“Carta de ‘Va por México’ a los Reyes Magos”. Autora: Ivonne Acuña Murillo

Foto: Pixabay

Queridos Reyes Magos:

Como saben, formamos parte del grupo opositor denominado “El Tumor” (Todos Unidos Contra Morena). El nombre fue elegido por Gabriel Quadri (sí, el de la combi azul, por acá no se nos da eso de los camellos ni los elefantes, los caballos sí, pero Gabriel ya es de camioneta), y hoy se ha convertido en la coalición electoral “Va por México”, integrada por los partidos políticos PAN, PRI, PRD.

El plan para ir juntos “nació de las necesidades de la sociedad”. Aunque no lo crean, ella misma, ¡toda claro!, “nos pidió construir un bloque opositor, dejando de lado nuestras diferencias históricas” y por una inclinación natural a “favorecer el bien común” lo hicimos.

Es un hecho que, al ser tan queridos, ganaremos las elecciones intermedias de 2021, pero, “por si por si”, no quisimos dejar pasar la oportunidad para hacerles algunas peticiones, mismas que consideramos pertinentes en el marco de este ‘parteaguas coyuntural’ de la Cuarta Transformación (4T). Disculpen, no podemos quitarnos ese tono priista ancestral del compañero de sector y de partido Luis Echeverría Álvarez (LEA), el presidente que nos hizo ir hacia “arriba y adelante”.

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Sí, lo sabemos. En este grupo no sólo hay priistas, pero qué quieren sus majestades, la arrolladora -nos referimos a la cultura política priista que no a la estación de Radio, ni a la Banda El Limón, ni al triunfo de Andrés Manuel López Obrador en 2018-, se impone.

Sabedores de que estos son los días de mayor trabajo en el año, hemos decidido que cada partido haga sus peticiones por separado a cada uno de ustedes.

No vayan a pensar que nos tenemos “asquito” y no queremos que nos confundan. No, nada de eso. Como los tres mosqueteros vamos juntos en nuestro esfuerzo de volver (no “devolver” lo que nos llevamos o “volver” como sinónimo de vomitar) a México donde estaba antes de la 4T.

Aclarado el punto, pongamos manos a la obra. El PAN hará sus peticiones a Melchor, el Rey Mago que encarna a los asiáticos y los europeos, por eso de la piel blanca y la sangre azul. El PRI a Gaspar, quien representa a las personas de Oriente Medio; ¡cuidado!, no se pretenda escalar el lugar geográfico con la idea de personas “medio desorientadas”. Y el PRD a Baltazar, quien personifica a los africanos, en función del lugar menor que desde Oriente Medio y Occidente (PRIAN) les ha sido asignado.

Aquí nuestras peticiones.

Querido Melchor, portador del oro:

Rey de la luz, de la que aluza no de la que tradicionalmente es conocida como dinero, marmaja, pachocha, biyuyo, plata, morlaco, pasta, varo, feria. No vayas a creer que te escogimos por eso del producto en metálico, sino conscientes de que, procedente de Asia o Europa, llegaste montado sobre un caballo.

Creemos que el PAN se parece al caballo por ser un animal de gran fuerza y resistencia (50 años esperando llegar al poder lo demuestran), de temperamento alerta y nervioso (como no estarlo después de tanto esperar) y domesticable (las concertacesiones y el Pacto por México así lo apuntan). Con un solo dedo en cada extremidad (muy útil sobre todo durante las votaciones en las Cámaras de Diputados y Senadores). De escapada fácil, por sus largas patas y la velocidad de 50 kilómetros por hora que alcanzan (había que correr rápido después de dos sexenios de malos resultados).

Bueno, dejemos los detalles. Queremos pedirte cosas que creemos merecer al habernos convertido en la segunda fuerza política nacional, después de 2018, así que no pensamos que te sea muy difícil hacernos unos “milagritos”.

Uno, que nos salga bien la coalición “Va por México”. Que la gente se crea eso de que queremos unir fuerzas para recuperar los equilibrios y contrapesos y corregir el rumbo del país en materia económica, de salud y seguridad, aunque en realidad lo que más nos importa es ser mayoría en la Cámara de Diputados y ganar el mayor número de gubernaturas posible. Que no se den cuenta que queremos volver a lo mismo de antes, cuando hacíamos lo que queríamos con los recursos del país.

