Francisco Félix | julioastillero.com
En entrevista con Julio Hernández para Astillero Informa, el profesor-investigador de El Colegio de México, Manuel Gil Antón, urgió a las autoridades federales a investigar las diversas denuncias de niños que refieren abuso sexual infantil en escuelas mexicanas, mismas que podrían develar la existencia de una red inclusive de alcance internacional, según ha sido documentado, en un informe, por la Oficina de Defensoría de los Derechos de la Infancia A.C. (ODI).
Gil Antón contó que, a partir del testimonio de niños de entre 3 y 7 años, la Oficina ha señalado que parece encontrar “un patrón” en el que se habla de grupos de 10, 11 adultos, así como de la existencia de rituales al momento del abuso, además de la presencia de cámaras con las cuales se graban todos los hechos. Por lo anterior, se dieron a la tarea de revisar la existencia de patrones semejantes en diversos lugares del país, encontrando que en 18 escuelas de 17 entidades distintas ha habido denuncias reportando abusos acompañados de fotografías, grabaciones y rituales.
De acuerdo con el académico, la Oficina apoya desde 2008 a las familias de los menores que han sido abusados sexualmente en planteles escolares, práctica que podría estar vinculada con la existencia de redes de pornografía infantil, que generan 24 mil millones de dólares al año en el país, así como enormes ganancias adicionales en el resto del mundo.
El profesor comentó que el informe de la ODI solicita a la Secretaría de Educación Pública que no trate estos asuntos como hechos internos porque se corre el riesgo de que pase exactamente lo mismo que ocurría con la Iglesia católica, que cambiaba a los curas pederastas de diócesis y los protegía, buscando acuerdos con las familias de los afectados. Hasta ahora, señaló que lo mismo sucede con los maestros señalados: los cambian de escuela para protegerlos, por lo que no debe ser esa dependencia la encargada de investigar, sino la Fiscalía General de la República y las instancias del Poder Judicial, y la SEP debe cooperar con dichas investigaciones.
El investigador señaló que el informe contiene una liga que direcciona a un sitio en el que se pueden realizar denuncias anónimas. Comentó que, de acuerdo con la ODI, es necesario escuchar a los niños, y creerles, así como proporcionar acceso a servicios de asesoría jurídica especializados en este tipo de asuntos para acompañar a las víctimas en procesos que pueden demorar varios años. Enfatizó la importancia de la denuncia para dejar de encubrir las redes de pornografía infantil que obtienen jugosas ganancias en todo el mundo.
Finalmente, Manuel Gil Antón comenzó con preocupación que la sociedad mexicana parece estar normalizando la violencia y advirtió que, si la escuela deja de ser el lugar más seguro de la sociedad, donde se piense que los niños estarán en el más estricto ambiente de respeto y empezamos a tener desconfianza en la escuela como institución, “la sociedad en su conjunto pierde”.







