VERÓNICA DE LA LUZ/OEM-Informex
PUEBLA, Pue. A un año de que las autoridades reportaron el fallecimiento de los exgobernadores Martha Erika Alonso Hidalgo y Rafael Moreno Valle, los habitantes de Coronango siguen sin dar crédito de que ello sea verdad. Especialmente, don Raymundo Coyotécatl, quien fue afectado por la devastación de su predio, donde cayó la aeronave, y del cual, hasta el momento, no le han pagado daños.
El agricultor apodado como “Llanta baja”, de las inmediaciones de Coronango, Tlaltenango y San Miguel Xoxtla, reclama que ni el gobierno federal ni el gobierno del estado de Puebla han acudido con él para pagarle los 200 mil pesos que se gastó en limpiar su predio en el que cayó la aeronave que –dice la versión oficial- trasladaba a los Moreno Valle, a dos pilotos y a un asistente de la pareja de políticos.
Durante una visita en el que pidió a la prensa “dejar en paz” al municipio y ya no indagar en lo que –para los habitantes- es una tomada de pelo, el agricultor reclamó que cualquier cantidad de personas, a propósito del aniversario de la caída de la avioneta, se han atrevido a invadir su predio, sin importarles que es utilizado para la siembra y cosecha de maíz.
Tanto para él, como para otras personas consultadas, la pareja Hidalgo-Moreno Valle no falleció, debido a elementos como el poco tiempo (20 minutos) en el que la nave ardió en llamas y la supuesta carbonización de los cuerpos en un corto periodo de tiempo, así como la acción de los elementos policiacos el 24 de septiembre de 2018, cuando recogieron los celulares a los campesinos para borrar cualquier elemento que hubieran registrado sobre el suceso.







