No es PRIMOR, es AMORPRI. Autor: Iván Uranga

0
1549

Estamos contentos con los cambios.
Punto final; un México sin historia, sin justicia.
Los Derechos Humanos no se consultan.
Nunca más mirar a otro lado.

AMORPRI

Estamos muy contentos de todos los cambios que están sucediendo a partir del primero de diciembre de 2018 en nuestro país, pero de todos depende que podamos lograr cosas mejores para los mexicanos y si nos limitamos a sólo aplaudir y dar un respaldo ciego al nuevo gobierno no lo lograremos, necesitamos a todas las voces inteligentes, críticas y constructivas para hacer un contrapeso a la insistencia de los dueños del dinero de presionar al Ejecutivo para continuar con el negocio tal y como lo han hecho durante décadas en México y también hay decisiones que consideramos erróneas propias de López Obrador como la Guardia Nacional que pareciera fue aprobada por la coalición PRI–Morena (PRIMOR como afirma la presidenta del partido oficial Yeidckol Polevnsky) en el Congreso de la Unión, aunque realmente fue “sugerida con todo respeto” (ordenada) por Andrés Manuel López Obrador a través de Morena y del PRI. AMLO va mucho más allá de Morena, representa no sólo los 30 millones de votos de las pasadas elecciones y los partidos políticos que lo postularon, como hemos podido ver en estos dos meses con acciones concretas, AMLO representa ahora a por lo menos 60 % de los mexicanos (según encuestas), pero también los intereses del gran capital y de las fuerzas castrenses, por lo que en apego a la verdad es injusto llamar PRIMOR a la coalición que debe llevar primero la letra del Ejecutivo “A”, después al partido oficial “MOR” y por último al partido de siente que ahora encontró la forma de seguir vigente en el poder “PRI” y que pareciera representar las raíces y el amor a una política nacional que añoran. Por lo que quien decide en el Congreso, es el AMORPRI.

Punto final.

La decisión e insistente respuesta del Ejecutivo de poner punto final a cualquier intención de justicia del pueblo para procesar a los responsables de las millones de injusticias, saqueos, violaciones a los derechos humanos, corrupción, desapariciones y asesinatos, bajo el pretexto de que él no es un hombre de venganzas, no sólo deja a México sin justicia, lo deja también sin historia. Es cerrar los ojos y no querer ver los crímenes de los últimos 36 años y el horror de los últimos 10 años, es no querer reconocer oficialmente la historia reciente de México y negar que si no fuera por el tamaño de las injusticias no le hubiera sido posible llegar al poder político, es negar que fue porque millones de mexicanos que dieron su vida y su tranquilidad, que Andrés Manuel López Obrador es ahora Presidente.

¿De qué nos sirve que todas las mañanas el Presidente enumere los despojos, el saqueo, la corrupción y los muertos de los gobiernos anteriores, si no va a hacer nada contra los responsables?

Si no se juzga a los responsables es dejar sin vergüenza, sin dignidad y sin honra a un gobierno que está ahí no por su linda cara, está ahí porque el pueblo quería y quiere justicia, porque en cada pueblo, barrio, en cada casa, familia y en cada corazón los mexicanos necesitamos paz, necesitamos saber dónde están nuestras hijas e hijos, nuestros padres, nuestros hermanos, para poder honrarlos y llevarles flores, pero también necesitamos saber quién nos los quitó, quien enterró nuestra tranquilidad en una fosa clandestina tan profunda que no podemos encontrarla.

Sabemos que Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y Peña son algunos de los autores intelectuales pero hay muchos más, millones que andan por ahí deambulando entre nosotros, impunes y sonrientes por su punto final. Dice que no cabrían en las cárceles, pues no los encierre, sólo dígale al pueblo quiénes fueron, para saber por lo menos de quién tenemos que cuidarnos, díganos quiénes son los torturadores, los violadores, los secuestradores, los asesinos, son más de 300 mil las familias que perdieron a un ser querido entre muertos y desparecidos, son más de 100 mil mujeres violadas en los últimos 10 años y que desgraciadamente son los menos, porque hay 5 millones de niñas y niños que han muerto por enfermedades perfectamente curables porque algún desgraciado se quedó con los médicos, los hospitales y las medicinas en sus bolsillos. ¿¡Quiénes son!? tenemos derecho a saber, tenemos derecho a cuidarnos de ellos y a repudiarlos.

