Inicio Opinión No necesitamos abrir escuelas, necesitamos otras formas de aprendizaje. Autor: Iván Uranga

No necesitamos abrir escuelas, necesitamos otras formas de aprendizaje. Autor: Iván Uranga

Revivir el pasado es querer avanzar cargando pesadas piedras, sólo volteamos
al pasado, para poder construir de forma más inteligente el futuro.

Paulo Freire

La Asociación Nacional de Escuelas Particulares anunció que sus más de 8 mil colegios asociados en todo el país regresarán a dar clases en las aulas a partir de este primero de marzo, porque sus negocios están al borde de la quiebra, argumentando que sus clientes (las niñas y niños) deben regresar a la normalidad por salud. La realidad es que la única motivación de los dueños de los planteles privados es económica, porque el problema nunca hay sido asistir a la escuela, ni siquiera la educación, el problema histórico de la humanidad es el aprendizaje.

La escuela es sólo el espacio físico y la educación es siempre un proceso inconsciente comunitario que se da a través de la congruencia, a diferencia del aprendizaje que es un proceso consciente organizado que requiere contar con la actitud, la aptitud y el conocimiento para que exista. Es decir, la educación no se aprende, sólo se asimila de todo nuestro entorno. Luego entonces la escuela es el entorno, los compañeros, los maestros y la comunidad, son los que con actitudes construyen nuestro juicio sobre las cosas. A diferencia del conocimiento que se intenta “dar” a los alumnos a través de un sistema aprendizaje. Este conocimiento corresponde (casi siempre) a lo que el dueño del poder necesita para perpetuarse. La gran mayoría de los individuos ceden su consciencia al poder. Esta dogmatización crea resistencias naturales en los individuos resilentes (con capacidad de enfrentar la adversidad) que comienzan a formarse paralelamente y de forma autónoma para crear su propio juicio y conocimiento. Dice el maestro Noam Chomsky que si la educación no enseña a que las personas aprendan por sí mismas, sólo es dogmatización.

En la actualidad cuando se habla de cambios en la educación estos sólo se refieren a negocios, sindicatos, puestos, salarios y directivos y cuando se acuerdan de los niños, las niñas y su aprendizaje, vuelven a meter un absurdo remedio como el actual, al dejar la educación en una pantalla de televisión, controlada por los dueños de las televisoras, en donde podemos ver a un deportista destacado usando logotipos de la iniciativa privada en su ropa de dar clases de educación física, o usando a un niño como modelo de ropa deportiva y si acudimos a cualquiera de las páginas oficiales del programa de la Secretaría de Educación Pública (SEP) “Aprende En Casa” lo primero que vemos son anuncios de videojuegos.

El poco aprendizaje adquirido durante la pandemia, se debe al esfuerzo particular de los maestros comprometidos, que han usado sus recursos personales: casas, equipos de computación, software, aplicaciones, teléfonos, escenografías, servicio de internet y luz eléctrica, que ellos debieron pagar con sus escasos recursos para poder ayudar a sus alumnos y que el Gobierno de México no paga y los resultados los presenta como logro de la SEP.

El único trabajo que hizo Esteban Moctezuma como secretario de Educación antes de abandonar la secretaría para irse de Embajador Azteca, fue entregar la educación de México a las televisoras, obtener contratos de publicidad por anunciar videojuegos a los niños en las páginas de Aprender en Casa y meter al presupuesto anual de la SEP a las orquestas de la Fundación Azteca, que desde su existencia venían funcionando con dinero público y que ahora el empresario evasor de impuestos Ricardo Salinas Pliego presume como su gran logro. Cuando lo que es muy obvio, es que sólo usó a las orquestas de niños para seguir evadiendo impuestos.

Hoy la incipiente secretaria de Educación Delfina Gómez tiene ante sí, su primer reto, con la intentona de las empresas de las escuelas particulares de iniciar clases aun con un alto riesgo de contagio por la pandemia, argumentando el fastidio de los niños por un síndrome inexistente al que llaman “Navidad Permanente” cuando la realidad es que sus negocios están perdiendo recursos y los padres de familia necesitan dónde guardar a sus hijos.

Desconocen o se les olvida que los seres humanos hemos aprendido en comunidad durante decenas de miles de años y que el concepto de educación básica tiene apenas 100 años de existir, y surge como una necesidad de la planta productiva, pero ni la educación, ni el aprendizaje necesitan escuela. Aún sin quererlo, millones de niñas y niños han aprendido durante este año de confinamiento; los menos afortunados se habrán especializado en el manejo de videojuegos y los más afortunados en tareas comunitarias, el problema es que no están aprendiendo lo que el Estado quiere que aprendan y/o lo que el actual sistema económico necesita dogmatizarlos.

