El pecado de la crítica. Autora: Emma Rubio

No cabe duda que como dice el gran filósofo Slavoj Zizek, estamos habitando tiempos interesantes. El mundo ha cambiado de tal modo, que si tan sólo me remonto a mi infancia; tengo la sensación de haber habitado en otro planeta. Soy de la generación X, nací en 1975 y nunca pensé que llegaría el día en que tuviese que convivir con generaciones que simplemente no entendieran de lo que les hablo. Ya sea por el abismo generacional, por la rapidez con la que todo ha cambiado, por la liquidez del mundo que expresaba el gran Bauman, o simplemente por la tremebunda ignorancia con la cual se existe hoy día. Paradójicamente, hoy tenemos pocas restricciones de acceso al conocimiento, pero sí demasiados mecanismos de neutralización de la crítica y si a esto le aportamos lo que dice la gran filósofa española Marina Garcés, “cada época y cada sociedad tienen sus formas de ignorancia. De ella se desprenden sus correlativas formas de credulidad”. O como coloquialmente se dice, “la ignorancia es muy atrevida”.

Es por ello que hoy en día ser un crítico parece ser un gran pecado para cualquiera de los dos fanatismos que vivimos. Nuestro país está invadido por un virus que produce ceguera mental, y lo vemos claramente en las siguientes figuras: los fanáticos del presidente y todo lo que suene a él, los fanáticos que odian al presidente y todo lo que se derive de ello. Hay una gran lucha ideológica pero no en el sentido más puro y teórico del concepto ideología sino en el más puro y auténtico sentido de la estupidez. Tal parece que la hoy llamada sociedad civil se está transformando en una horda que va y viene con sus respectivos odios. Es tal la ceguera que no se percatan de lo absurdo que es todo esto, y que no son sino las marionetas de los que tienen el tablero del juego, sí, de aquellos que en verdad tienen el poder y no precisamente Andrés Manuel.

Pero como la ignorancia prevalece, ni idea tienen y se sienten muy activos al criticar y condenar a una periodista por cuestionar a su santidad Andrés Manuel (y es que en su fanatismo hacen del presidente un ser divino), ya por ello le insultan, la difaman y lo más curioso es que denotan que no tienen ni idea de quién es realmente en este caso Frida Guerrera, pero Frida es un ejemplo de tantos que si osan no estar en acuerdo en todo lo que diga o haga el presidente, entonces son traidores a la patria, y por otro lado, aquellos que estén en completo acuerdo también son traidores a la patria. ¿Se dan cuenta de cuánta absurdidad hay en el actuar del mexicano en estos tiempos? Y para que sepan, esto pasará a la historia como un pésimo chiste por contar porque en realidad, sólo están siendo manipulados confundiendo crítica con condena. Ya no sé qué sentir al respecto, pues desearía de todo corazón que se dejaran de tonterías y mejor se pusieran a investigar, saber realmente quiénes mueven los hilos y cómo aquellos a quienes les dan toda su credibilidad son también marionetas de otros. En la política como la han manejado en los últimos siglos no se puede decir que haya democracia ni siquiera ética, nadie es santo, nadie es bueno en su totalidad porque ninguna cosa donde intervenga el ser humano puede ser perfecta o simplemente no sería humano.

Ya es tiempo de abrir los ojos, observar realmente la vida y no dejarse llevar como horda de bestias, dejen de temer a ser críticos, pierdan el miedo al conocimiento y pongámonos a trabajar por el bien común, ya no queda tiempo para idioteces, el mundo está colapsando y parece que ni con esta pandemia se ha comprendido nada, los mexicanos somos increíbles, no pasemos a la historia como los grandes imbéciles que no entendieron nada por dar importancia a su orgullo, a su ego mal fundado pues a fin de cuentas lo que importa es que todos estemos bien; no sólo los pro Andrés o los odiadores de Andrés. El presidente no es el centro del universo como para regirnos desde ahí. El foco de nuestros intereses deben ser la educación, sin embargo, como siempre la están dejando en último lugar. Nuestro foco debe ser la seguridad, pero somos nosotros mismos los que estamos vejando nuestra paz al estar peleando unos con otros, nuestro foco debe ser la justicia y ¿cómo ser justos cuando juzgamos desde la ignorancia? Les propongo que se vuelvan críticos, no crean sin cuestionar, y aprendan a ver entre líneas pues la realidad no es como no la presentan ni unos ni otros, la realidad está frente a quienes quieran ver, pero para ello se requiere voluntad, unión, conocimiento, justicia y educación. ¿Será posible?

@Hadacosquillas

1 COMENTARIO

  1. Para mì, mi estimada Emma Rubio, que te expresas y criticas de la misma manera en que lo hacemos todos los seres humanos, como bien dices no hay divinos, verdades únicas, por lo tanto tu crítica nos alcanza a todos pero seria sustancial si dejaras de insultar, como lo hacemos los “fanáticos” y te comunicaras con un lenguaje adecuado, conciliador y con educación ¿será posible?

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