Como vivir sin empleo y ser feliz. Autor: Iván Uranga

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1978

2% de crecimiento no es crecimiento
6% de crecimiento anual no da la felicidad
La ganancia nunca pierde
Vivir sin empleo
31 de mayo al Zócalo
Comer autonomía
El cedro como Afore

Lo primero que debemos aclarar es que en este artículo no hablaremos de grandes negocios, ni de inversiones en la bolsa, ni de pirámides, ni de ninguna forma de ganar dinero. Dicho esto, espero  contar todavía con algún lector.

Quien ha leído alguno de mis ensayos sabrá que nunca abordamos lo superficial, así que comenzaré por explicar un poco cómo funciona la economía; cuando se habla de lograr un crecimiento nacional superior a un 2%, es porque menos no es crecimiento y esto es por la simple razón de que el crecimiento poblacional tiene ese ritmo, es decir cada año hay 2% más de población en todos los sentidos, 2% más que necesitan trabajo, seguridad social, servicios, educación, etcetera. Imagine por un momento todos los años de gobiernos ineptos y ladrones con los que no hemos logrado ese “crecimiento” mínimo, pues eso ha generado los millones de desempleados, los millones de autoempleos informales, las millones de personas sin servicios, salud y educación y también un caldo de cultivo ideal para el narcotráfico y toda su cultura de muerte. Así que un modelo económico capitalista como el nuestro lo que busca es estabilidad económica para que las ganancias mantengan su ritmo, y todo el esfuerzo del Estado es (o debe ser) para que se logre un crecimiento superior al 2%. En México una excelente administración pública podría llevar al país a un crecimiento anual del 6% sin problemas, por las grandes riquezas naturales con las que contamos, con un crecimiento así, podríamos llegar en 10 años al estatus de bienestar que teníamos en 1970, (en 1971 se contrae la economía, con un –en ese entonces– alarmante crecimiento de sólo el 4.2% que llevó a la debacle de 1976 con José López Portillo, el perro chillón. De 1959 a 1970 el crecimiento del PIB superó el 6.9% anual).

Pero recuerda “el movimiento del 68”, miles se encontraban en descontento de cómo eran las cosas antes de 1970, no solo los miles de estudiantes, el movimiento obrero, la huelga de médicos, las guerrillas en la selva, las montañas y la ciudad aumentaban. Todo el país se encontraba en  efervescencia social porque no nos gustaba la situación de desigualdad en el país, así que resulta que ni con un crecimiento anual superior al 6% se logra la felicidad ni el “bienestar”.

El principal problema es que todo este modelo económico está diseñado para que los mexicanos sean empleados de otro, todo el esfuerzo del gobierno es para que todos sirvan a otro, trabajar para otro, que con tu trabajo y esfuerzo obtiene ganancias; y aquí apareció el pecado original de la economía capitalista “la ganancia”, es esta maldita palabra del diablo la causante de todas nuestras desgracias, porque la ganancia es un beneficio económico por encima del costo y nunca pierde, así de absurdo como suena, para el capitalismo si está en riesgo la ganancia, despiden personal, bajan sueldos, piden rescates financieros y hasta se declaran en quiebra con tal de no perder.

El valor de cada producto o servicio está determinado por el esfuerzo que se requirió para hacerlo, pensemos por un momento el esfuerzo que se requiere para hacer una silla de cedro: el cedro tarda por lo menos 20 años para tener las condiciones mínimas para ser usado como madera de construcción, así que el esfuerzo original no es sólo sembrarlo. El cedro se reproduce fácilmente por semilla, la germinación ocurre en 10 días, la formación de plántula se completa en 18 días. La recolección de semillas se efectúa en marzo y abril, cuando el fruto tiene coloración café oscura. La semilla debe de provenir de árboles rectos y gruesos, sin ramificaciones, sin bifurcaciones, sanos y vigorosos. La extracción de las semillas se hace exponiendo los frutos al sol durante 30 horas, ya separadas las semillas se exponen al sol 4 horas durante 3 días para su secado, se siembra a una profundidad de tres veces su tamaño en almácigos. Después de 4 meses en media sombra o vivero se puede pasar al terreno en donde crecerá, durante los primeros 3 años debe podarse y cuidarse de las plagas ya después se le deja sólo hasta mínimo 20 años después, hasta que se corta, se tablea y se deja secar hasta 2 años antes de usarse, después viene la parte del diseño y la artesanal; como vemos el esfuerzo es mucho y ¿cuánto podría valer una silla que esperó más de 20 años para existir? Todo ese esfuerzo sumado es igual a 300 pesos, digamos, y usted pagó por su linda silla 900 pesos, pues esos 600 pesos son la ganancia que obtuvo el que se la vendió y los ganó como intermediario con un esfuerzo mínimo, nada comparable con el macro esfuerzo que fue hacer la silla.

