Planeaban mujeres vender niña plagiada en Playa Vicente, Veracruz (Nota de El Piñero)

Por El Piñero

PLAYA VICENTE, VER.- Poco antes de la medianoche, la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas Desaparecidas confirmó que la menor Jatziri Celeste Pablo Cardoza había sido localizada.

Luego de casi 24 horas desaparecida, la menor fue encontrada sana y salva en los límites de Oaxaca con Veracruz.

Una acción coordinada entre autoridades ministeriales de Oaxaca y de Veracruz dio como resultado la localización de la niña de dos años y 7 meses.

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El padre, Iván Pablo Hernández, dijo en entrevista que su hija había sido “robada” por una persona “que la vendió”.

El hombre, entre llanto, solicitó la ayuda de las autoridades y de la ciudadanía para dar con su pequeña, “tengo el corazón roto, por favor, ayúdenme a buscar a mi bebé”.

Iván Pablo es un obrero del poblado de Arenal Santa Ana, Playa Vicente, padre de dos niños los cuales ha criado desde hace un par de años, en que la madre de los abandonó para tirarse a los vicios.

UN PUEBLO BUSCA A LA NIÑA

El reporte de la desaparición de la bebé generó una indignación total en Playa Vicente y pueblos vecinos que se volcaron en solidaridad para buscarla por montes, cerros y ríos ante el temor de que hubiera sido blanco de tratantes de personas, o de algún familiar en disgusto con el padre.

El drama para Arenal Santana, poblado cien por ciento indígena de Playa Vicente, comenzó la tarde del viernes, luego de que reportaran que la niña había desaparecido cuando estaba en la calle, a donde había sido vista por última vez cerca de la Casa de Salud, cuando acompañaba a otro niño a un mandado, para ir por un refresco.

La menor estaba al cuidado de una vecina del padre, quien eventualmente alimentaba y cuidaba a Jatziri Celeste y a su hermano, igual menor de edad.

La mujer, supuestamente, estuvo consumiendo bebidas embriagantes, y fue en ese descuido cuando personas desconocidas se la llevaron en un vehículo sospechoso, el cual nunca había sido visto en el pueblo.

Otra de las versiones indica que la cuidadora, en complicidad con la dueña de un bar en Oaxaca, y otra mujer, urdieron el plan para llevarse a la pequeña y comerciarla para una red de trata de personas que opera en Veracruz, Oaxaca y Tlaxcala.

Desde las primeras horas de la búsqueda, los pobladores de Arenal Santa Ana cargaron sus sospechas contra la cuidadora y presionaron a las autoridades para que fuera retenida. La cuidadora quedó en manos de las autoridades en calidad de presentada. Hasta el cierre de la edición era la principal sospechosa.

Brigadas de personas de Arenal Santa Ana, y de otros pueblos, armados de palos, machetes, lámparas y cuerdas, salieron a caminar por los cerros, por los montes y ríos en busca de pistas.

También tendieron retenes en las principales entradas y salidas a la zona indígena para tratar de cerrarle el paso a los supuestos robachicos.

Para la mañana del sábado se sumaron elementos de la Fiscalía General del Estado, de la Fuerza Civil, Seguridad Pública y la compañía K9, cuyos perros olfatearon en la casa y otras residencias vecinas descartando la presencia de la menor en los alrededores, fue así que las autoridades ministeriales centraron sus esfuerzos en otras líneas de investigación.

Diversas cuadrillas de voluntarios no pararon, sin comer, sin dormir, desde las tarde del viernes hasta el sábado a las 10 de la noche en que se confirmó que la niña había sido localizada con vida en los límites de Veracruz con Oaxaca.

Pero durante las labores de búsqueda, repicaron las campanas de la iglesia, lanzaron cohetes y vocearon por equipos de sino parlantes el problema por el cual atravesaba el humilde padre que sufría amargamente la ausencia de su hija.

