Del Maestro de América a la Maestra de la Corrupción. Autor: Iván Uranga
José Vasconcelos logra la educación en
México, Elba Esther Gordillo la aniquila
A sus 74 años de edad, Elba Esther Gordillo, alias “La Maestra”, intentará secuestrar de nuevo a la educación, retomando las riendas del sindicato oficialista del magisterio en México. Esta terrorífica intentona viene de una mujer impuesta como líder magisterial por Carlos Salinas de Gortari y que durante 23 años corrompió hasta sus raíces el sindicalismo y la educación, ha sido senadora y presidenta del Congreso de la Unión, dueña del Partido Nueva Alianza (partido que nace el 30 de enero de 2005 y muere el 22 de noviembre de 2018), gastadora extravagante de dinero en lujos en el extranjero, priista y presidiaria.
Más allá de lo poco que podamos aportar sobre los antecedentes y la personalidad de la Maestra, que sin duda es un personaje protagónico en la historia del PRI y del México corrupto, nos preocupa la influencia que millones de mexicanos hemos sufrido en las aulas a causa de su perversión y, sobre todo, nuestras hijas e hijos, la educación y el futuro de México.
En 1935, impulsados por los ideales revolucionarios de Ricardo Flores Magón y los principios educativos de José Vasconcelos que pretendieron hacer “de cada escuela una casa del pueblo y de cada maestro un líder de la comunidad”, es que la Liga de Trabajadores de la Enseñanza bajo la dirección del Partido Comunista de México, la Universidad Obrera y la Federación Nacional de Trabajadores de la Enseñanza formaron una Confederación para crear el Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza de la República Mexicana (STERM) afiliado y fundador de la CTM y que en 1943 daría origen al SNTE. ¿Qué dirían Vasconcelos, Magón, el Partido Comunista y la Universidad Obrera si vieran que su esfuerzo es capitalizado por “La Maestra”?
El Maestro de América como fue nombrado José Vasconcelos por su enorme aportación a la educación, respondió con creses a las características del mundo y del México de 1921, que con su trabajo permitió tener la esperanza de consolidar un proyecto de nación real, en donde los mexicanos podríamos formarnos y dignificarnos, bajo la tutela del Estado, para crear la utopía de una Nación Libre y Soberana. Bajo esta premisa Vasconcelos intentó crear un entorno favorable para la formación de los nuevos mexicanos, no sólo creando el concepto de “escuela pública y gratuita” y de “libro de texto gratuito” sino que convocó a miles de mexicanos que tuvieran “vocación de enseñanza” para formar un ejército de educadores e invitó a los grandes pensadores y muralistas a transformar el entorno en una gran escuela que nos dio por primera y única vez una identidad como nación. Es ese México de Vasconcelos al que nos hemos aferrado durante los últimos 100 años, pero los libros de texto gratuitos de Vasconcelos ya no existen, el ejército de educadores con vocación “heredó” sus plazas a una generación que no querían ser maestros y que ahora “la plaza” sólo les sirve para sobrevivir, y los murales de O’Gorman, Orozco, Rivera y Siqueiros ya no son suficientes para sostener la identidad de un pueblo que se diluye en medio de la corrupción.
Vasconcelos intentó crear un vínculo estrecho entre la moral y las actividades estéticas, que los mexicanos encontraran la emoción por el conocimiento, a través del placer más que por el razonamiento, quería que todo aquel que supiera algo lo compartiera desinteresadamente en favor del que no sabía, de este tamaño fue el hombre que le dio sentido a la educación pública en México. Ahora nos encontramos sin un proyecto de nación y sin un modelo educativo real, el que existía fue aniquilado por millones de docentes con una formación mediocre y una vocación nula, dirigidos por un sindicato que vela sólo por los intereses de la corrupción.
