Movimientos morenistas. Autor: Diego Iñaki Fernández

Ciudad de México, 28 de noviembre 2022. Marcelo Ebrard mostró una selfie con Claudia Sheinbaum y Adán Augusto López durante la marcha por el cuarto aniversario del gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Foto: Marcelo Ebrard.

Diego Iñaki Fernández.

En cuestión de días, Morena dejó atrás la supuesta unidad reflejada en la marcha del 27N para dar paso a los reacomodos y las disputas al interior del partido. Si bien pudieran parecer disputas internas, son de gran trascendencia para la política nacional y, en especial, el 2024.

Llama la atención la estrategia impulsada por el Secretario de Relaciones Exteriores Marcelo Ebrard, quien al exigir a la dirigencia morenista la definición de reglas claras para la disputa de la candidatura de Morena en el 2024, toma por sorpresa a las otras dos corcholatas presidenciales.

Y es que la propuesta de realizar debates entre los aspirantes, al igual que el hecho de pedir la separación de los funcionarios y servidores públicos de sus cargos, debe ser tomado como un parteaguas para nuestra democracia. Contrario a lo que acontecía en la cultura política nacional, lo que plantea Marcelo Ebrard pudiera infundir en la democratización al interior de los partidos políticos a futuro.

Es sumamente benéfico para la ciudadanía el hecho de que existan intercambios de las ideas, los proyectos, así como de una discusión de las visiones entre los personajes que pudieran ocupar la silla presidencial. En tiempos de definiciones como a los que ha llamado el propio presidente López Obrador, no debe ser descartado, ni mucho menos rechazado, la opción de impulsar la esencia misma de la democracia misma, es decir, el intercambio de las ideas para el beneficio de la ciudadanía.

Rehuirle al debate, es caer en viejas prácticas y retornar la arcaica figura del tapadismo, en cuyos tiempos se buscaba ganar única y exclusivamente la simpatía del ocupante de la presidencia de la república. Sobra decir que los presidenciables evitaban a toda costa cualquier debate o intercambio de ideas.

Considero que contrario a lo que pudiera decir un personaje como Federico Arriola, la Jefa de Gobierno y el Secretario de Gobernación rehúyen al debate dada la falta de un proyecto propio. Para nadie resulta una sorpresa que, hasta ahora, los proyectos presidenciales de ambos personajes se sustentan exclusivamente en la simpatía del titular del ejecutivo que tiene con respecto a ellos.

Por otro lado, lo ocurrido en Coahuila con el nombramiento del senador Armando Guadiana Tijerina como coordinador de los trabajos de defensa de la 4T, es decir virtual candidato de Morena en ese estado, por encima del que se presumía como gran favorito y predilecto de Palacio Nacional, el Subsecretario de Seguridad Ricardo Mejía Berdeja, da pie a varios escenarios e hipótesis para el futuro de Morena.

Como suele ocurrir en las disputas por las candidaturas y, en especial, cuando los resultados no son los esperados, el que hasta hace una semana pintaba como virtual candidato de Morena terminó por desconocer los resultados, y sobre todo el método de selección del partido guinda.

Con la definición de la eventual candidatura de Morena, podemos estar presenciando un escenario que preocupa a la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, pues lo que hoy acontece con Ricardo Mejía Berdeja, mañana pudiera ocurrir con Sheinbaum Pardo.

En especial, si tomamos en cuenta que la encuesta mide conocimiento, uno de los rubros con los que más ha batallado la actual mandataria afuera de la capital. Las constantes visitas al interior del país no han logrado aumentar su visibilidad ante el electorado como lo demuestran las distintas mediciones con las que se cuentan hasta la fecha.

Por último, se ha llegado a hablar que el nombramiento de Armando Guadiana es un coqueteo por parte del presidente López Obrador hacia el senador Ricardo Monreal, a cambio de sacar adelante el Plan B de la reforma electoral.

SI bien el líder de la bancada morenista decidió votar en contra, con lo que pudiera parecer su inminente salida de Morena, cabría suponer que existe espacio de maniobra para Monreal a fin de lograr acuerdos con el Partido Revolucionario Institucional. ¿Será que el nombramiento de Guadiana representa una especie de entrega de la plaza para el gobernador Riquelme y Rubén Moreira? ¿Cuál pudiera ser la moneda de cambio? Habrá que estar atentos a la conformación de la comisión permanente del congreso y las negociaciones que ahí pudieran dirimirse.

Contrario a lo que muchos pronosticaban con el Estado de México y su carácter de laboratorio adelantado del 2024, pareciera que es en Coahuila donde terminarán por definirse el futuro de ciertos grupos determinantes que tienen la mira puesta en las candidaturas presidenciales de sus respectivos partidos.

No sería descabellado ver al senador Guadiana como abanderado de Morena y al aún Subsecretario Mejía Berbeja compitiendo bajo las banderas del PT y del PVEM.

Iñaki Fernández
Iñaki Fernández

Politólogo y consultor político especializado en análisis político, estrategia electoral y comunicación gubernamental. Es también impulsor del fortalecimiento de la sociedad civil. 

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