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El Espejo | ¡Quien manda aquí es AMLO! La consulta, la revocación de mandato y la sucesión. Autor: Iván Uranga

De vez en cuando las palabras deben servir para ocultar los hechos. Pero permita
que esto suceda de tal manera que nadie se dé cuenta de ello; o si se debe notar,
las excusas deben estar disponibles para ser dichas inmediatamente. Los hombres
son tan simples y unidos a la necesidad, que siempre el que quiera engañar
encontrará a quien le permita ser engañado.”
Nicolás Maquiavelo.

Durante el extraordinario ejercicio ciudadano del 1 de agosto, en donde el 97.72 por ciento de los que participaron, es decir seis millones 511 mil 385, votaron por esclarecer las decisiones políticas del pasado, lo detractores destacan que sólo votaron 7.11 por ciento de los electores, pero la realidad es que la Consulta Popular 2021 fue con mucho la mayor manifestación política contra la impunidad en México en toda su historia. 6 millones y medio es el equivalente a 200 mil personas reunidas en cada una de la ciudades capitales de todos los estados de la República pidiendo justicia, lo que tendría que ser suficiente en cualquier verdadera democracia para dar justicia a las millones de víctimas producto de las decisiones políticas del pasado, pero también en cualquier verdadera democracia, se hubiera hecho justicia sin necesidad de una consulta.

Así que el gran perdedor de la Consulta Popular fue el pueblo de México, fueron los millones de víctimas, el medio millón de asesinados en los últimos 14 años, los 90 mil desaparecidos, los 80 millones de pobres, el despojo a los pueblos originarios a causa del extractivismo, producto de las decisiones políticas del pasado, es querer olvidar a Aguas Blancas, a Acteal, a Atenco, a Tlatlaya, a Ayotzinapa, a San Fernando, a Zongolica, a Tanhuato, a Nochistlán, a Apatzingán, a la Guardería ABC, a La Casa Blanca, a las fuerzas armadas en The Cartel Project y a Proyecto Pegasus entre miles más.

Y el gran ganador de la Consulta Popular es el presidente Andrés Manuel López Obrador, porque ante los ojos del mundo se mostró como el gran demócrata que pidió al pueblo a través de una consulta vinculatoria, si era necesario juzgar a los expresidentes y la gran mayoría del sabio pueblo de México, demostró que no le interesaba, que compartían su visión de forjar un futuro olvidando el pasado.

La realidad es que desde un principio desdeñó la consulta, como mil mensajes de que es mejor no juzgar el pasado, que si él participaba votaría en contra y cuando vio que el pueblo organizado, comenzó a juntar las firmas necesarias para exigir la consulta para enjuiciar a los expresidentes, se apresuró a formular su petición, que hizo valer en el senado por encima de la propuesta ciudadana, para que pareciera a los ojos públicos, que era propuesta suya, desacreditando el esfuerzo ciudadano de recolección de millones de firmas para lograrla.

En el recuento público de AMLO para la historia, afirmó que la propuesta la hace él ante el Congreso, que el Congreso ratifica su propuesta y que la Suprema Corte de Justicia aprueba su propuesta modificando su pregunta, a la que por cierto el votaría en contra. Todo esto aunado a la ineptidud del Instituto Nacional Electoral (INE) y su campaña en contra del juicio a los expresidentes, en donde el INE insistió por todos los medios que la consulta no era para eso, desconociendo el principio legal del Espíritu de la Ley, que es el criterio interpretativo de las normas jurídicas que atiende principalmente a la intención del legislador o finalidad que inspiró su creación, por lo que nadie podría negar que el espíritu de la ley y de la consulta era y es enjuiciar a los expresidentes.

La genialidad de AMLO provocó que la oposición y los medios de difusión contrarios a su persona, se sumaran a sabotear la Consulta Popular, lo que le permitió dejándolos públicamente como “antidemocráticos” por estar en contra de una consulta que él promovió para votar en contra, dejando sólo a la estructura partidaria de Morena en la promoción y a las organizaciones e individuos que han luchado históricamente por lograr justicia promoviendo la consulta y el voto por el . Así que con el Estado en contra, el INE, la oposición y la mayoría de los medios en pleno sabotaje, el resultado de la consulta fueron casi 7 millones de votos, como lo había previsto en un artículo anterior. Dejando en el desamparo, como siempre, a la justicia en México.