Si hemos logrado sobrevivir ha sido gracias a los pocos verdaderos maestros que resistiéndose al embate de la corrupción y los falsos modelos educativos de las últimas décadas, han dejado su vida y conocimiento en cada persona que ha tenido la suerte de encontrarlos, ellos son la muestra viva de que el mejor modelo educativo de una nación no depende de superestructura, ni de las autoridades educativas y mucho menos de su sindicato, el mejor modelo educativo es apostar a la formación de agentes motivadores del conocimiento que reten a la inteligencia y enseñen a pensar, a cuestionar y a descubrir todo, a niños y jóvenes que no tengan hambre ni miedo. Sólo así podremos hablar de la única transformación positiva y posible en México, todo lo demás son parches.
Ahora la Maestra de la corrupción amparada en “la palabra del presidente electo” amenaza con tomar las riendas de la educación en la “Cuarta Transformación” de Andrés Manuel López Obrador, y dice que recorrerá cada escuela del país para conseguirlo, declarando que México cuenta con grandes maestros y que el problema es un sindicato dividido, y que coincide con las declaraciones “de su amor” el economista, zedillista, presidente de la Fundación Azteca y próximo secretario de Educación Esteban Moctezuma Barragán que dice que “México cuenta con una planta magisterial de lujo, con grandes maestros y que quien han tratado de hacerles creer lo contrario están equivocados”, y que en ellos están las columnas que van a sustentar el Acuerdo Educativo Nacional. La pregunta entonces es ¿con quién es este acuerdo, con la CNTE, con el SNTE, con Gordillo? Es muy extraño que la excarcelación de la Maestra coincida con el triunfo de López Obrador y que ahora ésta lo cite para comenzar su embestida contra la educación. Decía Franklin D. Roosevelt que en política no existen las coincidencias, que cada acontecimiento sucede de acuerdo a un plan. (en este link puede ver la nota de Arturo Cano que narra “el plan”)
¡Qué Maquiavelo nos ampare! diría Julio Astillero al final de la entrevista que le hizo Carmen Aristegui en CNN el 21 de noviembre.
Si cuestionamos todo no es por ser “conservadores” como espero que los lectores lo hayan deducido, lo hacemos, porque entre la hegemonía del pensamiento que emana del culto a la personalidad del elegido y el ataque sistémico que la derecha sostiene, es necesario el pensamiento crítico que ubique al nuevo poder en la transformación ahora que se nos ha prometido la Esperanza. No podemos apostar bajo ninguna circunstancia que al nuevo gobierno fracase, nos va el futuro de un pueblo que ya no aguanta más la explotación desmedida, el miedo y el hambre. Si Elba Esther Gordillo se aferra a tomar las riendas de la educación para “su reivindicación histórica” que le exigió a los representantes de AMLO, no hay futuro posible. Nada que hagamos hoy para transformar positivamente a México, servirá sin un proyecto de nación basado en un verdadero y transformador proyecto educativo, porque la construcción de la nueva matria comienza y termina en nuestras niñas y niños. El gran riesgo avanza con la ultraderecha desde el sur y desde el norte de nuestro continente y acecha nuestros errores para tomarnos por asalto, el permitir que la Maestra (avalada por la derecha) vuelva a tomar el poder de la educación es un error, ya vimos lo que le hizo a México por más de 20 años, esperemos que este contubernio con Banco y Tv Azteca no nos tengan por ahí un “guardadito” de Educación Bancaria. Opinemos todos, es nuestro futuro y el de nuestras hijas e hijos, nada nos es ajeno, no permitamos que nos roben la esperanza.
Iván Uranga
@CompaRevolucion
AMLO y Los Abajo Firmantes. Autor: Iván Uranga
El Presidente no puede desconocer la importancia
de la ciencia, las artes y las resistencias.
La única virtud del poder político es que es cronodegradable. Cuando los políticos llegan a entender esto sólo hay dos estados posibles en su quehacer: o buscan el bien común para lograr un estado de paz y bien vivir colectivo o buscan el interés personal para garantizar un estado de poder y bien estar personal.
Este artículo son algunas reflexiones sobre la entrevista de Carmen Aristegui a Andrés Manuel López Obrador el 21 de noviembre de 2018 y la aseveración de que nos falta un baño de pueblo.
