Sheinbaum advirtió que, “a pesar de tener 200 años de independencia, los valores del colonialismo y el racismo han permanecido en nuestra sociedad, pues reproducen prácticas y valores discriminatorios”
Francisco Félix | julioastillero.com
En el acto “500 años de Resistencia Indígena. 1521, México-Tenochtitlan”, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, lamentó el racismo que trajo consigo la invasión española, así como su permanencia en la sociedad de hoy. Aprovechó para hacer un llamado a tener memoria histórica y a hablar del tema pues dijo que sólo de esa forma podrá sanar la “herida colonial”.
La funcionaria habló sobre los orígenes del racismo, que llegó junto con los españoles a estas tierras y sobre el cual se cimentó la estructura social durante la época colonial: “hablar hoy de México-Tenochtitlan y los 500 años de resistencia, obliga entonces a una indispensable política de memoria sobe la invasión de 1521, pues en ese momento histórico se originó uno de los fenómenos que aún lastiman a nuestra sociedad: el racismo. Hay que recordar que los sistemas coloniales establecidos a partir del siglo XVI, establecieron una jerarquía social con base en el origen étnico de las personas”.
Sheinbaum advirtió que, lamentablemente, la herencia del racismo aún se mantiene: “a pesar de tener 200 años de independencia, los valores del colonialismo y el racismo han permanecido en nuestra sociedad, pues reproducen prácticas y valores discriminatorios”. Por lo anterior, subrayó la importancia y la necesidad de la memoria histórica, pues, señaló, “la herida colonial de nuestra sociedad, sólo podrá sanar si hablamos de ello”.
La jefa de Gobierno aprovechó su intervención para subrayar la importancia histórica de México-Tenochtitlan en la identidad nacional: “hace siete siglos en esta ciudad, se levantó la legendaria Tenochtitlan, cuna de la cultura mexica, que lleva el nombre de nuestro país, de nuestra nación, México. Huitzilopochtli ordenó que fundaran la ciudad donde estaba un águila parada sobre un nopal, devorando una serpiente y hoy es el elemento central de nuestra bandera, este pedazo de tela que nos distingue, nos une en la diversidad de la grandeza de México, que nos enorgullece”.







