MÉXICO, 6 nov (Xinhua) — El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, dijo hoy que su homólogo estadounidense, Donald Trump, reiteró el apoyo de su gobierno para enfrentar a la delincuencia organizada, que el pasado lunes participó en un ataque en el que murieron ciudadanos mexicanos-estadounidenses.
López Obrador y Trump conversaron el martes vía telefónica, después de que seis menores de edad y tres mujeres de la familia LeBarón murieron presuntamente por una confusión de bandas del crimen organizado, en los límites de los estados norteños de Chihuahua y Sonora, ambos fronterizos con Estados Unidos.
“Yo le agradecí, vuelvo a decir lo mismo. Primero que le agradezco su interés de participar en este tema, en este asunto, y al mismo tiempo le agradezco que sea respetuoso de nuestra soberanía”, dijo López Obrador a periodistas en su habitual rueda de prensa diaria.
“Que no haya dicho ‘estamos pensando en enviar un equipo o un grupo a México’, sino su planteamiento fue ‘estamos en disposición de ayudarles cuando ustedes lo decidan, cuando ustedes lo determinen’, que es distinto”, agregó.
Trump escribió el martes en su cuenta de Twitter que los carteles de la droga se han hecho “tan grandes y poderosos, que a veces necesitas un ejército para derrotar a un ejército”, en referencia al incidente en los estados fronterizos mexicanos.
López Obrador, quien asumió la administración el 1 de diciembre de 2018, dijo que durante la llamada telefónica Trump no mostró “ese afán injerencista o esa prepotencia de querer intervenir en asuntos que solo competen a los mexicanos”.
“Es una manifestación de solidaridad, de apoyo, si nosotros lo solicitamos”, explicó el mandatario mexicano.
De acuerdo con el reporte de las autoridades mexicanas, las familias atacadas el lunes pertenecientes a una comunidad mormona, salieron ese día por la mañana en vehículos de La Mora, una colonia ubicada en la municipalidad de Bavispe, Sonora, para dirigirse por un camino rural a Chihuahua y a Arizona, Estados Unidos.
Una madre y sus cuatro hijos, con edades entre los ocho meses y los 12 años, fallecieron calcinados cuando su camioneta se incendió durante el ataque.
Las otras dos madres a su vez y dos de los niños víctimas, de 2 y 11 años, murieron por disparos de arma de fuego, según un recuento divulgado por la comunidad mormona.
El canciller mexicano, Marcelo Ebrard, ha afirmado que las víctimas mortales eran ciudadanos “binacionales” en territorio mexicano.