El ser humano es individualista por instinto, buscará sobrevivir por cualquier medio, por eso cuando entendimos que nuestra mejor oportunidad de sobrevivencia era vivir en colectivo para garantizar el resguardo y la comida, construimos las sociedades y dentro de ellas hubo que ceder un poco de nuestra libertad, para establecer leyes que permitieran la sobrevivencia entre tantos intereses individuales. Así es como surge el concepto del Estado, con tres funciones fundamentales: La organización del trabajo, la administración de los recursos y el control del no propietario. Desde entonces quien decide dentro del Estado ha sido el más fuerte bajo tres principales formas de ejercer esta fuerza: fuerza bruta, fuerza colectiva y fuerza económica. Nunca ha gobernado el más sabio, el más culto o el más inteligente, porque el quehacer de estos se fundamenta en la transformación del pensamiento, a través de la estética de conocimiento, expresada de forma científica, tecnológica o artística, conocimiento en el que se funda todo lo que hacemos y que nos ha permitido sobrevivir y ser lo que somos como especie, para bien o para mal.
En la actualidad la modalidad más adoptada para gobernar se le llama “demo-cracia” que se opuso a la “mon-arquia” es decir, el gobierno de muchos, sobre el gobierno de uno. Podemos definir de forma simple, que el Estado es la condición de las personas que viven en un territorio regido por leyes propias. Y a la política, como la actividad humana que busca gobernar sobre un Estado. La prostitución del concepto de democracia se da cuando la estructura económica se adueña de la estructura política, porque ahí los ciudadanos y su territorio pasan a ser consumidores y bienes enajenables, es decir, se prioriza el bien estar personal de quien gobierna, sobre el bien vivir colectivo. En México ésta ha sido la condición que ha prevalecido por lo menos durante los últimos 30 años, y que ahora con la promesa de la esperanza, Andrés Manuel López Obrador convenció a más de 30 millones de personas para lograr acceder al poder político.
Pero, ¿qué tipo de gobierno representa? En una muy interesante entrevista de más de 2 horas por parte de la periodista Carmen Aristegeui se puede vislumbrar mucho del pensamiento del nuevo presidente, quien de inicio establece que le interesa hacer las consultas porque prefiere preguntar para no equivocarse, y entonces comenzamos a preguntarnos ¿a quién le pregunta qué? ¿Al recién mostrado consejo empresarial? ¿A Televisa? ¿A Tv Azteca? ¿A la oligarquía que prometió sacar del poder político? o se refiere a la “Consulta Ciudadana” (ahora a la baja) con preguntas retóricas, en un “ejercicio ciudadano” organizado por el partido hegemónico y diseñado por empresarios, para justificar sus proyectos y que como él bien dice, “las preguntas hay que saber formularlas”.
Se le entregaron varios documentos firmados por organizaciones indígenas, civiles y centenares de especialistas bien intencionados que votaron por él y que ofrecen su colaboración para hacer lo mismo, pero bien, con certeza jurídica y científica, sólo con la intención de ayudarlo, porque él lo pidió, “no me dejen solo”, dijo, y porque no queremos bajo ninguna circunstancia que este gobierno fracase, porque la irracionalidad se apoderaría del poder, porque no queremos que se equivoque, porque no se puede equivocar. Ante esto el presidente electo contesta en la entrevista a “los abajo firmantes” de forma peyorativa “que no tienen información, que no conocen, que se equivocan”.
La democracia tiene límites muy visibles, como la ciencia, la cultura entre muchos otros, es decir, no porque la mayoría vote u opine haríamos reformas a la ley de gravedad, tampoco si lo que hace el maestro Toledo es arte o no.
Aprovecho para comentarle que la devastación no se resuelve con reforestación sino con la no intervención. Y que si se van a sembrar árboles maderables, frutales y hortalizas, cambiarán la vocación de la tierra y el ecosistema existente se extinguirá de ese pedazo de tierra con todas las especies que lo habitan. La realidad es que se extinguen en el planeta 150 especies diariamente por la intervención irracional de la mujer y del hombre (para no ser sexistas), especies que nadie defiende “por no ser bellas” a causa del falso sentido de la estética creado por empresas como Televisa y Tv Azteca. Y ninguno de los “abajo firmantes” que conozco dio su firma sin leer el documento que se le entregó, como usted afirmó, pero en todo caso, dice la ciencia, que lo que nos molesta del otro es lo que no tenemos superado en nosotros mismos, ¿qué acaso la “Consulta Ciudadana” que avalan cientos de miles de “abajo firmantes” con su voto, no fueron preguntas “bien formuladas” por un muy pequeño grupo de ilustres iluminados de su confianza?
