Fuga de Cerebros | Día Mundial del Refugiado. Autora: Michelle Tejadilla Orozco

FOTO: DAMIÁN SÁNCHEZ/CUARTOSCURO.COM

Por: Michelle Tejadilla Orozco*

El 20 de junio pasado se conmemoró el Día Mundial del Refugiado que, como todos los días internacionales, tiene como objetivo centrar la atención mundial en un tema en específico. En este caso, se trata de visibilizar a los refugiados, su fortaleza, resiliencia y valor para salir adelante, así como el reconocimiento de sus derechos, necesidades y problemáticas. Pero, ¿es esto relevante para México? Sí lo es, y mucho, sobre todo porque en los últimos años se han casi duplicado, año con año, las solicitudes del reconocimiento de la condición de refugiado en nuestro país, y esto, genera diversos efectos. Para poder entender esto mejor, y al ser la migración un fenómeno tan amplio y variado, es necesario hacer algunas precisiones previas.

En términos generales, el concepto de migrante internacional engloba tanto a los individuos que salen (emigrantes), así como a los que transitan (transmigrantes) o llegan (inmigrantes) al territorio de un Estado distinto al de su residencia por cualquier tipo de motivación. En este sentido, los países pueden ser clasificados en cuanto a sus flujos migratorios preponderantes en: países de origen, de tránsito, de destino y/o de retorno.

Asimismo, los migrantes internacionales pueden contar con estancia regular – si entran al país con los permisos requeridos- o, estar en condición irregular – migrantes irregulares -, lo cual es el vocablo adecuado para referirse a aquellas personas que entran sin permiso a un territorio, (y no así como algunos se refieren a los migrantes “ilegales”), quienes, desafortunadamente, están en condiciones de mayor vulnerabilidad, lo que los hace proclives a caer en redes de tráfico ilegal de personas o de trata, o víctimas de diversos delitos.

📱 Suscríbete a #AstilleroInforma en Telegram y recibe las noticias

Anuncio

Por otra parte, una persona refugiada es aquella persona migrante que busca protección internacional fuera de su país de nacionalidad o de habitual residencia, por tener fundados temores de ser perseguido por motivos de raza, religión, nacionalidad, género, pertenencia a determinado grupo social u opiniones políticas, o su vida, seguridad o libertad pudieran ser amenazadas por violencia generalizada, agresión extranjera, conflictos internos, violación masiva de los derechos humanos u otras circunstancias que hayan perturbado gravemente el orden público,[1] por lo que, si bien toda persona refugiada es migrante, no toda persona migrante que entra al país es candidata a ser persona refugiada, es decir, que para que esto suceda debe reunirse razones específicas.

Teniendo esto en cuenta, podemos saber que México ha sido, históricamente, país de origen, por la gran cantidad de mexicanos que emigran; de tránsito, por todas las personas de diferentes nacionalidades y condiciones de estancia, tanto regular como irregular, que atraviesan en su búsqueda por llegar a Estados Unidos; y de retorno, por todos aquellos connacionales que regresan, voluntaria o involuntariamente, al país; pero en menor medida, país de destino.

Sin embargo, actualmente con el incremento de las solicitudes de refugio, se deduce que nuestro país ha empezado a ser considerando, cada vez más, como país de destino. Si bien, México ha recibido una gran cantidad de personas refugiadas en períodos específicos, actualmente, podemos ver records históricos, y se espera que a finales de este año se llegue a las 90,000 solicitudes.

Solicitantes por año
201320142015201620172018201920202021 (a mayo)
1,2962,1373,4238,79614,61929,58370,41841,17941,195

Información: Estadística Mayo 2021 – Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados

Disponible en: https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/643919/CIERRE_Mayo-2021__1-Junio-2021_.pdf


[1] Artículo 13 de la Ley Sobre Refugiados, Protección Complementaria y Asilo Político vigente.

