¿Para qué ha servido el presupuesto de educación en México? Autor: Iván Uranga

33 mil millones de pesos en “licuadoras”, 56 mil millones de pesos en “medallas” y mil 800 millones de pesos en “fistoles” y otras chuladas.

Las instituciones públicas en México han sido el principal instrumento de la corrupción, más allá de la compra permanente de voluntades que va desde recibir dinero para evitar multas, conseguir favores o contratos, que sería muy difícil de cuantificar los miles de millones de pesos que cada año los particulares “pagan” a servidores públicos por hacer un trabajo que deben hacer por su salario y cuantificar cuánto de estos miles de millones están dejando de entrar al fondo público, para convertirse en presupuesto que debiera traducirse en beneficio para todos y se ha quedado en los bolsillos de la corrupción.

Lo que nos interesa hoy comentar es del robo institucional que se hace sistémicamente del dinero asignado a todas las instituciones públicas del país, a lo que desgraciadamente nos acostumbramos, ya no dijimos nada, se nos hizo lo normal ver facturas por gastos inexistentes, superfluos o exagerados por servicios o productos, pero ahora que el Ejecutivo dice que tiene la intención de erradicar estas prácticas y reasignar el prepuesto público para los más necesitados, nos toca a todos poner en la visión pública y política cada acto de corrupción del que estemos enterados, por lo menos para corroborar si es cierto o no que el nuevo gobierno quiere acabar con estas prácticas.

Hoy se discute públicamente la reasignación del presupuesto en educación de la Nación y la derecha conservadora que hasta ayer gobernaba se escandaliza que algunas instituciones educativas reciban menos presupuesto porque se pretende reasignar a nuevas universidades y becas. Por lo que me gustaría recordar un poco para qué han sido usados históricamente estos miles de millones de pesos del pueblo por estos que ahora reclaman y porque me parce absurdo que reclamen más dinero, por lo que aquí les dejo unas muy pequeñas muestras que fueron rescatadas del Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI) ahora Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI):

Como podemos constatar en esta pequeña muestra ha sido un robo descarado del dinero que debiera emplearse para el desarrollo de un pueblo que ha sido explotado sistémicamente por decenas de años. Sólo con lo expuesto aquí se compensan los más de 2 mil millones de pesos que reclaman descaradamente ahora las instituciones de educación y sus voceros en los medios de comunicación y las redes sociales.

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Lo importante no es cuánto dinero reciban las universidades o los institutos de educación que dependen del Estado, lo importante es –como queda demostrado– para qué se usa ese recurso y recordemos que estas instituciones educativas las dirigen las mismas personas que cuando Enrique Peña Nieto gobernaba. Démosle el beneficio de la duda al nuevo gobierno, seamos muy críticos y estemos al pendiente de que cumpla con lo que promete y si no lo hace reclamemos escandalosamente, pero por ahora nos toca desearle todo lo mejor, porque en ello nos va la vida a millones.

La vida es una construcción consciente

Iván Uranga

@CompaRevolucion

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