No nos diga que las cosas han cambiado, y que la estética del conocimiento ya no importa porque construirá el conocimiento de la “cuarta transformación” a través de consultas ciudadanas, o que no importa la voz o el trabajo de la sociedad civil organizada en más de 2 mil 800 resistencias bio-culturales que han detenido estoicamente los embates del neoliberalismo por más de 30 años en lo que queda de país para que usted lo gobierne ahora. En cuanto al recurso de amparo, efectivamente no sirve de nada, a las balas de la represión no le importan si estás amparado o no, porque en la lucha por la democracia, los muertos los pusimos nosotros.
Y tiene toda la razón al asegurar que “nos falta pueblo”, en nuestro trabajo diario con las comunidades más violentadas de México vimos que nos falta mucho pueblo, nos faltan 43 y decenas de miles más.
El Ejército, que justo en este momento patrulla todas nuestras calles anticonstitucionalmente –porque el decreto que lo amparaba ya no existe– estas Fuerzas Armadas a las que convocó a acabar con la inseguridad y a hacerse cargo de la seguridad interna de México tienen como objetivo usar las armas contra el enemigo, para eso fueron entrenados y condicionados por muchos años, y han hecho de nuestras calles su campo de batalla y de los ciudadanos su enemigo, son un peligro para la seguridad de los mexicanos como lo han demostrado en la práctica, porque y créame que por más bonito que les hable este condicionamiento ya está en su naturaleza. Más allá de que se niegue a escuchar las voces de los especialistas y de todas las organizaciones nacionales e internacionales de defensa de los derechos humanos. Le comento señor presidente electo que los derechos humanos, la vida y la justica también son límites de la democracia y que no puede llevar a consulta si queremos vivir o si se aplica la justicia o no, porque se violaría ese primer acuerdo de convivencia del que hablamos y porque usted mismo lo reconoce en su discurso, sin justicia no hay democracia, y dice en la entrevista que “para que haya paz y tranquilidad debe haber justicia, y que con justicia está resuelto el 80 por ciento de la seguridad”, y luego ¿dónde quedará la justicia para las decenas de miles de mexicanos ejecutados fuera de la ley y dentro de ella porque en México sólo en papel no existe la pena de muerte y dónde quedan los feminicidios y los de Ayotzinapa y los desparecidos y las más de 2 mil fosas clandestinas y la paz para madres que no tienen a dónde llevarle flores a sus muertos? No entiendo a qué justicia se refiere cuando dice que está resuelta en la hora y 38 minutos de esta entrevista. No es justo que siente a la mesa de su casa al genocida responsable de esto y diga que lo perdonará porque él le permitió acceder al poder político y no el pueblo de México.
“Demo”, en la era informática significa demostración, y “cracia” sigue significando poder, así que esperemos que la democracia del nuevo gobierno no sea eso: Una demostración de poder, reducida a la pregunta retórica de la portada del libro ¿Quién manda aquí?
Y como pidió que fuera un diálogo de ida y vuelta, pues aquí le dejo la vuelta, queremos todos los proyectos que beneficien a México, pero queremos que se hagan bien, como dijo el maestro Alain Touraine (otro de los iluminados que no importan), “somos lo que hacemos”, es decir, hasta ahora, no ha cambiado nada. Pero esperamos que cambie, queremos que cambie y le reiteramos que cuenta con lo poco que somos y que sabemos, para lograrlo. (Aunque seamos un poco conservadores)
La vida y la matria deben ser una construcción consciente.
Fraternalmente el abajo firmante,
Iván Uranga
@CompaRevolucion





