Las Hijas de la Mx, las Madres de la Patria y las redes: ¿violencia en la palabra? Autora: Marcela Ortiz Aznar

En estos días los que usamos las redes sociales fuimos testigos del surgimiento de dos grupos en Twitter.

Uno de estos grupos es el conocido como “HijasDeLaMx”, sus integrantes, y no me detendré más en el asunto, han sido identificadas a través de muchas capturas de pantalla con comentarios que han hecho en el pasado, estos se podrían catalogar como clasistas, racistas y de polarización. Tal vez algunas de estas capturas puedan ser falsas, dejaré el beneficio de la duda. Ciertamente es un grupo opositor al actual régimen y que inclusive han circulado fotografías donde se observa a algunas de sus integrantes con figuras políticas en un café. Cuando fueron cuestionadas en una abrumadora lluvia de tweets recibieron el apoyo contundente de periodistas y políticos, inclusive del propio ex presidente Calderón. Ahí fue donde para muchos de nosotros, que nos apasionan las redes y que participamos activamente en ellas, nos pudimos dar cuenta con mayor claridad de su “línea política”. 

Al darse el surgimiento del grupo y de los apoyos recibidos, salieron una serie de tweets cuestionando, retando, atacando y ante ese momento abrumador de vincularlas con una línea panista/frentista y de quitar esta especie de careta, pues se decían mujeres feministas, apartidistas, surgió un grupo que utiliza letras en color marrón y que su portada de perfil nos evoca al actual logotipo del gobierno federal. Todo indica que se trata de un grupo de mujeres pro morena y en pro del actual gobierno: ellas son las “Madres de la Patria”. Por lo que he podido leer es un perfil que informa sobre diferentes acciones en pro de la mujer, resaltando efemérides y en esa tesitura.

Yo escribí un tweet preguntando qué pasaría con la gente que no estábamos en un grupo o en otro, los que hemos cuestionado la economía neoliberal de Salinas o Zedillo, el uso desmedido de la fuerza militar con Calderón, o los abundantes crímenes y actos de corrupción del sexenio peñista; con aquellos que no pertenecemos a ninguno de estos “bandos” y que podemos estar en contra de acciones o del desempeño de funcionarios, de figuras políticas en cualquiera de los gobiernos, no importando el partido. Por ejemplo he cuestionado sobre las licitaciones en el gobierno actual y estoy en contra del borrón y cuenta nueva, soy de las de #NiPerdónNiOlvido. Este hecho de no “pertenecer” a un grupo ¿nos hace invisibles, estamos en medio de fifís y chairos, estamos nulificados?

Pareciera que de pronto naufragamos en un mar de tweets de agrupaciones que tienen apoyo mediático de ciertos partidos, círculos y que inclusive no sabemos qué otros apoyos les estén dando. Llueven interrogantes pero lo más fuerte y lo que más brinca en mi mente y al dar lectura es: la violencia en la palabra.

Estoy segura que esa violencia, le llamo y acuño así: violencia en la palabra, nos afecta y nos muestra actitudes nocivas. ¿Cómo estamos manejando las redes, qué uso les estamos dando? Las redes son libertarias, han sido testigo de muchas causas, denuncias y cuestionamientos pero también tristemente se ven cada vez más empañadas de la violencia en la palabra, de juicios de valor, del “si no estás conmigo te mando a mis amigos a hacerte añicos”.

Estas actitudes, esta violencia de nueva cuenta nos está mostrando nuestro verdadero rostro racista (caso Yalitza Aparicio, Donovan Carrillo, Alexa Moreno, Lorena Ramírez), clasista, egoísta, sectario y violento.

Las redes son un espejo y nos reflejan ese odio tan fuerte entre nosotros, la gran división del pueblo mexicano que sólo lo une un terremoto. Mientras no aceptemos esta realidad será muy difícil como se dice “jalar parejo”, será muy complicado sacar adelante a este país; cambiar.

Debemos de cuestionarnos inmediata, urgente, cabal y profundamente el uso que le damos día a día a las redes y a la palabra. Nadie pide hacer una tesina en un hilo de tweet pero sí parar cuando queramos casi que matarnos entre nosotros al ir tecleando.

Dar a las redes otro uso, creo que debemos de cuestionarnos para qué sirve esto que estoy diciendo (escribiendo) y quién está detrás de estos fenómenos, a quién le beneficia esta división, esta polarización, a quién le sirven los ejércitos de bots/trolls. Así podremos decidir si participar o no, o si realmente es mejor ignorar este tipo de guerras “facebookeras” y más que nada “tuiteras” y seguir adelante en pro del país y no de la violencia en la palabra, que no edifica sino destruye.

Las propuestas, opiniones, todas caben en la red de forma responsable, objetiva y sin grandes apasionamientos, creo yo, de otra forma sin darnos cuenta estamos destruyendo o mermando la libertad de estos espacios para hacer de ellos un ring que no lleva a nada, y donde pocos salen ganadores.

Aprovecho el momento para decir que desde el año pasado estoy manejando un tema de acúfenos y de problemas de audición (en redes) que todo indica poco se conoce y donde estos “ejércitos” de personas podrían darme mucha ayuda en pasar la voz y en que se difundieran estos trastornos para incentivar el respeto en cuestiones de contaminación auditiva y donde también se podría impulsar a médicos, investigadores a trabajar en una cura.

Pensemos.

@marcelafado

Marcela Ortiz Aznar
Cantante/Locutora/Activista/Letrista

Deja un comentario