  • López Obrador califica de antidemocráticos a todos aquellos que estuvieron en contra y que no participaron en la Consulta Popular que él propuso y en la que no votó.

López Obrador no sólo consigue exhibir a sus opositores como antidemocráticos, por obstaculizar la consulta y por no votar (omitiendo públicamente que él tampoco votó, en una consulta que él pidió), con la consulta AMLO también “cumple” con las exigencias de justicia de la izquierda que votó por él en las elecciones presidenciales, pero sobre todo cumple con el pacto de impunidad implícito con todos los expresidentes, a los que no parará de denunciar demagógicamente todos los días por sus actos de corrupción, tampoco se detendrá de usarlos como comparativo de un antes y un después, sin presentar una sola denuncia legal que dé validez real a las miles de denuncias públicas que hace.

Lo otro que queda muy claro es que sin la promoción y la participación activa del Presidente en las urnas, Morena y toda su pobre estructura partidaria no es nada, por lo que se podría explicar el desahucio implícito, en el que tiene el Presidente a su partido político, demostrando en los hechos que el pueblo está con él y no con Morena y que como lo hizo cuando construyó Morena ante la negativa del PRD de cumplir sus caprichos, López Obrador en cualquier momento puede llamar al pueblo a construir otra opción política (que podría llamarse “Cuarta Transformación”) alejada de Morena.

  • Todo el dinero que se robaban los gobiernos anteriores o que ocupaban para pagar favores a los empresarios que llevaron a los expresidentes al poder, ahora se reparte entre los pobres para mantener el apoyo popular al actual gobierno, el problema es que el asistencialismo genera más pobreza como lo demuestran los últimos datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) en su medición de la pobreza 2020, en los últimos 2 años 3 millones 800 mil mexicanos más engrosan la lista de los pobres que llegan ya a 55 millones 700 mil personas, es decir; más del 44% de los mexicanos viven con becas y en pobreza.

Ahora AMLO reta a toda la oposición a medir fuerzas con la revocación de mandato en marzo de 2022, para la que el INE contará obviamente con muchos más recursos que para la deslucida consulta. Revocación de mandato para la que faltan sólo 7 meses, que para López Obrador significa de nuevo una campaña política para la Presidencia de la Republica, una campaña política que nunca ha abandonado, desde que la inició hace ya 15 años, con la gran ventaja que ahora tiene a todo el aparato del Estado Mexicano a su servicio y que las millones de becas y pensiones que otorga de manera directa sin intermediarios, que le garantizará una aplastante mayoría, que humillará a sus opositores, terminará de poner orden al interior de su movimiento, fortaleciendo la figura del caudillo, demostrando que es él y sólo él el que tiene la voluntad popular en sus manos, contestando con fuerza a la pregunta que dejó en el aire, cuando en un comunicado siendo Presidente electo en octubre de 2018 puso “casualmente” a la vista la portada del libro ¿Quién manda aquí?.

  • El que paga manda, dice el esclavista dicho popular mexicano y aquí manda AMLO.

Los detractores económico-políticos de AMLO ya sufrieron 2 muy dolorosas derrotas; una la llegada de López Obrador a la Presidencia de la Republica, la segunda fue perder su barril sin fondo, llamado Aeropuerto Internacional en Texcoco, en donde a pesar de todos sus esfuerzos políticos, mediáticos, legales y económicos perdieron. Esa misma oposición ahora se enfrentará irremediablemente a su tercera derrota con la revocación de mandato en donde AMLO ratificará su poder y su condición de gran caudillo, para determinar quien lo sucederá en la Presidencia, dejando en el ambiente la posibilidad de una reelección si así lo desea. Si no es así, sólo debe preguntarse mi estimada lectora o lector, si AMLO tiene ya la mayoría del Congreso para terminar su mandato haciendo lo que quiera, ¿por qué sigue en campaña promoviéndose, con el pretexto de una revocación de mandato, 2 años antes de terminar su administración?

La vida es una construcción consciente.

Iván Uranga
Iván Uranga

Especialista en Ciencias Sociales, promotor de comunidades autónomas autogestivas, investigador social, docente de Permacultura, escritor de
ensayos, novelas, cuentos, teatro y poesía.

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