Asilo político de Evo Morales en México tendría que abonar a un acuerdo en Bolivia, según expertos (Xinhua)

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Imagen ilustrativa. Foto: Xinhua.

Por Luis Brito de Xinhua.

  MÉXICO, 14 nov (Xinhua) — El asilo político de Evo Morales, quien se encuentra en México tras renunciar a la presidencia de Bolivia el 10 de noviembre pasado, tendría que abonar a que las fuerzas políticas bolivianas logren un acuerdo para destrabar la crisis, dijeron a Xinhua internacionalistas.

   Morales aterrizó el martes en la capital mexicana después de que aceptó el asilo ofrecido por el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, tras su renuncia al cargo en medio de protestas sociales y la sugerencia del Ejército para que dimitiera.

   Por la tarde, la senadora de oposición, Jeanine Áñez, se autoproclamó presidenta interina en una sesión legislativa especial, sin el quórum necesario ni la participación de legisladores del Movimiento Al Socialismo (MAS), el partido de Morales y con mayoría en la Asamblea.

   El internacionalista y profesor investigador de la Universidad Anáhuac, Adolfo Laborde, expuso que la salida de Morales era para evitar una mayor polarización, pero la incertidumbre se ha prolongado.

   Un acuerdo político entre las fuerzas sería la vía para que se llame a nuevos comicios y se restablezca el orden constitucional, apuntó el analista, quien calificó la situación en Bolivia de difícil y complicada.

   «Lejos de eso, se ha aumentado el vacío de poder y eso de alguna manera no ayuda a que haya concordia y pacificación del país, que está sumergido en la inestabilidad», agregó Laborde.

   La renuncia de Morales a la presidencia que ocupaba desde 2006 ocurrió después de días de agitación y violencia en Bolivia, tras los comicios del 20 de octubre que presuntamente dieron la victoria al presidente en primera vuelta.

   El domingo, la Organización de los Estados Americanos (OEA) cuestionó las elecciones y después las fuerzas armadas sugirieron la dimisión de Morales, quien acusó un golpe de Estado, y ya en México aseguró que golpistas ofrecieron 50.000 dólares a un miembro de su seguridad para entregarlo.

   Igual que Morales, el vicepresidente de Bolivia y los presidentes de las cámaras del Senado y de Diputados renunciaron, con lo que los puestos en la línea de sucesión ante la ausencia de un mandatario quedaron vacantes.

   El profesor investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) sede México, Rodrigo Salazar, consideró que el nombre de quien ocupe la presidencia ante la falta de los sucesores designados por la Constitución tendría que salir de un acuerdo político.

   «Si no se logra algo pues sin duda alguna Bolivia quedaría en una mayor inestabilidad y también con un grave riesgo de violencia», dijo el politólogo, y agregó que «sería indispensable que las fuerzas políticas lleguen a un acuerdo».

   Áñez, quien era segunda vicepresidenta del Senado, primero se proclamó presidenta de esa cámara alta y después alegó que al tener ese cargo le correspondía asumir la presidencia interina de Bolivia ante la ausencia de un vicepresidente.

   La opositora expuso que haría un gobierno de transición con la misión de convocar en un plazo de 90 días a comicios; sin embargo, legisladores de MAS denunciaron que la autoproclamación era ilegal porque no cumplía con las leyes ni con los procedimientos.

   El propio Morales reaccionó por Twitter señalando que el acto consumaba «el golpe más artero y nefasto de la historia», y denunciando ante la comunidad internacional que Áñez violaba la Constitución.

   El académico de Flacso opinó que el asilo político de Morales en México podría contribuir a una solución, porque él representa una figura de liderazgo y era posible que produjera nerviosismo entre opositores en caso de que permaneciera en Bolivia tras su renuncia.

   «Podría la actitud del gobierno mexicano, que a veces parece un poquito estrambótica, contribuir a proporcionar una solución», expuso Salazar, un experto en temas latinoamericanos.

   López Obrador dijo el martes que él mismo instruyó el ofrecimiento de asilo a Morales, y México condenó lo que consideró un golpe de Estado en Bolivia durante una sesión extraordinaria de la OEA, en la que afloraron divisiones entre los países sobre la crisis política boliviana.

   Salazar planteó que el puesto de presidente deberá recaer en una persona independiente, que no despierte sospechas de favorecer a alguna fuerza política, moralmente solvente y con firmeza en sus decisiones.

   «Es una situación complicadísima», expresó el profesor investigador de Flacso.

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