Las mujeres y hombres, niños y ancianos, salieron a caminar revisando pozos, cada rincón de las casas vecinas a la de la menor para confirmar que ahí no estaba. En los casos más dramáticos, se revisó que no hubiera tierra removida en los patios que sugiriera una fosa clandestina como último destino de la pequeña.

Nunca el pueblo de Arenal Santa Ana titubeó ni perdió la esperanza. Los ánimos de que sería encontrada con vida se fortalecieron con el arribo de elementos de la compañía K9 de la Fuerza Civil que, apoyados por pobladores, peinaron la zona con un pastor belga especializado en la búsqueda de personas con vida.

El perrito caminó varios kilómetros desgastando el olfato buscando el rastro de la niña. Enloquecido, emocionado, juguetón, el can se solidarizó con los indígenas de Arenal Santana en su trance, pero no dio resultados. Después de varias horas de andar con la nariz pegada al suelo el lomito fue sacado de la búsqueda y lo mandaron a descansar.

UN PADRE LLORA A LA HIJA AUSENTE, ES UNA BEBÉ

Iván Pablo Hernández es un albañil que tuvo dos hijos con una mujer cuyo nombre ni siquiera desea mencionar.

Como en La Tumba Falsa (Tigres del Norte), a todos les dice que su esposa ha muerto.

A sus dos hijos, niños, también.

Fue hace un par de años que la esposa que tenía lo abandonó en la Ciudad de México, donde se encontraba trabajando, y no le quedó de otra más que regresarse al pueblo.

La mujer -cuentan- resultó consumida por las adicciones a las drogas y renunció a la maternidad.

Cosa rara en la vida en este mundo machista, Iván Pablo se hizo papá soltero con todo y el estigma, sin el amparo de familiares que lo ayudaran a cuidar de sus pequeños mientras él trabajaba.

“Es un hombre bueno, quiere muchos a sus hijos, luego se los lleva a la obra donde trabaja, los trepa a una carretilla, y se le ve pasar por las calles con mucho amor por sus pequeños”, cuentan sobre Iván Pablo quienes le conocen.

Él cuenta que no contaba con apoyo para que le cuidaran a sus, hijos entonces, una vecina, se ofrecía, y él eventualmente le daba una economía.

Durante todo el día, el hombre se marchaba a buscar trabajo como albañil por los pueblos de Playa Vicente, regresaba noche, cansado, hambriento, a gozar de un poco de tiempo con sus hijos.

Jatziri Celeste, la chiquita, la niña de sus ojos, a la que dedicaba más tiempo y amor por parte de ese hombre que, sudado y con las manos arruinadas por el trabajo rudo. “Su ausencia me tiene con el corazón roto”, replicó Iván Pablo Hernández en la calle donde vieron por última vez a la pequeña.

JATZIRI CELESTE APARECE; EL PUEBLO LANZA COHETES

Para antes de las doce de la noche, los corazones de cientos de personas de Playa Vicente y de Arenal Santa Ana, estallaron en júbilo ante la noticia de que la chiquilla había sido localizada, que estaba sana, y que dos captoras estaban en manos de la justicia.

Informes extraoficiales establecen que la menor fue encontrada por las autoridades de Veracruz y de Oaxaca en los límites de ambos estados, ello gracias a un operativo coordinado por la Policía Ministerial del estado de Veracruz.

La menor se encontraba privada de su libertad por dos mujeres, cuya identidad no ha sido identificada, pero trascendió que son madre e hija, una de ellas, encargada de un bar, ligada por amistad a la cuidadora de la niña, que también está detenida por la Fiscalía en Veracruz, en tanto, las otras dos, se encuentran en el vecino estado.

Al filo de la medianoche, el padre de la niña arribó a la fiscalía en Playa Vicente donde reconoció planamente a su pequeña, sin embargo, no le fue entregada ya que la víctima no cuenta con documentación oficial, y se le harán pruebas de ADN para confirmar al 100% la paternidad.

Mientras tanto, estará bajo resguardo del DIF municipal de Playa Vicente.

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