Sueños pandémicos: por qué dormimos más, tenemos insomnio y soñamos más extrañamente en la pandemia (nota de Quinto Poder)

La pandemia nos ha hecho dormir más tiempo en general, pero también nos ha provocado más pesadillas y una parte de la población ha presentado episodios de insomnio.

Por: Jennifer Juárez | Quinto Poder

Un día hace más o menos un año nos dijeron “quédate en casa” y todo cambió. Nuestro círculo social se hizo más pequeño, pasamos más cantidad de tiempo con menos cantidad de personas; comenzamos a tomar clases y a trabajar desde casa y, aunque tal vez no pusimos atención en ello, nuestros hábitos de sueño también los modificamos.

“Ya teníamos que regresar a la oficina. Como tenía que ir de mi casa hasta Xochimilco, pues son más o menos como 2 horas y me preocupaba mucho tener que ir en el Metro. Iba preparado con mi plan ‘voy a tratar de buscar un lugar cómo irme a las orillas para no tener que tocar ningún tubo, no quedarme en medio’. Pero al final, cuando estaba ahí en el andén y veía que llegaba el Metro, estaba lleno. Dejaba pasar varios y todos los que llegaban estaban muy llenos, hasta que no me quedaba de otra más que subirme y tener que agarrarme del tubo. Veía personas que iban hasta con guantes de látex y pensaba que debía haber llevado guantes de limpieza. Me daba pánico tener que agarrarme de los tubos. Se notaba que estaba preocupado”.

Veía a una persona, una señora que curiosamente sí existe y que me la encontraba anteriormente. De hecho era una evangelista que te invitaba a su religión. Pues a esta misma señora me la encontraba ahora en mi sueño y me decía que no me preocupara; que a final de cuentas las personas que tenían COVID, pues se les notaba porque les salía una especie de humo verde. Y me decía ‘mire a ese de allá atrás’ y se veía como hielo seco, pero verde. Pero de todas maneras, aunque estaba hasta del otro lado del vagón, me preocupaba”, cuenta Erwin Villegas, diseñador web de 41 años, en Ciudad de México.

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En términos generales, durante la pandemia dormimos más que antes, pero también es más recurrente el insomnio para algunas personas y los sueños parece que están “fuera de control” e incluso algunas personas reportan tener más pesadillas.

Dormimos más

A pesar de que la pandemia ha generado y agudizado problemas de salud mental en la población a nivel global, no todo ha sido malo. Un efecto positivo es que, en general, desde que comenzaron los confinamientos en el mundo, dormimos un poco más. ¿Cuánto más? Entre 13 y 30 minutos, según en qué país se viva.

Un grupo de 682 estudiantes universitarios en Estados Unidos aumentaron su promedio de sueño entre 25 y 30 minutos durante los meses de marzo a julio de 2020, cuando sus clases dejaron de ser presenciales y se realizó el confinamiento más restrictivo, de acuerdo con un estudio de la Universidad de California, San Diego. Esta extensión del sueño coincidió con la reportada en un estudio de la Universidad de Boulder, Colorado.

En otro estudio, esta vez con 435 personas de 26 a 35 años en Suiza, Austria y Alemania (tres de cada cuatro eran mujeres), los investigadores de la Universidad de Basel determinaron que las personas durmieron hasta 50 minutos más del 23 de marzo al 26 de abril. En promedio, durmieron 13 minutos más.

A pesar de que en general se durmió más, muchas personas del estudio reportaron dormir peor debido a la excepcionalidad de la situación. Los autores del estudio comentaron que entre otras cosas, la falta de exposición a la luz natural y la falta de ejercicio podrían haber provocado el deterioro en la calidad de sueño.

Hay más insomnio

“Sin duda, han aumentado las dificultades de sueño por las preocupaciones de la salud, de la economía. Han aumentad los trastornos de sueño, las alteraciones de los hábitos del sueño”, explica el doctor Javier Puertas, vicepresidente de la Sociedad Española del Sueño (SES)

“Durante el confinamiento la gente se dormía más tarde y se levantaba más tarde. Casi no le daba el sol”, añadió.

El confinamiento más recio, a partir de finales de marzo de 2020, detonó un aumento en las preocupaciones relacionadas con la calidad del sueño.

“El insomnio involucra la dificultad para dormirse o para mantenerse despierto, o despertar regularmente antes de lo deseado, a pesar de pasar suficiente tiempo en la cama para dormir. Los síntomas diurnos relacionados con el insomnio incluyen la fatiga y somnolencia; sentirse insatisfecho con el sueño; problemas de concentración; sentirse deprimido, ansioso o irritable y tener baja motivación y energía”, según la organización Educación del Sueño.