Información: Estadística Mayo 2021- Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados. Disponible en: https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/643919/CIERRE_Mayo-2021__1-Junio-2021_.pdf

Y esto no se reduce solo a enfocarnos en frías cifras y gráficas, sino en reconocer, en primer lugar, que estamos ante personas de carne hueso que están dejando todo por huir de situaciones tan graves o peligrosas que hacen imposible quedarse en sus casas, con su gente y sus familias, con sus comunidades, tradiciones, cultura, comida y raíces. Y saber que a esta condición de huida, se le unen más agravantes de vulnerablidad como ser mujer, ser indígena, tener alguna discapacidad, o ser niña, niño o adolescente. Y todavía peor, saber que aun en medio de la pandemia, es mejor arriesgarse que quedarse en sus lugares de origen, porque la emergencia por el virus SARS Cov-2 no ha frenado la migración.

Información de: “Perfiles, dinámicas y perspectivas en torno a la situación de las personas refugiadas en México”, El Colegio de la Frontera Norte, Diciembre 2020. Disponible en: https://www.colef.mx/estudiosdeelcolef/perfiles-dinamicas-y-perspectivas-en-torno-a-la-situacion-de-las-personas-refugiadas-en-mexico/

Imagina que eres un adolescente en Honduras y quieren obligarte a entrar a una pandilla, al negarte te amenazan de muerte a ti a tu familia y la amenaza es tan real que no tienes opción que salir de tu país para buscar refugio en otro lado. O que eres una persona de Haití que tuvo que salir de ahí hasta Brasil, cruzar a Colombia y arriesgar tu vida por el Paso de Darién para ver si llegas a Panamá y de ahí cruzas toda Centroamérica, con sus evidentes peligros, para llegar a México y solicitar refugio. Lo mismo pasa con mucha gente procedente de Cuba.

Información: Estadística Mayo 2021 – Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados
Disponible en: https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/643919/CIERRE_Mayo-2021__1-Junio-2021_.pdf

De igual relevancia es entender que las personas refugiadas tienen derechos diversos, no solo por cuestión humanitaria, sino por la protección reconocida en los instrumentos internacionales de derechos humanos a los que se obligan los países, incluido México. Empezando por el principio de “No Devolución” (Non-refoulement), que implica que ninguna persona que solicita refugio puede ser devuelta al país del que está huyendo, lo que da garantía, al menos, de ser escuchada y presentar su caso.

En el ámbito nacional, la Ley Sobre Refugiados, Protección Complementaria y Asilo Político vigente protege a las personas tanto desde que inician su trámite de solicitud de reconocimiento de protección de refugiado (personas solicitantes), como cuando ya son reconocidas (personas refugiadas), así como a las que, por alguna razón, no obtienen el refugio pero sí una protección complementaria (beneficiarios de protección complementaria). Por lo tanto, se establece que, todas estas personas “en virtud de las condiciones que presentan… al salir de su país de origen respecto de los demás extranjeros, deberán recibir las mayores facilidades posibles para el acceso a los derechos…” los cuales incluyen acceso a la salud, al trabajo, a la educación, a la identidad y a la reunificación familiar.

Numerosas iniciativas existen desde gobierno, sociedad civil y organismos internacionales para lograr el cumplimiento de estas disposiciones, no obstante, son más los obstáculos con los que se enfrentan, entre ellos el desconocimiento de los derechos de las personas refugiadas por parte de las instituciones obligadas, la falta de recursos, la discriminación e incluso, la xenofobia en ciertos lugares. Sin embargo, un mayor involucramiento de la sociedad en general, puede lograr un mejoramiento en las condiciones que enfrenta la población refugiada.

Que sirva la reciente conmemoración del Día Mundial del Refugiado para generar un mayor nivel de consciencia de la situación de esta población, pero sobre todo la empatía necesaria para ponerse en los zapatos de alguien que ha dejado todo atrás para comenzar de cero en un país nuevo por circunstancias atroces y amenazantes, y con esto, generar ayuda activa de todos los actores involucrados para su completa reintegración en la comunidad.

*Maestra en Derecho Internacional de los Derechos Humanos y divulgadora. Twitter @Cerebros_Fuga

Comenta

Deja un comentario