Por eso ganó el señor Presidente, no porque los mexicanos estuviéramos hartos del huachicol o porque quisiéramos más militares en las calles, ganó por los votos silenciosos de nuestros muertos y por el voto indignado de nuestros sobrevivientes, por ver a los militares violando nuestros derechos, violándonos, torturándonos y asesinándonos. No es justa ni su Guardia Nacional ni su punto final. Ganó por el voto harto de verlos enriquecerse a costa de nuestras vidas y ahora usted propone que esos violadores, esos torturadores, esos asesinos, esos saqueadores de la Nación vivan tranquilos entre nosotros, eso a usted como gobierno lo hace por lo menos cómplice y culpable.

¿Qué pretende con el punto final? ¿Quiere que le cerremos los ojos a nuestro dolor? ¿Acaso cree usted que por decreto o porque repita los mismo cientos de veces olvidaremos a nuestros muertos?

Nos robaron a nuestras gentes, el petróleo, las playas, el subsuelo, el campo, el agua, la salud y la tranquilidad. Es inhumano y cómplice su punto final.

Su punto final es desconocer la lucha de una larga historia que va de doña Rosario Ibarra de Piedra a las madres de los 43 de Ayotzinapa, del movimiento del 68 a la revolución electoral del 2018, de los millones de niños y niñas asesinados por enfermedades curables con el dinero de las medicinas que se quedaron en los bolsillos de la corrupción; es dejar a los 49 niños y niñas de la guardería ABC en el olvido.

Los Derechos Humanos y Guardia Civil.

Ni aunque los 120 millones de mexicanos juntos se pronunciaran por violar los Derechos Humanos o violentar la paz se (debe) puede hacer, porque estos son inalienables, el argumento presidencial de que, ahora sí, el Ejército va a respetar los derechos humanos porque hay un buen gobierno y un líder incorruptible, es un argumento que invalidan los hechos; los militares en México en su actuar desde siempre y en particular durante los últimos 10 años han invalidado este argumento todos y cada uno de los días, en donde violan sistemática y sistémicamente los derechos humanos.

Si la propuesta es usar a los seres humanos que fungen como Policía Militar (PM) también surgen dudas; la PM además de estar entrenados como soldados según Sedena (http://www.sedena.gob.mx/pdf/reglamentos/rglmto_esc_polmil.pdf) “tienen un entrenamiento específico para hace valer la ley militar (incluyendo investigaciones criminales) en las propiedades militares y en temas que conciernen al personal militar, seguridad de las instalaciones, protección personal militar, gestión de los prisioneros de guerra, gestión de las prisiones militares, busca y captura de los desertores, control de tráfico, señalización de rutas y gestión del abastecimiento”. Es decir, no tienen el entrenamiento ni la capacitación para tratar con las características de la delincuencia en México y mucho menos con las labores propias de la seguridad pública y las leyes civiles, como quedó demostrado en su actuar  en el lamentable accidente en Tlahuelilpan, Hidalgo, y en los diversos enfrentamientos con la población defensora de huachicoleros. Se requiere un entrenamiento específico que no tienen, y si actúan con el entrenamiento que sí tienen, en lugar de soldados golpeados estaríamos contando más muertos de la población civil, porque es lo que saben hacer. Por otro lado estos soldados mexicanos verán violados sus derechos laborales, que supongo tienen, porque fueron contratados para un trabajo específico y ahora serán usados como autómatas sin derechos para que hagan a capricho del Jefe Supremo de la Fuerzas Armadas una labor diferente para la que fueron capacitados y por la que se les contrató.

Estamos muy contentos de todo lo que esta cambiando en el país, pero no queremos regresar al México del partido único. Estamos muy contentos con el nuevo gobierno pero hay alternativas viables (https://julioastillero.com/la-chingada-autor-ivan-uranga/) que no implican poner en riesgo la tranquilidad y los Derechos Humanos con los militares en las calles. Estamos muy contentos con los cambios, pero estamos muy encabronados por otorgar un perdón con punto final que no le corresponde a AMLO, porque son nuestros desaparecidos y nuestros muertos. Exigimos y necesitamos justicia, le pedimos al Presidente de la República Mexicana nunca más mirar para otro lado.

La vida es una construcción consciente.

Iván Uranga

@CompaRevolucion

Deja un comentario