Toda la economía actual está diseñada así, a partir de la ganancia del negocio, del intermediario, del empresario, del obtener ganancias a partir del trabajo propio o ajeno, de darle un valor superior al del esfuerzo para obtener más ganancia, y como al que quiere comprar la silla con ganancia no le alcanza con su esfuerzo para comprar la silla, pues le debe poner ganancia a su esfuerzo para comprar su silla y así hasta que colapsa la economía. (Sabía usted que un automóvil nuevo cuesta hacerlo el 20% de su precio comercial) Esta forma de vida crea altas insatisfacciones humanas y nos hace perversos, al querer más ganancia siempre, si a esto le sumamos toda la publicidad que obliga al subconsciente a creer que necesita cosas superfluas y lujos, cada vez las insatisfacciones son mayores y se vuelven insaciables hasta la ansiedad.

Las y los invito un poco a reflexionar, ¿qué queremos de la vida?, vamos a la raíz de todo esto y preguntémonos ¿por qué trabajamos? ¿Para qué queremos el dinero? No pretendo (hoy) que filosofemos sobre el sentido profundo de la vida, la intención es ver lo más simple: necesitamos comida, abrigo, resguardo, afecto, paz y felicidad. A lo que (casi) todo ser humano aspira es a la felicidad, algunos avasallados por la realidad ya no aspiran a la felicidad propia y se resignan a aspirar a la felicidad de sus hijos. Pero la felicidad no la da un buen empleo, ni una buena casa, ni un buen automóvil, ni una buena pareja, ni unos buenos hijos (véase el uso de la palabra “bueno” porque resulta que le asignamos “bondad” a las cosas, siendo una cualidad humana). Ser feliz significa encontrarse en un estado temporal mental de bienestar compuesto de emociones positivas, desde la alegría hasta el placer, es una combinación entre la satisfacción que una persona tiene con su vida personal (familiar, de pareja, trabajo) y el bienestar mental que siente en el día a día.

Pues desde mi experiencia el camino a la felicidad comienza con vivir sin empleo, es decir no trabajar para otros, la última vez que fui empleado, (estuve a cargo de una universidad) en donde  independientemente de tener un gran salario, perdí mi calidad de vida, lo segundo sería no intentar obtener ganancia de tu trabajo, es decir, independientemente de que trabajes por tu cuenta, obtén una retribución justa por tu esfuerzo, ni más, ni menos, piensa, como en el caso de la silla, en todo el esfuerzo que hiciste para poder desarrollar el trabajo que haces, valóralo y no abuses nunca de los demás, y la tercera recomendación es, intenta producir todo lo que consumes, no existe mayor satisfacción humana que ser autónomo. Quienes optamos por la construcción de una vida en autonomía comunitaria, tenemos una visión del mundo que nos permite vivir con dignidad y en armonía. El problema de esta forma de vida es que le molesta mucho al capitalismo porque invalida su existencia, aquí no se explota a nadie, el principal reto que ha enfrentado la construcción de las autonomías, es encontrase de frente con el sistema capitalista que avanza con su modelo extractivista criminal, porque para construir nuestra felicidad ahora dedicamos mucho de nuestro esfuerzo a defender nuestros territorios de los agroquímicos, de las mineras, las presas, las autopistas, proyectos turísticos, hidroeléctricas, por lo que nos han llamado “resistencias” porque nos resistimos a este concepto de desarrollo que se cuantifica en cuántas miles de hectáreas se pueden matar con monocultivos y qué tierra y especies se extinguen con concreto, con basura, en el que se mide el tiempo de existencia de la tierra y todo lo que vive de ella en la cantidad de contaminantes que se emiten.

Desde donde observamos nos parece absurdo este “desarrollo” cuando ya existe todo el conocimiento y la técnica para dejar de contaminar, de producir basura, de sembrar sin agroquímicos y de ser autónomos. Se insiste en combustibles fósiles y en hidroeléctricas, teniendo al sol a nuestro servicio, se secuestra el agua y les piden rescate a los consumidores si es que quieren beber ya sea por la llave o en botellas de plástico, cuando es mucho más fácil captar el agua de lluvia que entubarla y bombearla a través de miles de kilómetros, hacer paneles solares, antenas para captar el internet que anda por ahí volando. No se necesita tener las grandes extensiones de tierra, hemos logrado modelos autosuficientes en menos de 500 m², y huertos familiares en pirámides biointensivas en 20 m², así como técnicas para sembrar eficientemente aún sobre cemento, en lozas, techos o calles. Estufas solares del tamaño de una carpeta a un costo inferior a los 200 pesos que pueden cocer frijoles.

