Educación sin escuela, aprendizaje sin educación. Autor: Iván Uranga

La autonomía en el aprendizaje comunitario
y la sociedad solidaria

¿Te gustaría aprender Ciencias Naturales en el huerto o en la parcela sembrando? ¿Ciencias Sociales en comunidad construyendo autonomía? ¿Español escuchando leyendas y que tus primeras palabras escritas fueran tierra, naturaleza, comunidad, siembra, libertad; y que las Matemáticas fueran tema de la economía solidaria? ¡Ya es posible!

La educación es siempre un proceso inconsciente comunitario que se da a través de la congruencia, a diferencia del aprendizaje que es un proceso consciente organizado que requiere contar con la actitud, la aptitud y el conocimiento para que exista. Es decir, la educación no se aprende, sólo se asimila de todo nuestro entorno. Luego entonces en la escuela es el entorno, los compañeros, los maestros y la comunidad, los que con actitudes construyen nuestro juicio sobre las cosas. Y el conocimiento se intenta “dar” a los alumnos a través de un sistema educativo. Este conocimiento corresponde (casi siempre) a lo que el dueño del poder necesita para perpetuarse. La gran mayoría de los individuos ceden su consciencia al poder. Esta dogmatización crea resistencias naturales en los individuos resilentes (con capacidad de enfrentar la adversidad) que comienzan a formarse paralelamente y de forma autónoma para crear su propio juicio y conocimiento. Dice el maestro Noam Chomsky que si la educación no enseña a que las personas aprendan por sí mismas, sólo es dogmatización.

¿Por qué fracasó el modelo educativo en México? El Plan Nacional Para el Mejoramiento de la Enseñanza de 1960 impulsado por Adolfo López Mateos, fue el primer intento para “modernizar” la educación después de los esfuerzos de José Vasconcelos en 1921, el problema es que a diferencia del plan del maestro Vasconcelos que fue forjado en nuestra tierra, el modelo del bohemio López Mateos fue traído de Bélgica en uno de sus múltiples viajes. Ahí podríamos ubicar el principio del fin del modelo educativo mexicano, a partir de ese momento el modelo educativo sólo ha sido remendado por pésimos costureros educativos que han estado a cargo de la educación en nuestro país, por lo que hace mucho tiempo que el conocimiento abandonó las aulas de la nación. En la actualidad cuando se habla de cambios en la educación estos sólo se refieren a sindicatos, puestos, salarios y directivos y cuando se acuerdan de los niños, las niñas y su aprendizaje, vuelven a meter un remiendo como el actual, al dejar la educación en manos del presidente de la fundación de Tv Azteca, empresa que ha saqueado los bolsillos de los más necesitados y ha enajenado el pensamiento con su televisora.

Ante el fracaso del modelo educativo en México y el mundo, miles de mujeres y hombres hemos buscado alternativas que permitan acceder al conocimiento por afuera de este modelo enfermo de muerte. Por lo que aplicamos nuestro esfuerzo en formar modelos de educación sin escuela y aprendizaje sin educación en nuestras comunidades. Es un proceso a través del cual se aprenden las visiones de mundo en el seno de una comunidad.

Educación sin escuela: Es entendida como aquella educación que trasciende el espacio escolar y que renuncia a sus formas regulativas tradicionales (los horarios, los salones de clase, los docentes, los rituales, los currículos, las calificaciones…) para asignar un lugar al trabajo colaborativo de las familias en la perspectiva de la educación de los propios hijos y los de la comunidad. Entre los implícitos de la “educación sin escuela” se puede identificar una actitud contestataria e irreverente frente a lo que ha sido la escuela formal, lo cual deviene de una decisión política, en donde la democracia representativa no tiene cabida, porque la responsabilidad no se le endosa a individuos a través del voto, la responsabilidad de todo se asume de forma comunitaria y por consensos. Se está transcendiendo para pasar a la construcción de un nuevo modelo de organización social superior a la democracia al que llamamos: sociedad solidaria.

