que criminalizaba el aborto, incluyendo el aborto espontáneo y la interrupción del embarazo como consecuencia de una violación. La gran repercusión de esta protesta frenó la ley en el parlamento polaco. El 19 octubre del 2016, en Argentina, integrantes del movimiento “Ni Una Menos” y de otras organizaciones feministas convocaron a un paro de una hora y a diversas movilizaciones, tras una semana en la que hubo 7 feminicidios.

El 20 de enero de 2017 se convocó en Estados Unidos la Marcha de las Mujeres que culmina con la propuesta de convocar un movimiento internacional de huelga de las mujeres el 8 de marzo, lo lidera la plataforma Paro Internacional de Mujeres (International Women’s Strike) que lanza la convocatoria internacional para el 8 de marzo lo que denominaron “la primera huelga mundial de mujeres”.

En este marco de manifestaciones masivas en distintos países, las activistas polacas comenzaron a conectarse y coordinar acciones con movimientos similares de otros países, sumándose inicialmente Israel, Italia, Corea del Sur, Rusia, Irlanda, Brasil y México para conformar un grupo impulsor del primer Paro Internacional de Mujeres.

El primer Paro Internacional de Mujeres

El 8 de marzo de 2017 tuvo lugar el primer Paro Internacional de Mujeres, tuvo presencia en más de 50 países y 200 ciudades alrededor del mundo. El 25 de noviembre de 2017 tuvieron lugar importantes manifestaciones por el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer en varios países, así como una masiva respuesta a la convocatoria de la Women’s March 2018 en Estados Unidos. Estas movilizaciones son consideradas por activistas como antecedentes para una segunda convocatoria global al Paro Internacional de Mujeres.

Posteriormente en octubre de 2017, en la 3ª Conferencia Mundial de Mujeres de la CSI/Asamblea de Organización de Mujeres que reúne a 200 mujeres sindicalistas del mundo, celebrada en Costa Rica, representantes sindicales de América Latina, especialmente de Argentina y Brasil piden a los sindicatos participar en la convocatoria del segundo Paro Internacional de Mujeres del 8 de marzo de 2017.

Así fue como el 8 de marzo de 2017 bajo el lema “Un Día Sin Mujeres” con una gran afluencia de 54 países participaron en el primer Paro Internacional de Mujeres de: Alemania, Argentina, Australia, Bélgica, Bolivia, Brasil, Canadá, Camboya, Chad, Chile, Colombia, Corea del Sur, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Escocia, España, Estados Unidos, Fiyi, Finlandia, Francia, Guatemala, Haití, Honduras, Hong Kong, Hungría, Irlanda del Norte, Israel, Italia, Lituania, Malta, México, Montenegro, Birmania, Nicaragua, Pakistán, Paraguay, Perú, Polonia, Portugal, Puerto Rico, República Checa, República Dominicana, Irlanda, Reino Unido, Rusia, Senegal, Suecia, Tailandia, Turquía, Ucrania, Uruguay y Venezuela.

2018 Paro Internacional de Mujeres

Durante los 3 años que se ha realizado el Paro Internacional de Mujeres sus demandas han estado muy ligadas a la lucha anti-neoliberal, incluso en Estados Unidos el 6 de febrero de 2018 ocho activistas: Linda Martín Alcoff, Cinzia Arruzza, Tithi Bhattacharya, Nancy Fraser, Barbara Ransby, Rasmea Odeh, Keeanga-Yamahtta Taylor y Angela Davis convocaron a un paro el 8 de marzo en Estados Unidos, ese mismo día, las organizadoras de la Marcha de Mujeres contra la administración Trump respaldaron la idea de una huelga general en donde afirmaron que el inicio del movimiento de nuevo mundo de las mujeres no se limita a resistir a Trump y sus políticas misóginas, sino que se extendería a la lucha contra las circunstancias que dieron como resultado el aumento de la autoridad de Trump, que está previsto por décadas de desigualdad económica, la violencia racial y sexual y las guerras del imperialismo neoliberal.

