Una de las esferas que también se ha visto muy afectada por el tema pandémico, ha sido el de las escuelas. De repente nos encerraron en casa y un montón de cuestionamientos y sobre todo dudas comenzaron a surgir por parte de toda la comunidad educativa. Sin embargo, en menos de una semana muchas escuelas privadas nos vimos en la necesidad de trabajar a marchas forzadas para poder implementar las clases en línea con los medios que hubiese y si no había pues con los que se pudieran adquirir, no me dejarán engañar, pero este tema de la educación resulta que es bastante caro. Por otro lado, la educación pública también se quedó esperando la solución. Esto lo digo a cuento de que, por mi función dentro de un colegio tengo que estar en uno de esos tan ya cotidianos grupos de whatsapp en el que están todos los que ocupan la misma función en los diferentes colegios privados y escuelas públicas. Y es ahí donde me doy cuenta de que a las escuelas públicas sólo les dicen “hay que hacer esto o lo otro” y tan sólo les hacen llegar todo el trabajo hecho supongo desde la CDMX en contraste a las escuelas privadas que manejamos cada quien sus propios problemas y buscamos las soluciones y considero que es como debe ser. Las escuelas privadas son básicamente autónomas y esa es la gran diferencia entre escuela pública y privada, entre otras.
Ahora bien, las escuelas privadas no reciben ningún tipo de ayuda gubernamental y es entendible porque se cobran colegiaturas, finalmente terminan siendo empresas que ofrecen servicios educativos, pero ¿qué pasa cuando la educación privada depende de una economía estable en el país? Justo lo que estamos viviendo; la mayoría de las familias se han quedado sin empleo pues vivimos del turismo y no hay obviamente nada de turismo desde que comenzó el Covid-19, ni siquiera la cuarentena, y poco a poco fueron cerrando los negocios, despidiendo y en el mejor de los casos descansando a las personas de los hoteles y parques. Los negocios pequeños ni hablar, cerrados. Mucha gente que venía acá de Tabasco, Chiapas, y otros estados se han regresado a sus casas pues acá no tienen ya nada que hacer. Así el panorama evidentemente las familias se ven impedidas a pagar por las escuelas de sus hijas e hijos y algunos podrán decir ¿pues por qué no los meten en escuelas públicas? En primera porque en este municipio no son suficientes y en segunda porque toda familia que se ve en la posibilidad de dar algo mejor a sus hijas o hijos pues buscan pagar una educación que sin duda es mejor que la pública.
Sin embargo, como escuelas privadas estamos alineadas a la Secretaría de Educación y cada mes hacemos los consejos técnicos y mandamos los productos que nos piden, anualmente se paga una cuota considerable para poder tener la incorporación y esto lo digo a cuento de que hasta hoy, la Secretaría no ha tenido consideración alguna con las escuelas privadas, cierto que ha invertido y no poco para adaptar las clases en línea o por televisión, los profesores no se han visto amenazados de perder su empleo ni les han reducido sus sueldos, en la nueva escuela mexicana se pondera el humanismo, desempolvando materias que ya estaban en el pasado, hablando de inclusión y muchas cosas que se podrían llamar aciertos y que son cosas que las escuelas privadas con esa “libertad” que tenemos no hemos dejado de fomentar y que en nuestras aulas hay niños y niñas con algún trastorno o síndrome y hemos hecho labores titánicas para incorporarlos y todo por el mismo sueldo, en nuestras escuelas no ha dejado de haber materias que fomenten el arte y el pensamiento humanista y artístico y todo por el mismo sueldo. Sueldo que no se compara al de maestros de escuelas públicas. ¿Por qué será que cuando ofrezco dar clases a un maestro de escuela pública en la escuela que trabajo se niega rotundamente al saber el pago por hora que se ofrece? Si bien esto es asunto de la empresa si así se quiere ver pero lo que no es asunto sólo de la empresa es la empatía y el apoyo a la infancia de México, pues hasta el día de hoy, la secretaría no ha manifestado apoyo ni solidaridad alguna con las escuelas privadas, siguen exigiendo los mismos pagos y las mismas entregas en cuanto a trabajo administrativo se refiere, para las escuelas privadas no hay cabida por lo visto dentro del humanismo de la nueva escuela mexicana.
Andan haciendo videos muy emotivos en todos los países sobre la labor del docente y son muy bellos pero a los maestros no nos bastan video que reconozcan nuestra labor, lo que queremos es que desde el Estado se dignifique nuestra labor por igual y no porque seamos de escuelas privadas no existamos para el sistema, somos parias de la educación porque en ningún momento consideran que también hay necesidades, injusticias, una infancia dolida, jóvenes que quieren un futuro y que da igual si pueden o no sus padres pagar una escuela pues todos son mexicanos y como tal, todos debieran tener los mismos derechos. Es cierto que el presidente dijo que primero vería por los más necesitados, por los pobres, pero eso no implica que dejemos de existir y que en una situación como esta en la que parece que el futuro es que los colegios desaparezcan si la situación no mejora ¿habrá cabida para todos los maestros y alumnos en las escuelas públicas? Estoy segura de que ninguno de los hijos e hijas de cualquier político se diga de derecha o izquierda ha pisado una escuela pública, entonces, pido que también ponga en su mapa educativo a las escuelas privadas, que por este año no haya cuota, que se genere un fondo educativo para estas escuelas y no haya tanto desempleo que de por sí los profesores ganamos muy poco y ahora muchos se han quedado sin trabajo. ¿Hay trabajo para ellos en la públicas? Sabemos que no, que tener una plaza no es fácil porque además se gana bastante. Así que dejémonos de hipocresías y por lo menos que en la educación sí se vea congruencia, empatía y apoyo por igual, que la infancia y la juventud sea de colegios públicos o privados tienen el mismo derecho a seguir estudiando.
@HadaCosquillas




