Francisco Félix | julioastillero.com
¿Sputnik V, una reminiscencia de la gloria soviética?
Tras semanas de especulaciones y acusaciones en contra de Sputnik V, el fármaco ruso para el tratamiento de la COVID-19, hace unos días finalmente la revista científica The Lancet publicó un artículo en el que se dieron a conocer resultados favorables en la fase III de pruebas, que indicaban un nivel de efectividad del fármaco de alrededor del 91%.
A raíz de dicho resultado, se ha generado alta expectativa en buena parte de la comunidad internacional. El viernes, el jede de la diplomacia de la Unión Europea, Josep Borrell, señaló que la vacuna rusa era “una buena noticia para la humanidad”. Un día después, Bloomberg afirmó que la Sputnik V era probablemente el “mayor avance científico” de Rusia desde la era de la Unión Soviética.
Bloomberg dio a conocer que “varios países están haciendo cola” para recibir suministros de la Sputnik V. De acuerdo con la compañía, el fármaco no sólo presenta altos niveles de efectividad, sino que carece de efectos secundarios graves y resulta eficaz en todos los grupos de edad.
La lucha por derrotar a la COVID-19 se ha convertido en una batalla geopolítica que pasa por la obtención de una vacuna, objetivo al que se han volcado los países más poderosos del mundo: Rusia, Estados Unidos, China, Gran Bretaña, Alemania, Francia… Para Bloomberg, en este juego geopolítico, la Sputnik V podría significar mayor influencia de Rusia sobre América Latina, luego de que varios países de la región han mostrado interés en adquirir el fármaco.
Dos de las ventajas comparativas de Sputnik V en relación con otras vacunas son, por un lado, su menor precio y, por otro, la posibilidad de ser almacenada en un refrigerador, sin necesidad de un congelador, lo que facilitaría su transporte y almacenamiento en países calientes.
El Fondo de Inversión Directa de Rusia estima que, para fines de esta semana, Sputnik V estaría aprobada en al menos 25 países, incluyendo Brasil y la India, dos de las naciones más afectadas por contagios de COVID-19. Inclusive países de la Unión Europea, bloque que en general ha mostrado posturas políticas distantes e incluso contrarias al gobierno de Vladimir Putin, estarían analizando seriamente obtener dosis de la vacuna rusa, tras los problemas en el abasto de vacunas por parte de otras farmacéuticas.
En el juego de ajedrez geopolítico, la Sputnik V ha sido una jugada arriesgada, pero al parecer exitosa de Rusia, por lo que es inevitable recordar la épica que rodeaba a los avances científicos durante la era soviética.