El problema es el modelo de desarrollo en el que se ha metido a la “civilización”, en donde se van por el excusado 50 litros de agua diarios por persona en lugar de usar baños secos y hacernos responsables de nuestros deshechos para devolver a la tierra lo que tomamos de ella, sólo una familia pequeña tira 100 mil litros de agua al año por el retrete pero preferimos cerrar los ojos. El capitalismo es una gran bestia que se devora la cola a sí misma, y este gobierno es todo menos de izquierda, es un gobierno que pretende con medidas no muy claras llegar a un crecimiento del 4% este año, meta inalcanzable porque estamos por comenzar la mitad del año y con las medidas tomadas dentro de su sistema le será muy difícil alcanzar el 2% de no crecimiento y que seguramente seguirá culpando a los neoliberales neoporfiristas en diciembre. Por lo que un sector de la izquierda que ha intentado durante años la construcción de autonomías se está agrupando alrededor del EZLN y este 31 de mayo se harán una serie de actos en varias ciudades del mundo, el acto central se realizará en el Zócalo de la Ciudad de México a las 17:00 horas, donde las principales demandas son: No a la militarización en territorio zapatista, no al asesinato y ejecución de activistas, no al Tren Maya, no al Corredor Transístmico, y no al Proyecto Integral Morelos. Son estos proyectos junto con otros 200 en México los que afectan directamente la tierra, las culturas y las autonomías de los pueblos en resistencia. Que con gusto le toman la palabra a AMLO que en la conferencia mañanera del 24 de mayo dijo: “Deben ser más tercos si quieren algo, ¿cómo es eso que a la primera se rajan?”, estas son organizaciones y pueblos que llevan en la lucha muchos más años que el Presidente y que su lucha no es por la presidencia sino por justicia y que no cejarán hasta lograr el respeto a su tierra, su cultura y su autonomía y que están dispuestos a dar la vida por su versión de la felicidad.

El conflicto ha sido el motor de la evolución humana, las especies cuando no tienen conflicto sólo se reproducen y no evolucionan, así que seguiríamos siendo protozoarios sin el conflicto, ahora a esa necesidad de conflicto le llaman “flow” (fluir) que está vinculado directamente con la felicidad, se trata de establecer y establecerse retos complejos pero alcanzables que permitan ir dignificando tu persona, porque el conseguir esos logros a corto y mediano plazo crea estímulos hormonales que dan momentos de felicidad, y así fluye la vida en armonía; se estudia mucho desde los años 90tas en torno a la educación. Cuando producimos lo que consumimos los estímulos de felicidad son permanentes, recuerde por un momento alguna artesanía, o cualquier cosa que construyera con sus manos, con su esfuerzo, con su inteligencia: un collar, una tarjeta, un mueble, una prenda o un buen postre, los satisfactores son incomparables, ahora trate de imaginar que los ingredientes de su ensalada de todos los días fueron cultivados por usted, en su jardín, en su patio o hasta en su techo, le aseguro que con un esfuerzo mínimo se puede producir en un pequeño espacio el 100% de sus legumbres y no existe nada que dignifique más a un ser humano que comer autonomía.

Y si quiere un programa de jubilación en este mundo alternativo mucho más efectivo que cualquiera, en cuanto llegues a los 40 años siembra una línea de cedros cada año hasta los 65 años y para tu cumpleaños 66 ya no tendrás que trabajar, sólo debes vender una línea de cedro cada año y podrías contar con 1 millón de pesos por año hasta los noventa, para disfrutar de una vejez digna.

Los invitamos a todos y a todas a buscar una vida congruente y digna, a no ser empleada o empleado de nadie, todos somos capaces de generar nuestro propio trabajo, dignificarnos, producir lo que consumimos, compartir o intercambiar nuestros excedentes y desarrollar todo su potencial a partir de su propia experiencia de vida y formación para que se reconozca su esfuerzo como moneda de cambio por lo que necesite; el primer paso es reflexionar sobre nuestro consumo en el sentido total de la palabra, es decir qué comemos, qué respiramos, qué portamos, qué leemos, qué vemos, qué escuchamos, qué tocamos. Pregúntense por el origen y el cuidado de su comida, si los alimenta, si está bien lo que respiran, si los nutre, si la ropa que portan los enaltece, si conocen el material, las manos y el esfuerzo de quien la hizo, si lo que leen o lo que ven los hace mejores personas, si lo que escuchan o lo que tocan los forma o si lo que platican o comentan los dignifica. Y los invitamos también a acompañarnos este 31 de mayo a que en donde estén levanten su voz por la defensa de los pueblos originarios, las luchas por autonomía, por una vida digna y la construcción de una sociedad solidaria.

La vida es una construcción consciente.

Iván Uranga

@CompaRevolución

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