Dos, que el entusiasmo infantil, propio de un día de Reyes con juguetes en tu zapato, que mostró Marko Cortés, líder de nuestro partido, al agradecer a “todas y todos quienes antepusieron el interés nacional al particular (…) a quienes en este momento tan complejo de país estamos actuando con responsabilidad y amor por México”, parezca real y no se acuerden los votantes que nuestros hechos demuestran lo contrario: una necesidad enfermiza por controlar de nuevo al país (como Felipe de Jesús Calderón Hinojosa) y obtener beneficios económicos (como Vicente Fox Quesada, Martita Sahagún y sus hijos).

Tres, que podamos fundar un “México mexicano”, como reza nuestro spot, porque el que tenemos quién sabe de qué nacionalidad es. Que las personas puedan imaginar “un México gobernado por gente capaz y moderna, con visión de futuro (…) Únete al cambio hacia el futuro”. Que los mexicanos, que sí son de México y no de otro país, puedan ver un cambio hacia adelante, porque hacia atrás está difícil y no nos comprometemos.

Querido Gaspar, portador del incienso:

Sabio griego que llegó montado en un camello. Proveniente de una zona desértica de Medio Oriente. No te escogimos por eso de la joroba y la acción de “jorobar”, sino porque el camello nos representa bien.

Como nosotros, tiene la piel gruesa, en especial aquella que recubre las plantas de sus pies y que le protege de la abrasadora arena del desierto, muy útil para eso de las “quemadas”. Al mismo tiempo, sus patas se ensanchan para impedir que se hundan en la arena, como nosotros que nos mantuvimos en el poder por 71 años seguiditos. Lo mismo que el PAN, tenemos tres peticiones que hacerte.

Una, que la gente se trague eso que leyó “Alito”: “Hoy nos toca apoyar y defender a las familias mexicanas que han enfrentado el año más complicado de sus vidas con mucho valor y con mucho sacrificio”, aunque en nuestro último sexenio en el poder, por lo menos, hayamos hecho de todo menos cuidar a las familias. Que ¿quién es “Alito”? pues Alejandro Moreno Cárdenas, nuestro presidente nacional, que sí “lee”, no como el antiguo secretario de Educación Aurelio Nuño Mayer en el sexenio de Enrique Peña Nieto, el presidente más guapo y bien peinado que ha tenido México, que “le”, conjugación en tercera persona del singular del verbo “ler”.

Dos, que ni por error vean en las noticias que nuestros viejos y jóvenes gobernadores (13 en total), esos que representaban al nuevo PRI, según el guapérrimo de Peña, están en la cárcel o son buscados por despojar a ciudadanos de sus propiedades, asesinado periodistas, defensores de derechos humanos y ecologistas, por vender patrimonio de la Nación y haberse robado todo el presupuesto de sus estados, entre otras cosas. Bueno, ni para medicinas dejaron. Ah, pero eso sí, para las elecciones de 2015 si nos alcanzó, pero, que no lo sepan.  “Porfis”. Que tampoco recuerden los hospitales que presumimos construir y que dejamos a medias.

Tres, que se crean que ahora sí “Tenemos que pensar en México (…) (que) Vamos a proteger a nuestros hijos, a los jóvenes, a los adultos, a las mujeres y hombres, porque México es uno solo”, como promete Alito en nuestro spot más reciente y que no se pregunten: ¿por qué no los protegimos antes? ¿cómo estuvo eso de la estafa Maestra o con qué dinero compramos la Casa Blanca? Por decir algo de lo mucho que pueden reprocharnos.

Querido Baltazar, portador de mirra:

Príncipe egipcio de Alejandría, quien llegó montado sobre un elefante. Como este, somos difíciles de ocultar en el jardín o a media sala. Caminamos lento, aunque podemos correr a 40 km./hr., tras de algún otro partido de ser necesario. Somos herbívoros, como ellos, aunque se rumoree que practicamos el canibalismo con nuestros propios correligionarios, por lo que alguno se vio en la necesidad de formar un nuevo partido dejándonos sin colmillos, aunque la trompa no la perdimos. Gracias a eso podemos lanzar chorros de agua para no pasar desapercibidos.

No te elegimos por eso de la mirra, sustancia resinosa de color rojo y olor intenso, compuesta de aceites esenciales, resina y goma, sustancia pegajosa. Aclaramos esto para que no nos vayan a calificar de “pegajosos”, tan solo porque nos unimos a cualquier partido que nos permita ir juntos y mantener el registro, como aliados ¡claro! no como “pegote”. Nosotros queremos pedirte, igualito que el PAN y el PRI, tres deseos.