Esta es la forma más genuina de educar para saber participar en comunidad. Transcendemos el  aprendizaje significativo, para construir entornos significativos para el aprendizaje como concepto y modelo educativo comunitario, lo más importante luego entonces, es el medio, no la escuela. La propuesta es que debemos impactar en el medio y transformarlo en un medio significativo para el aprendizaje, debemos trabajar en la estructura valorativa del medio, en la cultura del medio, en la economía del medio, en la ecología del medio, en la relaciones sociales del medio, en el trabajo del medio, debemos comenzar ya a vivir como si hubiera triunfado lo humano, lo digno, lo justo. Comenzar a transformar el planeta, de a poquitos, casa por casa, calle por calle, barrio por barrio, comunidad por comunidad, crear organizaciones territoriales y defender los territorios, con presencia, con cultura, con trabajo colaborativo, y con sistemas microeconómicos enlazados en una federación de economías solidarias que den respuesta a las necesidades del planeta y del individuo.  

Aprendizaje sin educación: Si recordamos un poco, encontraremos que hay muy pocas cosas más importantes y significativas que los descubrimientos propios. Desde muy pequeños conforme nuestra conciencia sobre las cosas va creciendo en este extraordinario planeta que nos corresponde resguardar y que es absurdo poseer, nos va maravillando un mundo de cosas increíbles que se nos muestra cada segundo. Todo lo que le enseñamos a un niño o niña evitamos que lo descubra, que lo aprenda, es necesario cambiar el verbo enseñar por el verbo aprender, la finalidad última del aprendizaje no es el individuo o su sociedad, debe ser su medio.

Para esto no necesitamos de docentes abnegados y sufrientes que intenten compensar sus carencias con el “amor” a la educación, porque como lo ha demostrado Olga Restrepo Forero, el amor siempre es compensación. Necesitamos humanos éticos, formados en valores, con principios que correspondan a la nueva moral re-evolucionaria construida desde abajo, desde la necesidad misma de la sobrevivencia, fundamentada en el humanismo, la dignidad, la justicia y la ternura.

Tenemos miles de referentes en nuestras culturas originarias, en donde el aprendizaje se da de uno a uno, dependiendo el interés y las necesidades del medio. La figura del aprendiz en México se debe recuperar, con la gran ventaja del conocimiento universal y la tecnología, el maestro debe ser un excelente agente motivador del conocimiento y el mejor de su comunidad en su área, para que forme con la congruencia de sus hechos. Convirtiendo al maestro en el aula y toda la comunidad en la escuela, por lo que cada rincón del medio debe estar lleno de cultura viva que permee y revolucione de forma permanente su medio. La formación básica es responsabilidad de la comunidad, y la especialización en el área de interés del aprendiz debe darse a través de la ejecución de un proyecto en la comunidad, creando los mecanismos institucionales para la certificación de aptitudes, actitudes y conocimientos, para cuando el aprendiz lo requiera  para efectos externos a su comunidad.

Dentro de las resistencias, se ha creado ya un mecanismo de certificación de saberes, en donde el aprendiz puede ir a especializarse a otra comunidad en una habilidad o conocimiento que en esa comunidad tienen más desarrollado. El Estado ya cuenta con los instrumentos para la certificación de habilidades y conocimientos, no sólo a nivel básico con el INEA, existen ya a nivel “profesional”  como el programa CONOCER que certifica habilidades concretas y da reconocimientos con validez oficial de la SEP, así como la asociación civil CENEVAL que tiene reconocimientos de validez oficial  ampliamente avalados por el Estado para acreditar conocimiento de más de 40 licenciaturas, sin haber pisado la facultad. Obviamente estos instrumentos no corresponden a los que requiere un nuevo pacto social que incluya la libertad de las personas y las comunidades a elegir su mejor forma de vida, pero es un buen comienzo. Esta certificación alternativa nos ha permitido por ejemplo, tener compañeros que nunca antes asistieron a la escuela estudiando doctorados en el extranjero.

Es necesario entonces reconceptualizar lo que conocemos como educación, debemos reconocer que “la educación” ha dejado de ser “el medio” para la transmisión del conocimiento y que ésta jamás puede ser el fin. Debemos cambiar el concepto de educación como instrumento mediatizador del conocimiento. Actualmente la educación oficial sólo sirve como nicho de los cotos de poder gremial, como guardería de la planta productiva y como control del ejército industrial de reserva.

Invitamos a la 4ta. Transformación a que fortalezcamos el aprendizaje sin educación y sin escuelas, mejorando los instrumentos para la certificación y garantizar que quien así lo desee, pueda incursionar en la academia o el mercado laboral nacional e internacional. Y que esta mexicana o mexicano formado en la autonomía, pueda seguir en la construcción de la matria que sembramos todos los días a través de una sociedad solidaria.

Iván Uranga

@CompaRevolucion

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