Reivindicando el fin de la violencia de género, justicia reproductiva completa para todas las mujeres independientemente de sus elecciones sexuales, derecho de las mujeres a disfrutar de todos los derechos laborales, una reestructuración exhaustiva del sistema de bienestar social estadunidense para satisfacer las necesidades de la mayoría (como la atención integral de la salud. beneficios de desempleo, beneficios de la seguridad social y educación gratuita para todos), la lucha contra el racismo, la supremacía blanca y el colonialismo y justicia ambiental.

En España, siguiendo el llamamiento internacional del movimiento Paro Internacional de Mujeres, decenas de asociaciones y colectivos convocaron para el 8 de marzo un paro de mujeres señalando que más que de una huelga convencional, se trata de un día de movilización que busca usar distintas formas de protesta para clamar contra la violencia de género, la brecha salarial, el acoso, la discriminación laboral y, en general, contra el machismo en todas sus formas. De manera específica se hizo un llamamiento a las mujeres a realizar un paro en tareas de cuidados y también en el empleo productivo, acompañados de una huelga de consumo, manifestaciones, vigilias y concentraciones.

2019 Paro Internacional de Mujeres

En 2019 bajo los lemas como #NosParamos, #WeStrike, «Si nuestras vidas no valen, produzcan sin nosotras», «Eso que llaman amor es trabajo sin pago», los movimientos feministas convocaron a un paro laboral, estudiantil, de cuidados y de consumo. El llamamiento incluyó a mujeres asalariadas y no asalariadas, de todas las orientaciones e identidades sexuales.

Una de las principales reivindicaciones fue por una sociedad libre de violencia machista, cuya manifestación más visible es la agresión y asesinato de mujeres por el solo hecho de ser mujeres. También se reivindicaron los derechos laborales de las mujeres, afectados por la precarización, la desigualdad salarial y el acoso sexual en el lugar de trabajo. Asimismo, se denunciaron la pobreza, la violencia racial, la persecución a inmigrantes y los recortes de programas sociales y de salud.

Las movilizaciones del 8 de marzo de 2019 fueron preparadas en más de 70 países por múltiples organizaciones, colectivos y activistas a nivel nacional y local. A nivel global, estas movilizaciones fueron articuladas por coaliciones como la Internacional Feminista y Paro Internacional de Mujeres (International Women Strike).

Movimiento “Las periodistas paramos

En España a principios de marzo se inició de manera espontánea un movimiento de mujeres periodistas con el lema “Las periodistas paramos” que en pocos días logró el apoyo de más de 8 mil mujeres profesionales de los medios de comunicación. El movimiento denuncia de manera específica la brecha salarial que sufren las mujeres en el sector, el techo de cristal, la precariedad y los niveles de temporalidad superiores que sufren las mujeres periodistas en relación a sus compañeros, el acoso sexual y laboral y reclama la corresponsabilidad en los cuidados. También anima a colectivos de mujeres periodistas de otros países a realizar su propio manifiesto.

El 8 de marzo convocó a la lectura del manifiesto en la Plaza Callao de Madrid a las puertas del Palacio de la Prensa. La concentración contó con la participación de varios centenares de mujeres periodistas de los principales medios españoles. También se convocó en otras ciudades españolas: Barcelona, Bilbao, Granada, Cádiz, Valencia, Sevilla o León.

En el texto explican que conscientes de la “relevancia social” del trabajo que desempeñan, muestran su preocupación por “la visión parcial de la realidad que tantas veces ofrecen los medios y en la que falta la presencia y aportaciones de las mujeres”. “El feminismo también es necesario para mejorar el periodismo”.

Por esta razón, las profesionales que han impulsado el manifiesto reivindican a los medios de comunicación y empresas periodísticas que tomen medidas en campos como la brecha salarial, frente a la que exigen “transparencia salarial y una revisión de categorías, complementos y criterios profesionales”.

