Estados Unidos fue crítico de la visita realizada a principios de años a Wuhan por expertos de la Organización Mundial de la Salud
Francisco Félix | julioastillero.com
Ayer martes el presidente estadounidense Joe Biden recibió los resultados de un informe que solicitó en mayo respecto a los orígenes de la COVID-19, pero, de acuerdo con medios locales de dicho país, el documento no presenta resultados concluyentes al respecto, por lo que persisten las hipótesis y especulaciones sobre la pandemia que ha azotado al mundo entero desde hace más de año y medio.
En la investigación, de carácter clasificado, los expertos se plantearon dos hipótesis plausibles: que el virus haya pasado de un animal a un humano o que haya sido resultado de experimentaciones en un laboratorio. De acuerdo con Biden, dos organismos de inteligencia se inclinan por el primer escenario y uno más por el segundo.
El informe fue solicitado luego de que reportes de inteligencia de Estados Unidos dieran a conocer que investigadores del Instituto de Virología de Wuhan, China se enfermaron en noviembre de 2019 y fueron hospitalizados.
Cabe recordar, además, que Estados Unidos fue crítico de la visita realizada a principios de años a Wuhan por expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) quienes, de acuerdo con los norteamericanos, no habrían podido acceder a toda la información disponible debido a ocultamiento de datos por parte de las autoridades chinas.
El informe de la OMS comunicó que la hipótesis más plausible apuntaba a que el coronavirus se habría originado a partir de la transmisión de animales a humanos.
Por ahora, no hay claridad y parece que continuarán las especulaciones sobre el origen de la enfermedad que ha puesto de cabeza al mundo y ha causado millones de muertes y contagios.