Uno, nuestra primera petición es que borres de la memoria, de la gente no del elefante (ellos no olvidan, se dice), nuestra traición en contra de la izquierda política y los pleitos internos, por cuotas de poder y recursos, que nos llevaron a formar parte de la “chiquillada”, después de haber sido tercera fuerza nacional y primera en la Ciudad de México.

Dos, que nuestros posibles votantes lo sean porque se creyeron lo que dijo Jesús Zambrano, líder nacional, sobre que la coalición “Va por México” es resultado de una “suma de voluntades y esfuerzos responsables” y que “centenares de organizaciones, personalidades y liderazgos reconocidos de prestigio grande de la sociedad civil (…) nos apoyan”. Al fin y al cabo, que, por lo general, las personas no saben si lo que decimos es cierto o no, pues no van a buscar y contar a esos “centenares” de apoyadores.

Tres, que la gente degluta, sin eructar o regurgitar, la manoseada frase: “El sol sale para tod@s”, de nuestros nuevos spots donde aparece gente de piel blanca, cabello y ojos claros… Híjole, creo que se nos olvidó poner a personas morenas, de cabello oscuro y ojos cafés o negros, pus es que…, ya les dio mucho sol, ¿no? Bueno sigo. Que la gente crea que eso que le decimos “es lo que quiere” sea “lo que quiere”: medicamentos, servicios de salud de calidad con médicos y medicinas suficientes, apoyos económicos para los más necesitados… aunque… creo que ya se los está dando este gobierno. En fin, que queden convencidos de que todo eso lo queremos para su bien y no para que voten por nosotros.

Hasta aquí las peticiones por partido. Sin ánimo de abusar, queremos hacer tres peticiones comunes:

Una, que la gente no se dé cuenta que no tenemos la misma ideología, valores, ni proyecto de país, ni siquiera una idea de cómo llevar a México a un mejor lugar y que sólo nos une el interés por regresar de nuevo al poder, sin importar si para lograrlo debamos usar lo que la gente ha sufrido a causa de la pandemia de Covid-19. Lo que sí tenemos claro es que queremos que todo sea como antes, que se restituyan nuestros privilegios, que volvamos a mandar y beneficiarnos de los recursos naturales y materiales de “nuestro México”, de la corrupción, la desigualdad, la discriminación, la injusticia, la impunidad y la violencia. Reza la regla que: “para que nosotros seamos felices alguien tiene que sufrir”.

Dos, que la gente no note que, en un tuit de Carlos Iriarte Mercado del 24 de diciembre, con el hashtag “#VaPorMéxico” y el texto “porque los mexicanos merecemos vivir seguros, tener apoyos para el campo, igualdad de oportunidades y un sistema de salud de calidad que nos proporcione los tratamientos necesarios”, usamos la imagen de un campesino de otro país, como si en México no los hubiera. La foto titulada “Farmer Hardwork”, con número de catálogo 1784479352, tomada de Photos&Vectors/Shutterstock, pone en evidencia, por si no fuera ya indiscutible, que no conocemos a los “mexicanos de México”, ni nos importa hacerlo.

Tres, que la gente nos deje gobernarla otra vez sin recordar nuestra corrupción y voracidad, anterior y presente. Qué le vamos a hacer si está en nuestra naturaleza. Y, por favor, de la manera más atenta les pedimos, no la dejen ver el spot de Morena donde se dice que “Durante décadas, México sufrió una grave enfermedad, un tumor maligno llamado PRIAN, que saqueaba al país, se alternaban en el poder y fingían competir entre ellos. (…) No permitas que se salgan con la suya. Extirpemos el tumor de México”. Tampoco la dejen oír lo dicho por López (Obrador que no Gatell) sobre que sólo queremos “(…) quitarles el presupuesto a los pobres” y mucho menos le permitan “probarlo técnica y científicamente”.

En pocas palabras, queridos Reyes Magos, queremos ganar las elecciones del 2021 a como “haiga lugar”. No nos importa lo que la ciudadanía necesita, quiere, haya decidido en 2018 o elija el año próximo.

Afectuosamente

“El Tumor”, no perdón, “Va por México”.

P.D. No sabemos si debíamos dejarles leche y galletas, como a Santa. De cualquier modo, una disculpa, ya nos las comimos.

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