México reactiva economía en medio de temor por rebrote de COVID-19 (nota de Edna Alcántara en Xinhua)

Imagen ilustrativa. Un hombre porta una mascarilla y careta en una calle en la Ciudad de México, capital de México, el 2 de junio de 2020. Foto: Xinhua/Francisco Cañedo.

MÉXICO, 2 jun (Xinhua) — México retomó de manera gradual las actividades productivas de sectores clave para reactivar la economía, en medio de una preocupación por un rebrote de la enfermedad del nuevo coronavirus (COVID-19).

Tras dos meses de la llamada “Sana Distancia”, donde se suspendieron las actividades no esenciales para disminuir los riesgos de contagio, el gobierno mexicano decidió reactivar las labores de manera paulatina de minería, construcción y la fabricación de equipos de transporte (automotriz, autopartes y aeroespacial).

“Si hay un rebrote, se regresará al confinamiento para salvar vidas, que es lo más importante, pero si con cuidado vamos regresando a la normalidad será algo importante para todos, porque se mejora la economía popular, familiar y nacional”, dijo el lunes el presidente Andrés Manuel López Obrador al retomar sus giras al interior del país.

El regreso a la “nueva normalidad” irá acompañado de un semáforo epidemiológico por estado y municipio que determinará el nivel de alerta sanitaria y definirá qué tipo de actividades están autorizadas para llevarse a cabo en los ámbitos económico, escolar y social.

Las más de 18,500 empresas que entrarán en funciones se registraron ante las autoridades sanitarias y deberán cumplir con los filtros sanitarios requeridos y horarios espaciados de los trabajadores para evitar conglomeraciones en el transporte.

Sin embargo, a decir del secretario de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, Carlos Alberto Valenzuela, “existe miedo” entre la sociedad, pues la reactivación económica “se da justo cuando estamos viendo desafortunadamente hospitales y funerarias llenos”.

En entrevista con Xinhua, el legislador señaló que la reactivación “debe ser con pruebas (para identificar fuentes de contagio) y medidas necesarias para evitar la propagación del virus (…) Que la gente tenga garantías de que no está contagiada y no va a contagiar”.

Autoridades de Salud prevén una pandemia larga y con un comportamiento distinto en el país, por lo que el semáforo epidemiológico será el que determine qué actividades serán autorizadas.

Sin embargo, el viernes pasado los estados de Colima, Coahuila, Durango, Jalisco, Michoacán, Nuevo León y Tamaulipas manifestaron su rechazo al sistema de semáforo por considerar que no refleja la realidad de cada estado para iniciar las actividades económicas.

El gobernador de Tamaulipas, Francisco Cabeza de Vaca, dijo que los gobiernos de esos siete estados acordaron implementar su propia reapertura gradual, en una corresponsabilidad con la sociedad y el sector empresarial, tomando en cuenta las medidas sanitarias de seguridad para evitar contagios.

Desde que se anunció el primer caso confirmado de la COVID-19 el pasado 28 de febrero se implementaron medidas para prevenir y contener la enfermedad, como la sana distancia, el cierre de actividades no esenciales y el trabajo en casa.

México se mantiene en la etapa de mayor propagación de la COVID-19, fase 3, por lo que la movilidad en espacios públicos permanece restringida.

Las clases en las aulas están programadas para el 10 de agosto entrante, siempre y cuanto el semáforo de cada región esté en verde (bajo riesgo).

La llamada “nueva normalidad” en México inició en su primera etapa el pasado 18 de mayo, con el arranque de actividades públicas y privadas en municipios con cero contagios por el nuevo coronavirus y con el semáforo color verde.

Las empresas esenciales que no han dejado de operar son el transporte de carga, los bancos, la industria farmacéutica, la agroindustria, los mercados, los medios de información, los servicios de mensajería, las telecomunicaciones y los servicios funerarios.

El presidente López Obrador calcula que México perderá 1 millón de empleos por la crisis provocada por la pandemia, pero cree paliar los efectos negativos a partir de programas sociales y proyectos de infraestructura como la construcción de un aeropuerto, una refinería y una ruta de tren turístico.

De acuerdo con las proyecciones del central Banco de México, los efectos del nuevo coronavirus podrían llevar a la economía a observar un desplome hasta del 8,8 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) este año.

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