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La generalización de las alzas de las tasas de interés y la desaceleración de la economía mundial. Autor: Arturo Huerta González

septiembre 22, 2026
La generalización de las alzas de las tasas de interés y la desaceleración de la economía mundial. Autor: Arturo Huerta González

El Fondo Monetario Internacional señaló la semana pasada que el crecimiento del producto interno bruto real mundial se desaceleró a 0.7% en el segundo trimestre de 2026, frente al 0.8 % del primer trimestre. Europa creció 0.6% en el segundo trimestre de 2026, tras registrar una dinámica nula en el primer trimestre, en tanto que Asia se desaceleró a 0.9% desde el 1.3 por ciento anterior. América del Norte y del Sur crecieron en 0.5% en el segundo trimestre de 2026.

A pesar de esto, los bancos centrales de la mayoría de los países están aumentando la tasa de interés ante los problemas inflacionarios que enfrentan por el alza de los precios de los energéticos. El problema es que la inflación no es por exceso de demanda, reconocen que es por problemas de oferta, por lo que al incrementar la tasa de interés más se contraerá la inversión y la capacidad de encarar los problemas de oferta para disminuir la inflación y su dependencia del petróleo.

La Reserva Federal de EU aumentó el 16 de septiembre la tasa de interés de referencia a un rango de 3.75% y 4%. La tasa de interés de los bonos a 10 años está entre 4.94% y 4.99%. El Banco de Japón elevó su tasa de interés oficial de 1% a 1.25%. La tasa de interés de los bonos soberanos de Japón a 10 años se sitúa en alrededor del 2.95%, lo cual no se veía desde 1996.

La tasa de interés de referencia del Banco Central Europeo está de 2.40% a 2.65%. La rentabilidad de los bonos soberanos de Francia a 10 años se sitúa en el 4.51%. La tasa de interés de referencia del Reino Unido se encuentra en 3.75% y el rendimiento del bono del gobierno del Reino Unido a 10 años está alrededor del 5.25%.

La generalización del aumento de las tasas de interés incrementará el costo del servicio de la deuda del sector público y del sector privado, lo que les reducirá su capacidad de gasto e inversión y más se contraerá la actividad económica aunado a la volatilidad del mercado de divisas y de capitales.

De hecho, el alza de la tasa de interés de EU fortaleció al dólar y devaluó al resto de las monedas respecto al dólar y en el caso de la relación peso–dólar se devaluó el peso debido a que aumentó el dólar 25 centavos entre el 11 y 18 de septiembre, la mayor alza en siete meses. Y ello seguirá aconteciendo conforme continúe el alza de la tasa de interés internacional. Los capitales buscarán mejores mercados más rentables y seguros a invertir, situación no presente en la economía nacional, dado el contexto de desaceleración de la economía y su alta dependencia de la entrada de capitales.

Las altas tasas de interés y el bajo crecimiento de la economía inciden en el comportamiento de la Bolsa Mexicana de Valores. Ésta, el viernes 18 de septiembre presentó una caída de 1.2% respecto al nivel del 2 de enero de 2026 y esa tendencia seguirá, por lo que menos entrada de capitales habrá y éstos buscarán otros mercados, lo que presionará sobre el tipo de cambio.

Surge la interrogante de cómo actuará Banxico en su próxima reunión respecto al alza de la tasa de interés en EU. ¿Si optará por aumentar la tasa para frenar el alza del dólar, o la mantendrá en el nivel 6.5%? De no aumentar la tasa, permitirá que siga deslizándose la paridad cambiaria para que mejore la competitividad de la producción nacional frente a importaciones y favorezca a los exportadores nacionales, así como a los que reciben remesas, lo cual incrementaría la demanda, la producción y el empleo, y reduciría el déficit de comercio exterior y los requerimientos de entrada de capitales. De proceder Banxico a aumentar la tasa de interés acentuaría el costo del servicio de la deuda pública y privada, lo que restringiría la capacidad de gasto e inversión y más se contraería la producción nacional y se incrementarían los problemas de insolvencia, que terminarían desestabilizando al sector bancario.

La Secretaría de Hacienda se preocupa por que la calificadora Fitch los evalúe bien, por lo que contempla reducir la relación de endeudamiento de 4.1% del PIB en 2026 al 3.9% en 2026, para lo cual aumentará el superávit primario de 0.1% del PIB en el 2026 a 0.6% para el próximo año, por lo que seguirá contrayendo el gasto e inversión y con ello la actividad económica, sumándose así al panorama de desaceleración de la economía mundial.

A ello se suma la decisión gubernamental de comprarle más a EU para que éste reduzca el déficit de comercio exterior que tiene con México, para mantener el T MEC, a costa de seguir relegando a los productores nacionales y la generación de empleo, y aún así el gobierno sigue insistiendo en que somos soberanos y no nos doblegamos frente a nadie. ¡Viva México!

Las opiniones expresadas en este artículo son responsabilidad exclusiva de su autor y no representan necesariamente la postura editorial de julioastillero.com.

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