Alrededor de 600 pacientes del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía están en lista de espera para cirugía, pero personal señala que no tienen insumos ni medicamentos (nota de SinEmbargo)

Imagen ilustrativa.

Por Dulce Olvera de SinEmbargo

Ciudad de México, 6 de octubre (SinEmbargo).– El Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía (INNN) de la Secretaría de Salud arrastra una lista de unos 600 pacientes en espera de acceso a una cirugía por la carencia de insumos y medicamentos que enfrenta pese al cambio de dirección en julio pasado. Ante ello, surgen los intentos de soborno, palancas o pacientes se mueren antes de ser atendidos.

SinEmbargo reportó este fin de semana cómo la situación precaria del Instituto, ubicado al sur de la Ciudad de México, mantiene al personal médico y a familiares en una constante frustración y desesperación, y a los pacientes, ante la falta de insumos y citas, entre la vida y la muerte.

“No se está operando porque no hay insumos”, escribió a este diario un empleado que pidió anonimato. “Algunos familiares han ofrecido dinero a algunos doctores para que los adelanten en la fila de espera entre tantos pacientes que hay en ella. La lista es interminable de meses, por lo que muchos pacientes no llegan a cirugía porque los tumores los matan antes. Otros se han quedado ciegos porque su cirugía no llegó a tiempo o se han muerto en su casa sin ninguna esperanza”, denunció a partir del reportaje publicado.

En febrero el director del Instituto Nacional de Neurología, Miguel Ángel Celis López, fue destituido tras las irregularidades detectadas por la Secretaría de la Función Pública (SFP) en una supervisión sorpresa derivada de que médicos y enfermeras enviaron una carta al Presidente Andrés Manuel López Obrador para denunciar falta de medicamentos y material especializado. Hasta ese mes, era el único Instituto que se había negado a adherirse al Instituto Nacional de Salud para el Bienestar (INSABI).

La empresa con sede en Jalisco, Phoenix Farmacéutica, fue contratada por 650 millones de pesos de diciembre de 2017 a noviembre de 2020, pero “no abastece la totalidad de medicamentos necesarios para la atención a pacientes, resaltando la falta de medicamentos controlados básicos para la atención quirúrgica y áreas críticas como terapia intensiva, intermedia, recuperación y hospitalización”, escribieron en la misiva.

En julio el Doctor Ángel Antonio Arauz Góngora fue nombrado por la Secretaría de Salud como nuevo director del Instituto Nacional de Neurología para el periodo 2020-2025. Al presentar su programa de trabajo en el Auditorio del Centro Académico, reconoció que se debe eficientar el gasto y optimizar los recursos financieros y humanos. En atención médica, “el problema con la farmacia subrogada y los insumos se debe a la mala trazabilidad de los recursos y pérdidas”, evaluó.

Ante ello propuso a corto plazo la revisión de convenios y contratos de insumos, y realizar las denuncias correspondientes; conciliación estricta de la deuda; implementación de un sistema automatizado para el control de todos los insumos; actualización con base en ejercicios por costeo; y gestión de recursos.

“Las cosas no cambiaron nada con el cambio de Director”, consideró el trabajador del Instituto, quien también ha visto prácticas de compadrazgo en las áreas de Terapia Endovascular, de Neurocirugía y de Neuroanestesia. “Unos días no hay guantes, en otros suturas y en otros días no hay ni lo más básico. En la gestión anterior se le pedía al familiar un paquete con gasas, guantes y suturas y ahora está peor”.

Este medio pidió otra vez al área de comunicación social de la Secretaría de Salud una entrevista con la dirección del Instituto Nacional de Neurología para darle seguimiento al plan de trabajo, pero no obtuvo respuesta.

“Las cosas no son como piensa la 4T que todo está bien”, concluyó la denuncia anónima del empleado.

COMPRA DE INSUMOS

Sobre el abasto de medicamentos y vacunas, la semana pasada el Secretario de Salud, Jorge Alcocer, expuso durante su comparecencia ante el Senado de la República que para fortalecer los mecanismos relacionados con la producción, el precio y el “abasto oportuno” de medicamentos, materiales de curación e insumos para la salud “en beneficio de toda la población, especialmente en condiciones de vulnerabilidad”, se han consolidado 5 mil 409 claves que integraron la adquisición consolidada a cargo de la Oficialía Mayor de la Secretaría de Hacienda, con lo cual se atienden las necesidades de las entidades federativas con un incremento en la demanda del 75 por ciento respecto a 2019.

En marzo se inició la distribución de 66 millones 700 mil piezas a las 26 entidades federativas adheridas al INSABI y al 30 de junio se adjudicaron otras mil 891 claves, un 61 por ciento más que el año anterior.

“Es indudable” que después de la pandemia por la COVID-19 “saldremos fortalecidos con un mejor sistema de salud” y, agregó Alcocer, por “no permitir la corrupción” y con prácticas de austeridad, se han ahorrado 129.5 millones de pesos este año.

Con proveedores nacionales, entre marzo y junio se obtuvieron 223 claves de equipo de diagnóstico, medicamentos, laboratorio, equipo de protección personal e insumos diferentes de desinfección, y se suscribieron 78 convenios con todas las instituciones públicas y del sector privado, con el objetivo de llevar a cabo acciones orientadas a la atención de los efectos de la emergencia sanitaria, entre otras.

Destacó que recibieron de la administración pasada 401 hospitales a medio construir y con déficit de más de 200 mil profesionales de la medicina. Con el apoyo de los gobiernos estatales y las secretarías de Marina y de la Defensa Nacional, se reconvirtieron 969 hospitales para atender pacientes con coronavirus.

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