Policías, crimen y protección política. Autor: Felipe León López

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Felipe León López

Tuvo razón el presidente de la República al anticipar que el juicio del otrora poderoso secretario de Seguridad Pública Federal Genaro García Luna se convertiría en un espectáculo, un reality show en el cual todos estarían atentos para saber qué nombres, datos, historias y hasta leyendas urbanas se iban a ventilar. Lo que no dijo es que él sería su principal promotor y cronista ocupando gran espacio en las “mañaneras”.

En efecto, demasiada atención, demasiada expectativa y hasta demasiados expertos en crimen organizado y protección policial aparecen en diarios, revistas y portales digitales, y ni se diga de los youtuberos y tiktokeros oficiosos, para llenar contenido de conjeturas, obviedades, información vieja y datos reciclados.

Tratan el asunto como si fuera algo inédito en nuestro país y casi como si ese legado de García Luna en el sexenio de Felipe Calderón hubiera sido la peor mancha de nuestro país ante los ojos del mundo.

Nos olvidamos de pronto que, durante el Maximato, tuvimos un presidente de la República interino vinculado a las mafias de las casas de apuestas y carreras de caballos y quien al dejar el encargo gozó de poder e impunidad para seguir siendo el jefe de una de las mafias del juego con apuestas en las Californias en el primer tercio del siglo pasado.

O quizá pasó de noche también como años después, un secretario de Marina y Guerra, como se llamaba entonces, era también jefe de una banda de contrabandistas en la frontera de Tamaulipas; negocio que dejaría en manos de su hijo, quien, por cierto, tuviera trágico final.

Las componendas del crimen y las policías son parte de la regulación y administración política de todo sistema y en todos los países y regiones. Ocurre en los mismos Estados Unidos, donde el ascenso de las élites pasa por un proceso de disputas mafiosas de negocios ilícitos y prohibitivos, incluyendo a dinastías que presumen gran filantropía y simpatía mundial.

Así también con mafias en Albania, Rusia, Italia, España, Colombia, Brasil, Argentina, Países Bajos, Inglaterra, Israel y muchos más, donde el crimen organizado se empodera a la par de la clase política que los protege e impulsa en una complicidad cada vez más cínica. ¿Qué país no tiene este mismo vínculo?

En México, antes de Genaro García Luna tuvimos a Alfredo Ríos Galeana, súper policía capacitado en luchar contra el delito más lacerante en ese entonces: el asalto de bancos. Exitoso en su trabajo y éste tan mal pagado que después él mejor se dedicaría a ser el perpetrador, claro, con la venía de los altos mandos de seguridad pública y de políticos, que se financiaban con sus fechorías. Ríos Galeana y algunos cubanos robaban bancos, casas habitación, tiendas departamentales y hasta asesinatos, en un esquema en que siempre lo libraban para acusar a otros de haberlos cometido, entre ellos a organizaciones de la guerrilla urbana en el DF, Guadalajara y Monterrey, principalmente.

Otro caso más cínico fue de quien le dio protección, Arturo Durazo Moreno, El Negro Durazo, policía de barrio que escaló gracias a la amistad con el presidente José López Portillo, y quien se colocara tres estrellas en sus insignias para darte un tú a tú con el General de División y secretario de la Defensa Nacional. Así como incomodaba a los mandos militares la presencia de Durazo en reuniones de seguridad nacional, así también García Luna, por cierto. Amasó fortuna, abusó de su amistad con el presidente de la República y capitaneó bandas de distintos giros, desde asalta bancos a secuestradores, de tratante de personas a narcomenudistas. Era el jefe de la pirámide de extorsiones y corrupción policial, según un bestseller escrito por su principal lugarteniente. 

En el salinismo, el coronel y secretario de Gobernación Fernando Gutiérrez Barrios reclutó a otro súper policía: Guillermo González Calderoni, quien dio grandes golpes al crimen, entre otros la detención de los principales jefes del Cártel de Guadalajara acusados del asesinato de un agente de la DEA. Reconocido también en Estados Unidos, González Calderoni después cometió excesos, que lo mismo presumía amistad con el hermano del presidente que el control de los grupos de narcotraficantes en ascenso. Claro, esto cayó de la gracia de sus jefes políticos y fue entregado ante la justicia estadounidense donde despepitaría todas las presuntas componendas sobre la pax narca de la narcopolítica mexicana, ganando su libertad para regresar a nuestro país donde sería acusado de mitómano y loco y después ser ejecutado por manos oscuras.