¿Se imaginan que durante estos 365 días de confinamiento, hubiéramos hecho un alto total al modelo educación pública y que el gobierno y la sociedad se hubiera comprometido a lograr que el 100% de los mexicanos supieran leer y a entender lo que están leyendo?, como fue mi propuesta al principio de la pandemia. Tendríamos hoy un re-inicio real, hubiera sido como formatear nuestro modelo caduco y comenzar con alumnos de verdad y no, como los que me llegan al doctorado sin saber leer.

  • Es urgente sacar a las niñas y niños de los dispositivos electrónicos y meterlos a la naturaleza

Educación sin escuela

La educación sin escuela trasciende el espacio escolar y renuncia a sus formas regulativas tradicionales (los horarios, los salones de clase, los docentes, los rituales, los currículos, las calificaciones…) para asignar un lugar al trabajo colaborativo de las familias en la perspectiva de la educación de los propios hijos y los de la comunidad. Entre los implícitos de la “educación sin escuela” se puede identificar una actitud contestataria e irreverente frente a lo que ha sido la escuela formal, lo cual deviene de una decisión política, en donde la democracia representativa no tiene cabida, porque la responsabilidad no se le endosa a individuos a través del voto, la responsabilidad de todo se asume de forma comunitaria y por consensos. Se está transcendiendo para pasar a la construcción de un nuevo modelo de organización social superior a la democracia al que llamamos: sociedad solidaria.

Esta es la forma más genuina de educar para saber participar en comunidad. Transcendemos el aprendizaje significativo, para construir entornos significativos para el aprendizaje como concepto y modelo educativo comunitario, en donde lo más importante es el medio, no la escuela. La propuesta es que debemos impactar en el medio y transformarlo en un medio significativo para el aprendizaje, debemos trabajar en la estructura valorativa del medio, en la cultura del medio, en la economía del medio, en la ecología del medio, en la relaciones sociales del medio, en el trabajo del medio, debemos comenzar ya a vivir como si hubiera triunfado lo humano, lo digno, lo justo sobre el capital. Comenzar a transformar el planeta, de a poquitos, casa por casa, calle por calle, barrio por barrio, comunidad por comunidad, crear organizaciones territoriales y defender los territorios, con presencia, con cultura, con trabajo colaborativo, y con sistemas microeconómicos enlazados en una federación de economías solidarias que den respuesta a las necesidades del planeta y de cada individuo en comunidad.

Aprendizaje sin educación

Si recordamos un poco, encontraremos que hay muy pocas cosas más importantes y significativas que los descubrimientos propios. Desde muy pequeños conforme nuestra conciencia sobre las cosas va creciendo en este extraordinario planeta que nos corresponde resguardar y que es absurdo poseer, nos va maravillando un mundo de cosas increíbles que se nos muestra cada segundo. Todo lo que le enseñamos a un niño o niña evitamos que lo descubra, que lo aprenda, es necesario cambiar el verbo enseñar por el verbo aprender, la finalidad última del aprendizaje no es el individuo o su sociedad, debe ser su medio.

Para esto no necesitamos de docentes abnegados y sufrientes que intenten compensar sus carencias con el “amor” a la educación, porque el amor siempre es compensación. Necesitamos humanos éticos, formados en valores, con principios que correspondan a la nueva moral construida desde abajo, desde la necesidad misma de la sobrevivencia, fundamentada en el humanismo, la dignidad, la justicia y la ternura.

  • Necesitamos crear modelos regionales propios que necesariamente impliquen a los niños coexistiendo y aprendiendo con y en su comunidad, respetando y promoviendo sus culturas, haciendo, con proyectos que impacten a su entorno orientados por la comunidad misma y supervisados por un pedagogo como agente motivador del aprendizaje.

Agentes motivadores de aprendizaje-los maestros

Si hemos logrado sobrevivir ha sido gracias a los pocos verdaderos maestros que resistiéndose al embate de la corrupción y los falsos modelos educativos de las últimas décadas, han dejado su vida y conocimiento en cada persona que ha tenido la suerte de encontrarlos, ellos son la muestra viva de que el mejor modelo educativo de una nación no depende de superestructura, ni de las autoridades educativas y mucho menos de un sindicato corrupto, el mejor modelo educativo es apostar a la formación de agentes motivadores del conocimiento que reten a la inteligencia y enseñen a pensar, a cuestionar y a descubrir todo, a niños y jóvenes que no tengan hambre ni miedo. Sólo así podremos hablar de la única transformación positiva y posible en México, todo lo demás son parches. Tenemos miles de referentes en nuestras culturas originarias, en donde el aprendizaje se da de uno a uno, dependiendo el interés y las necesidades del medio. La figura del aprendiz en México se debe recuperar, con la gran ventaja del conocimiento universal y la tecnología, el maestro debe ser un excelente agente motivador del aprendizaje y el mejor de su comunidad en su área, para que forme con la congruencia de sus hechos. Convirtiendo al maestro en el aula y toda la comunidad en la escuela, por lo que cada rincón del medio debe estar lleno de cultura viva que permee y revolucione de forma permanente su medio. La formación básica es responsabilidad de la comunidad, y la especialización en el área de interés del aprendiz debe darse a través de la ejecución de un proyecto en la comunidad, creando los mecanismos institucionales para la certificación de aptitudes, actitudes y conocimientos, para cuando el aprendiz lo requiera para efectos externos a su comunidad y que tengan la capacidad para cumplir sus sueños.