El 9 ninguna se mueve

Ahora en la convocatoria para el Paro Internacional de Mujeres del 2020 surge el inconveniente de que el 8 de marzo será en día domingo por lo que la visibilidad y el impacto de un movimiento que va creciendo se vería disminuido, por lo que ha surgido la iniciativa de hacer del domingo 8 de marzo un día de lucha pública y combativa y para el lunes 9 de marzo se plantea un paro total de mujeres en donde no saldrán a luchar, no irían a trabajar, ni a la escuela, ni a comprar, se plantea que ni siquiera salgan a la esquina de su casa y que la lucha la den en cada hogar, donde deberán luchar porque los varones se hagan corresponsables de la vida privada y sean ellos, los hombres, los que cumplan todas y cada una de las labores que hace cada mujer, se plantea que sea un día de reflexión que permita cambiar las condiciones de explotación inconscientes y conscientes en todos los ámbitos de la vida pública y privada.

Y aunque el feminismo no es privativo de la izquierda, hasta ahora todas las reivindicaciones del 8M han sido promovidas por la izquierda, que pide igualdad política y civil, igualdad ante la ley, igualdad salarial, derecho al trabajo, derecho a la educación, igualdad de oportunidades e igualdad de resultados de la mujer respecto al hombre constituye el núcleo general de las reivindicaciones mundiales que tiene una expresión propia en cada país dependiendo de su situación sociopolítica. Así se reivindican, como parte de los derechos humanos, los derechos reproductivos; acceso a la planificación familiar y los métodos anticonceptivos y derecho al aborto. Libertad sexual (diversidad sexual, LGTBQI+X), etc. Se reivindica el trabajo reproductivo (trabajo doméstico y trabajo de cuidados) fundamental para sostener la vida de los seres humanos y que es desempeñado mayoritariamente por mujeres y no reconocido. Se reivindica un Estado laico y una educación en igualdad, demandas que por implicación son anti-derecha.

Pero sobre todo ahora se reclama el fin de la violencia machista, agresiones, humillaciones, marginaciones o exclusiones, violaciones, porque a raíz de la crisis del neoliberalismo y la crisis civilizatoria se ha incrementado la violencia contra ellas de forma desmesurada en el mundo, aunado al empoderamiento social que ha logrado que las mujeres tomen más consciencia de su condición de abusadas y cada vez son más las compañeras que enfrentan a los hombres por abusos. El problema es que estos abusadores siguen siendo las mismas bestias desechos del capital y en su condición de más fuertes ante la defensa de quien antes no se defendía llevan su brutalidad hasta el asesinato, por lo que las compañeras exigen que los gobiernos tomen medidas porque en sólo unos años se duplicaron los feminicidios, por lo que es de urgencia la adopción de medidas legales, políticas, educativas y sociales para proteger la integridad de todas mujeres. Pero el lunes 9 de marzo del 2020 debe ser un día de lucha, para que no se caiga en el absurdo de convertirlo en día de descanso y se vuelva un “puente feminista”.

  • Un solo día sin comprar nada, estremecería al capitalismo criminal.

La Re-Evolución Feminista no la para nadie

En mi país México el paro de mujeres será total porque se han sumado todas las voces y el Presidente debe entender que la lucha no es contra su gobierno, la lucha es contra el sistema colonialista, capitalista y patriarcal criminal que impera en el mundo y que o re-evolucionamos y feminizamos a la sociedad o nos extinguimos, así que cualquier institución o persona que no se sume será rebasada por la realidad, aquí les comparto un texto de una compañera dirigido a López Obrador que debe leer (https://cutt.ly/Fr2JtSp).

Desde mi muy humilde punto de vista es un acierto que se extienda la jornada de lucha y que no sólo sea el 8 de marzo, pero también considero que es un error la inmovilidad; ya los hombres tuvimos demasiados siglos todos los espacios públicos y no creo que el movimiento feminista deba cedernos la calle ni un solo día, así que el nueve de marzo debiera ocurrir lo contrario, los hombres debemos cubrir todas las tareas de las mujeres en los espacios laborales, privados y familiares, para que el 9 de marzo la calle y el mundo comience a pertenecerles a ellas.

¡No más feminicidios!

La vida es una construcción consciente.
Iván Uranga
@CompaRevolución
iuranga@cnpm.mx

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