Desde finales de marzo de 2020, cuando se suspendieron las clases presenciales en México y se inició la campaña Su Sana Distancia, las búsquedas de la palabra “insomnio” en México aumentaron, llegando a un máximo a mediados de abril.

Esa semana de mediados de abril la palabra insomnio se buscó más que en cualquier momento desde 2004, con un índice del doble de búsquedas que en la misma época de 2019, según datos de Google Trends. La frase “no puedo dormir” también alcanzó un máximo en abril de 2020, según datos desde 2014.

Según un estudio publicado en el Journal of Clinical Sleep Medicine, también en Estados Unidos y en el resto del mundo aumentaron las búsquedas relacionadas con insomnio en los meses de abril y mayo de 2020. Estas búsquedas ocurrieron más entre medianoche y las 5:00 am de la madrugada, con picos en torno a las 3:00 am.

Los sueños más extraños

“Entre las cosas, creemos que (los sueños) sirven para imaginar escenarios donde se da respuesta a nuestras preocupaciones. Por eso hay anécdotas de personas que han resuelto problemas al levantarse; porque han soñado está solución”, explica el especialista de la Universidad Católica de Valencia.

Durante la pandemia “hay más sueños porque hemos estados sometidos a más presión psicológica, emocional, más incertidumbre y también, al alterar nuestros horarios, hemos facilitado levantarnos y no dirigir nuestra atención a la actividad” como el trabajo, sino que hemos tenido más tiempo para recordar qué soñamos.

Un estudio en el que más de 800 personas en Finlandia informaron sobre sus sueños durante la sexta semana de confinamiento en ese país reportó que más de la mitad tuvieron sueños relacionados con la pandemia. “Nos impresionó observar contenido de sueños repetido, asociaciones de distintos individuos que reflejaban el ambiente apocalíptico del confinamiento por COVID-19”, dijo Anu-Katriina Pesonen, la autora principal del estudio, de la Universidad de Helsinki.

“La idea de un conjunto de imágenes compartidas reflejadas en sueños es intrigante”, agregó.

La mitad de los participantes en este estudio dijeron dormir más durante el confinamiento, pero uno de cada cuatro también reportó tener pesadillas más frecuentemente.
El doctor Puertas explicó que: “La preocupación ha llevado a tener muchas más pesadillas. Incluso los compañeros médicos que estaban en primera línea venían a la consulta a decirme que estaban soñando más que nunca con la sensación de que contagiaban a sus familiares, con monstruos en forma de virus”. Las pesadillas relacionadas con COVID han sido tan frecuentes, que generaron algunas iniciativas de sitios web dedicados exclusivamente a estas narraciones, como idreamofcovid.com.

En los sueños, explica Puertas, “se expresan nuestros temores y hacemos escenarios de cómo salir de una situación”.

“Las pesadillas son casos especiales de sueños. Pueden definirse como ocurrencias repetidas de sueños extendidos, extremadamente disfóricos y bien recordados que usualmente involucran amenazas a la supervivencia, la seguridad o la integridad física”, define el estudio finlandés.

Las pesadillas idiopáticas pueden contener eventos y temas que reflejan las experiencias diurnas, mientras que las pesadillas relacionadas con estrés postraumático replican partes del trauma a detalle. “La pandemia de COVID-19 tenía el potencial de generar ambos tipos de pesadillas, dependiendo de las circunstancias del soñador”, indican los científicos.

En general hubo más personas que dijeron recordar mejor sus sueños que antes de la pandemia, pero las emociones de estos eran más negativas, según un estudio realizado a más de 3,000 adultos en Estados Unidos (aproximadamente un 11% hispanos). Este estudio se realizó a inicios de mayo de 2020 y las personas llenaron un cuestionario en línea para el Instituto Central de Salud Mental y la Universidad de Heidelberg, en Alemania.

Una de cada tres personas dijo recordar mejor sus sueños durante la pandemia que antes. El 63% dijo que su rememoración de los sueños permaneció igual y el 7% dijo que tenían menor capacidad de recordar los sueños que antes.

El 77% dijo que sus emociones en sus sueños eran similares a las de prepandemia, mientras que el 15% dijo que eran más negativas y solo un 7% las calificó como más positivas que prepandemia.

La mayoría de las pesadillas descritas por estas personas (un tercio del total) eran estar en un sitio con mucha gente que no usaba cubrebocas ni se distanciaba y asistir a un evento social pero estar angustiados porque no estaban distanciándose lo suficiente. Tres de cada 10 soñaron que alguien querido moría por COVID. El 15% soñaron con temas no directamente relacionados con COVID, pero igualmente angustiantes, como sensaciones de claustrofobia, estar atrapados, etc.

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