No es un secreto que en varios estados las organizaciones criminales buscan siempre cooptar, imponer, reclutar y doblar a los mandos municipales y estatales, a las buenas o a las malas, sin importar si son policías, civiles, militares o marinos.

El ciclo de algunos criminales pasa de realizar jugosos ilícitos para enriquecerse y salir de la oscuridad para insertarse como barones o damas de la élite, del jet set, de los negocios, pero también entran al juego de la política, para limpiar su reputación y obtener cargos de elección popular, como hiciera Pablo Escobar en Colombia y algunos más en otros países.

Otros, son engendrados por intereses políticos para administrar el negocio de la seguridad pública a conveniencia y sobre todo, regular su percepción mediante tácticas de psicología de masas, como lo explica la Teoría del Pánico Moral: psicosis, miedo, pavor, terror, atomización social y mantener a la ciudadanía atenta al desenlace de temas que desde el poder político se van colocando; todo como métodos de control político.

Dejemos aquí esta reflexión y sigamos disfrutando del espectáculo del juicio a Genaro García Luna, el cual quizá tampoco tenga un final feliz, como ya anticipó también López Obrador, y sea una historia más para un país que tiene poca memoria.

BECAS BENITO JUÁREZ: La peor cara de Bienestar ante los jóvenes que votarán por primera vez en 2024. El diario LA JORNADA del 18 de enero del año en curso destacó en su contraportada: “La Coordinación Nacional de Becas para el Bienestar Benito Juárez colapsó”, en la cual destacaban las fotografías de las largas filas de estudiantes y tutores esperando turno para llenar a mano tres formatos, dado que el portal de citas y la página de Becas Benito Juárez simplemente es INOPERANTE desde que arrancó el programa. Dado que las sedes para atender a esta población están repletas de funcionarios ineptos, la Secretaría de Bienestar tuvo la ocurrencia de concentrar todo en el campo militar de Calzada Chivatito mediante la estrategia “Escuela x Escuela”, en el cual participa un ejército de “siervos de la nación” cuya única función es formar a las personas y no a resolver dudas. En lugar de contratar un buen servidor, a profesionales de informática y programación que faciliten un trámite que no debería ocupar más de 15 minutos desde una computadora, el o los responsables de las Becas han generado un caos que ya explotó en las calles y a pesar de la inconformidad, simplemente siguen haciendo que los jóvenes tengan que estar de 8 a 10 horas, muchos enfermos de gripe y en el vivo sol de invierno. Además de nuevos ingresos, Becas Benito Juárez ha sumado a cientos de estudiantes que “misteriosamente” fueron hackeadas sus cuentas de la aplicación de Banco Azteca. Abraham Vázquez Piceno, quien formó parte de la ayudantía presidencial, es el responsable de este problema y poco ha digerido el impacto negativo que está desatando su ineficiencia ante jóvenes que votarán por primera vez en 2024.

+ CORCHOLATERO: Adán va; Marcelo y Bejarano en Le CrillonHay que ser muy ingenuos para creer que Adán Augusto López Hernández no está trabajando para la sucesión presidencial 2024. En este mes, en su natal Tabasco, su poderosa familia que incluye gobernadores y funcionarios federales en áreas estratégicas, se mostraron unidos en la inauguración de una librería. Al mismo tiempo, “espontáneos” futbolistas le mandaron apoyo. Un periódico “A-gusto del pueblo” se reparte masivamente en calles de la Ciudad de México. y luego el mismo titular de SEGOB se encarga de desmarcarse para alentar las conversaciones. No es casual tampoco que se haya generado esto cuando la crisis del metro en la CDMX sigue sin red de contención, a pesar del espaldarazo presidencial a la jefa de Gobierno. Curiosamente, esta semana también Marcelo Ebrard presentó su brazo social en el salón “Le Crillon” de la Del Valle y para el domingo René Bejarano llama a sus huestes para reunirse con el gris dirigente de Morena, Sebastián Ramírez. Abajo hay rumores de que Clara Brugada más que para relevar a Claudia Sheinbaum va para dirigir al partido.

Contacto: feleon_2000@yahoo.com

Felipe León López
Felipe León López

Analista político, egresado de la FCPyS UNAM, con especialidad en estudios prospectivos. Es coautor de El Video poder en México (1995), Una Historia hecha de Sonidos (2004), Historia y Remembranzas de Radio Educación (2008) y Días de Radio (2017). Ha sido colaborador de portales, diarios y revistas de cultura, política y educación. Contacto feleon_2000@yahoo.com

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