Fox News en los tiempos de Donald Trump. Autor: Carlos F. Diez Sánchez

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Foto: Xinhua.

El pasado viernes 11 de octubre, uno de los presentadores y jefe de redacción mejor pagados en la historia de cualquier medio de comunicación, Shepard Shep Smith, originario de Mississippi, anunció su salida de Fox News, el canal de televisión conservador cercano al Partido Republicano.

Shepard Smith estuvo ahí desde el lanzamiento del canal hace 23 años, en octubre de 1996, y vio su crecimiento día con día, hasta convertirse en el canal de noticias por cable más visto en EU. Su patrimonio se calcula en más de 25 millones de dólares. Apenas el año pasado había renovado su contrato, el cual le aseguraba un salario por varios años de alrededor de 15 millones de dólares.

El motivo de su renuncia no habrán sido los malos ratings, como insinuó de manera irónica el presidente Donald Trump. A pesar de que su programa Shepard Smith Reporting, de las 3:00 pm, era el de menos rating dentro del canal, tenía un millón 300 mil espectadores en el último cuarto del año, mucho más que los programas de MSNBC y CNN en el mismo horario.

Las discrepancias de Shepard Smith con los comentaristas Sean Hannity y Tucker Carlson se empezaron a notar después de la renuncia de Roger Ailes, fundador y presidente de Fox News, en 2016, en medio de las múltiples acusaciones de acoso sexual en su contra, y quien en los hechos, ahora puede verse, lograba mantener a todos a raya.

Sin embargo, esas diferencias se han hecho más visibles en las últimas semanas, ante la disyuntiva de cómo debería reportar la cadena los más recientes actos criminales que se han conocido del presidente Trump.

Recordemos que Sean Hannity y Tucker Carlson ostentan los programas de opinión política más vistos en horario estelar (Hannity y Tucker Carlson Tonight, respectivamente), no sólo en Fox News, sino en toda la televisión estadunidense, cada uno con más de 3 millones de espectadores en el último cuarto del año, sobrepasando por mucho el programa más popular de CNN en el mismo período, Cuomo Prime Time, del periodista Chris Cuomo, con tan solo un millón de espectadores.

Sean Hannity ha avanzado desde el principio la propaganda de que este proceso de juicio político es sólo un intento de golpe de Estado por parte del Partido Demócrata hacia un presidente democráticamente electo.

El 24 de septiembre, el comentarista principal de Fox News en temas legales, Andrew Napolitano, se atrevió a decir en el programa de Shepard Smith lo que en ese momento ya era evidente para todos: “Es un crimen que el presidente solicite ayuda de un gobierno extranjero para su campaña electoral”.

Napolitano lo detallaría todavía más en otros espacios y en su editorial del 3 de octubre: “El comportamiento criminal que ha admitido Trump es mucho más grave que cualquier alegato o descubrimiento hecho por el Fiscal Especial Robert Mueller y gran parte de lo que Mueller reveló ya era causal de juicio político”.

Estas afirmaciones fueron la gota que derramó el vaso. Hannity y Carlson se le fueron a la yugular a Shepard Smith, quien se atrevió a defender a Napolitano. Desde entonces, las tensiones siguieron en aumento. La pregunta hasta hace unos días era: ¿a quién apoyaría la directora del canal, Suzanne Scott y por supuesto, el presidente de Fox Corporation, el magnate Rupert Murdoch?

Por increíble que parezca, la respuesta no era del todo clara. Todavía el pasado miércoles 9, Fox News seguía golpeando al presidente, con una encuesta realizada los primeros días del mes, en donde 51% de los encuestados se mostraban a favor no sólo del juicio político, sino también de la destitución de Trump, con tan solo 43% en contra. Las encuestas anteriores, de enero a julio de este año, mostraban 41-43% a favor, lo que significa que en las últimas semanas ha habido un repunte de diez puntos. La noticia no habrá caído nada bien en la Casa Blanca.

De inmediato, The New York Times filtró la noticia de que ese mismo día en la noche, el fiscal general, William Barr, cabeza del Departamento de Justicia de EU, se había reunido con Rupert Murdoch en su casa en Nueva York. Habrá sido una reunión casual… y sólo eso. La pregunta es: ¿habrá sido una reunión casual beneficiosa para ambas partes?

La recomposición de las facciones políticas en EU continúa y Shepard Smith es sólo el daño colateral más reciente en esta guerra. Es una advertencia también de la línea que deberán seguir todos en Fox News de ahora en adelante. El trumpismo logra tomar un espacio más dentro del tablero mediático, ya de por sí bastante conservador en el panorama de los medios de comunicación estadunidenses.

Shepard Smith era la voz de la razón dentro de Fox News, pero los tiempos están cambiando… Al final, le tocó jugar el papel de víctima por sus críticas contra Donald Trump, y quizá por todo eso sea tratado con menos severidad cuando se considere la historia de uno de los medios de comunicación más viles de nuestros tiempos.

De norte a sur

Fue en el programa de John Ackerman y Sabina Berman en Canal Once el 8 de octubre que el ministro Arturo Zaldívar, presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, soltó la noticia del día:

“El presidente López Obrador ha sido profundamente respetuoso con la independencia del Poder Judicial. No hemos recibido de su parte ninguna insinuación, ninguna recomendación, mucho menos presión en los asuntos que estamos manejando, cosa que también he dicho, no se podría decir de algún otro presidente que sí amenazó, que sí presionó y que yo no sólo soy testigo, porque fui objeto de esas presiones…” “¿Con quién?”, le pregunta Sabina Berman. “Con Felipe Calderón”, responde el ministro Zaldívar.

Por cierto… sobre la renuncia del ministro Eduardo Medina Mora a la SJCN, vale la pena leer la columna de Mario Maldonado del jueves 10 en El Universal, con lo que se demostraría que sí hubo presiones por parte del gobierno federal, pero no habrá castigo, una vez que ha dejado una oportuna vacante en el pleno de la Suprema Corte.

En fin. Un par de días después, Arturo Zaldívar detalló en conferencia de prensa que recibió presiones por parte del presidente Calderón en dos casos en específico: las irregularidades en la detención de Florence Cassez, en 2005 y las responsabilidades jurídicas en torno al incendio de la Guardería ABC, en Hermosillo, Sonora, en 2009. Al día siguiente, la ministra en retiro, Olga Sánchez Cordero, ahora secretaria de Gobernación, confirmó que ella también había recibido presiones por parte del presidente Calderón.

Y luego, ¿no era de interés público haber denunciado en su momento la intervención del Poder Ejecutivo ante la actuación de un poder “autónomo”, como es el Poder Judicial mexicano? Nos quejamos de la corrupción, pero casualmente cuando la tenemos de frente, siempre hay 578 mil razones mensuales para hacernos de la vista gorda.

@CarlosFDiezS

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