  • Cuando el ímpetu o los sueños rebasan nuestra capacidad viene la frustración

Con los docentes actuales bien capacitados y bien pagados, no necesitamos programas educativos en las televisoras para educar a distancia, porque en cada árbol, en cada flor, en la naturaleza, en cada mueble, en cada cosa, en cada espacio público y privado están manifestadas todas las ciencias; en la historia de todas las cosas está la humanidad. Y un buen docente puede dar, matemáticas, español, física, química, historia, biología, filosofía o cualquier materia sólo con una piedra.

La certificación del conocimiento

Desde hace 30 años dentro de las resistencias, se ha creado ya un mecanismo de certificación de saberes, en donde el aprendiz puede ir a especializarse a otra comunidad en una habilidad o conocimiento que en esa comunidad tienen más desarrollado. También como especialista en diseño curricular, he diseñado programas de estudio  que permiten doble y hasta triple titulación, estudiando en una universidad con un programa de estudio que te permite titularte al mismo tiempo en más de una universidad, estando éstas en diferentes países, porque el programa registrado ante las diferentes autoridades educativas es el mismo. Estos diseños nos han permitido que los alumnos de las comunidades acrediten materias a través de evaluaciones sin tener que cursarlas dentro de las instituciones educativas. En México el Estado ya cuenta con los instrumentos para la certificación de habilidades y conocimientos, no sólo a nivel básico con el INEA, existen ya a nivel “profesional”  como el programa Conocer que certifica habilidades concretas y da reconocimientos con validez oficial de la SEP, así como la asociación civil Ceneval que tiene reconocimientos de validez oficial  ampliamente avalados por el Estado para acreditar conocimiento de más de 40 licenciaturas, sin haber pisado la facultad. Obviamente estos instrumentos no corresponden a los que requiere un nuevo pacto social que incluya la libertad de las personas y las comunidades a elegir su mejor forma de vida, pero es un buen comienzo. Esta certificación alternativa nos ha permitido por ejemplo, tener compañeros que nunca antes asistieron a la escuela estudiando doctorados en el extranjero.

  • Habilitemos a los docentes para certificar conocimiento y habilidades.

Es necesario entonces reconceptualizar lo que conocemos como educación, debemos reconocer que “la educación” ha dejado de ser “el medio” para la transmisión del conocimiento y que ésta jamás puede ser el fin.

El gobierno de México a través de la SEP nos convocó a participar en el “rediseño de los libros de texto gratuitos 2021” en el que participaremos, pero sólo es para modificar los contenidos de los libros de 4, 5 y 6 en español, historia y geografía y con obsesión que tiene el presidente de aparentar saber de historia, no duden que incluyan la historia de su llegada al poder e incluyan su autonombrada y fallida cuarta transformación, porque insiste en que cobrar impuestos y entregar becas es del tamaño de la Independencia y de Revolución Mexicana.

  • Debemos cambiar el concepto de educación como instrumento mediatizador del conocimiento.

Al Estado no le importa el conocimiento, ni el aprendizaje, ni el enseñar a pensar a las y los más jóvenes. Actualmente la educación oficial sólo sirve como negocio o nichos de los cotos de poder gremial, como guardería de la planta productiva y como control del ejército industrial de reserva. La actual secretaria de Educación llegó con el apoyo de Elba Esther Gordillo y sólo está ahí mientras le llega su candidatura al gobierno del Estado de México. Así que la única realidad de la educación en México es que las escuelas privadas sólo quieren mantener sus ganancias, las autoridades educativas y los sindicatos sólo quieren mantener su poder, mientras la mayoría de los padres sólo quieren que les cuiden a sus hijos para poder trabajar.

La vida es una construcción consciente.

Iván Uranga
Iván Uranga

Especialista en Ciencias Sociales, promotor de comunidades autónomas autogestivas, investigador social, docente de Permacultura, escritor de
ensayos, novelas, cuentos, teatro y poesía.

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