Timón de Tecnología Maternal | La tecnología en el acompañamiento a la gracia, tarea y liderazgo materno. Autor: Octavio Fernández

Y en verdad, ¿se reconoce la gracia de ser madre?, ¿se entiende que es capaz de concebir?, ¿se percibe que tiene un don natural otorgado?, ¿se identifica su amor, esfuerzo, trabajo, abnegación, lucha, perseverancia, silencio, obediencia, consejo, sabiduría, enseñanza, reprimenda, chanclazos, maestra, psicóloga, doctora, enfermera, consejera, confidente, paño de lágrimas, cocinera, peluquera, diseñadora, instructora, banquera, catequista, oradora, guía, defensora, abogada, taxista, policía, politóloga, periodista, programadora, ingeniera entre una infinidad de profesiones, actividades y tareas inverosímiles que solo lo puede hacer una mamá para sus hijos y su familia? La respuesta es que no. Lo que sí es evidente es que su tarea y apostolado lo confecciona con pleno amor sin esperar nada a cambio de todos nosotros, sino por la misma satisfacción de ver realizados los sueños y éxitos de sus hijos. Es más, está ella tan convencida, que lo hace con plena libertad y convicción para alcanzar su santificación a través de sus penitencias, esperanza y caridad. Es tan libre, que se ata a las necesidades de sus hijos. Es proveedora del alimento material y espiritual. Hace oración en silencio a nuestra madre del cielo para que nos cuide y nos vaya bien. Trabaja su mente y su corazón para resolver todos aquellos problemas y dificultades, no de ella, sino de todos nosotros. Ensambla una sonrisa siempre, aun cuando su corazón está herido en lo profundo. Intenta no mostrar sus dolores y enfermedades para que no preocupe a la familia. Siempre nos acompaña en su mente aun cuando nosotros no estemos presentes o no la llamemos. Además, como sabemos nada es perfecto, sin embargo, ella lucha todos los días para que sea perfecto, orando en su pequeño altar, como buena madre mexicana devota, que mira con veneración a nuestra Madre celestial, que también es nuestra Madre. Es, por lo tanto, la clara representación en presencia física de nuestra madre morenita del Tepeyac. Gracias mamá por todo.

Pero esto no lo es todo, hay algunas mamás que han partido al cielo, sin embargo, siguen vivas y presentes en espíritu en el corazón de todos sus hijos, porque una madre jamás dejará solo y sin protección el corazón de sus frutos. Y esto es lo increíble.

Recordemos aquellos célebres hombres y mujeres, que fueron engendrados amorosamente como: Emma Patzig madre de Max Planck, Pauline Kock mamá de Albert Einstein, Juana María Pavón, mami de José María Morelos y Pavón, María Paniagua mamá del Dr. Guido Munch Paniagua, Josefina Lozano madre de Octavio Paz Lozano, María madre de Jesús y todas aquellas mamás que gestaron y educaron a muchos otros hombres y mujeres célebres y no tan célebres, para ellas nuestro reconocimiento.

La pregunta es ¿y nosotros seguimos sus ejemplos, consejos y enseñanzas? Claramente no. El feminicidio, el aborto, la corrupción, el robo, los asesinatos, las mentiras, la concupiscencia, el desorden, los malos hábitos, el pan divino en la mano, la lucha del poder por el poder, la guerra, el autoritarismo, la autocracia, la dedocracia, la esclavitud, la pobreza entre muchos ejercicios equivocados que provocamos, que tarde o temprano seremos juzgados, porque somos los principales responsables de este desorden social.

Y de nuevo la tecnología acompaña a la tarea más importante de gracia que tienen nuestras madres, a través de la comunicación digital en donde se puede comunicar ellas con nosotros en cualquier parte del mundo. En la medicina durante el proceso de gestación. En la energía maternal mediante los sistemas científicos de salud para que siempre se encuentren bien, entre otras virtudes más.

A pesar del avance tecnológico, hay mamás que no se sienten felices, porque se les traiciona en su noble corazón y lo profundo de su espíritu y alma. La razón es evidente, clara responsabilidad de nosotros por no cumplir con sus ideales de felicidad y amor y, esto es inaceptable.

Finalmente, para todas aquellas madres vivas o en el cielo, nuestro mayor reconocimiento y agradecimiento por hacernos hombres y mujeres libres de pensamiento y comprometidos con la verdad, el trabajo honesto, la ética, la moral, la caridad, la oración, la fe y todos aquellos valores enseñados para buscar la luz y el amor divino. Para ellas, no solo en este Día de las Madres, sino en todos los días de nuestra vida, felicidades mamás, muchas felicidades, y en especial a ti… gracias mamá.

Octavio Fernández, PhD.
@admexusI4_0

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