Francisco Félix | juiloastillero.com
En entrevista con Julio Hernández para Astillero Informa, Benjamín Torrez Baeza, quien fuera supervisor electoral del INE en el distrito 6 federal de la Ciudad de México, denunció, con evidencias, diversas irregularidades del órgano electoral en dicha demarcación, sobre todo en lo que respecta a la conformación de las mesas directivas de casilla y advirtió que ello podría plantear un escenario de eventual nulidad electoral, agravando el ya de por sí complejo panorama político.
El exfuncionario expuso que existen distintas circunstancias que favorecen la posibilidad de la nulidad de las elecciones en el distrito 6 federal de la capital del país, que abarca las alcaldías Magdalena Contreras y Álvaro Obregón. Para empezar, habló de una probable falsificación de firmas en los nombramientos de los funcionarios de casilla, así como en sus constancias de capacitaciones, que se les entregan para firmar, aún sin haber recibido la capacitación respectiva.
Torrez Baeza señaló que fue a realizar varias visitas a ciudadanos en las cuales pudo verificar que las firmas no coincidían. Mostró un video en el cual se demuestra lo anterior. A su vez, señaló que no estaban integrando correctamente a los ciudadanos para participar como funcionarios de casilla, inventando grados académicos para que determinadas personas tuvieran posiciones privilegiadas, como la de presidente, y simulando firmas de ciudadanos a los que ni siquiera se avisó, por lo que es probable que no se presenten el día de la elección. Agregó que otra inconsistencia consiste en registrar a personas que no cumplen con los requisitos legales como ser menores de 60 años o saber leer y escribir.
El exsupervisor explicó que lo anterior podría estar encaminado a que el día de la elección sea necesario incorporar como funcionarios de casilla, a ciudadanos de la fila, en caso de que no se presenten los que fueron nombrados. En caso de que estos ciudadanos no cumplan con lo que dispone la ley o realicen su tarea de manera deficiente, se favorece la nulidad de la casilla. Esto también ocurre, dijo, en los casos en que la capacitación no haya sido adecuada, como ha estado ocurriendo sobre todo en materia del reparto de votos entre partidos integrantes de coaliciones.
Como anomalía adicional, el exsupervisor indicó que en esta ocasión el presidente de la casilla no será el encargado de llevar el paquete electoral a la junta electoral al final de la jornada, pues dicha tarea será encomendada a los capacitadores electorales, cuya “calidad” cuestionó, luego de las anomalías de las se dijo haber sido testigo, mismas que pidió a los vocales de la junta distrital que fueran investigadas, pero después se topó con la ausencia de autocrítica y la vigencia de la “cultura de tapar errores”.
Benjamín Torres relató que los consejeros distritales dieron la razón a los capacitadores electorales, rechazando su versión, aun cuando incluyó pruebas y documentos para probar sus dichos. Manifestó que estas irregularidades sólo ponen en entredicho el escenario electoral, en un contexto ya de por sí competido, donde la diferencia entre el ganador y el segundo lugar podría ser reducida. Finalmente, contó que intentaron reubicarlo a otra área dentro de la junta distrital, lo cual rechazó, por lo que prefirió renunciar, pero le impidieron que dejara constancia del motivo y le hicieron comprometerse a no interponer ningún recurso judicial en contra del INE.








