Visibilizar a los indígenas/#DíaPueblosIndígenas/ 9 de agosto de 1856 se firma en México el primer manifiesto indígena comunista del mundo. Autor: Iván Uranga

“Los indios sirven para mandarles y hacerles trabajar…”
Diario de Cristóbal Colon 16 de diciembre 1492

–¿Con qué van a chingar ahora a los pueblos originarios? Es lo primero que pienso cuando veo un verbo conjugado en infinitivo junto a la palabra indígena. El infinitivo es una forma no personal, ya que carece de las categorías morfológicas propias del verbo: persona, número, modo, tiempo y aspecto, pueden aparecer como sujeto, complemento del verbo o modificador del nombre, adjetivo o adverbio (1). Es una conjugación del verbo que no tiene responsables. Desde que a alguien se le ocurrió que la palabra colonizar podía ser sinónimo de invadir, no han parado los otros “sinónimos” infinitivos para destruir, eliminar, robar, transgredir, humillar, violentar, profanar, evangelizar, matar e intentar desaparecer a quien habitaba los territorios de mundo antes del capitalismo; desaparecer su conocimiento, su espiritualidad, su arte, su forma de aprender, su cosmogonía, su idioma, su cultura, su naturaleza y su vida.

Si usted es de los muchos que creen que colonizar viene etimológicamente de Cristóbal Colón se equivoca, la palabra es tan antigua que su raíz es Proto-Indo-Europea (PIE) y se originó hace más de 6 mil años como kwel (el que da vueltas) que se convirtió en colere (cultivar y habitar un lugar) que se convirtió en colonus (labrador y habitante) y de ahí paso formalmente al latín colonia. Pero el verbo colonizar lleva el elemento compositivo izar que es griego y significa “convertir en”, es decir que la palabra colonizar significa convertir un lugar en algo propicio para la siembra. Los bandoleros asesinos y fanáticos que llegaron a los diferentes pueblos indígenas, sólo hacían la guerra para poseer la tierra y a las personas que ya cultivaban sobre ella.

Fue el 23 de diciembre de 1993 (como broma de navidad), que la Organización de la Naciones Unidas eligió el 9 de agosto como el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, y eligió ese día sin razón aparente o para que la historia no recordara que en 1945 el gobierno de Estados Unidos asesinó en un segundo, a 75 mil personas inocentes, con una bomba nuclear, al pueblo originario de Nagasaki, Japón, y dañó tanto a la tierra, que hoy, 75 años después sigue contaminada.

Yo prefiero pensar que escogieron ese día porque se coló la información en la ONU de que el 9 de agosto de 1856 se firmó el primer manifiesto indígena comunista del mundo y fue el pueblo tének en Tantoyuca, Veracruz, México, los que lo hicieron. Manifiesto llamado “El Plan de Tantoyuca” y que a la letra dice:

“En la Villa de Tantoyuca a los nueve días del mes de agosto de mil ochocientos cincuenta y seis, reunidos en la garita del integérrimo Patricio Ciudadano Rafael Díaz, las clases oprimidas de obreros, indígenas (tének) y proletarios para mejorar su condición han proclamado este plan.

Considerando que no habiendo podido tener otra base la propiedad en su principio y la usurpación, la tierra es de todos los hombres, por consiguiente, todos deben gozar de ella como de la luz del sol, como del aire que respiran, porque es ridículo que unos no tengan más que el palmo de tierra y otros miles de acres:

Que existiendo además en el cuerpo social ciertas especies de vampiros sedientos de la sangre de los pueblos y cuya feroz avidez jamás queda satisfecha: hablamos de los capitalistas, es intolerable que unos hombres estén nadando en oro, cuando otros no tienen un ochavo en el bolsillo:

Que siendo opuesto a las leyes de la naturaleza esa propiedad que se extiende hasta sobre las mujeres, porque, las hembras de los animales no pertenecen a ningún macho: que cuando la vista de una mujer excita nuestros deseos es absurdo que venga un marido a prevalecerse de sus derechos y prohibirnos que nos acerquemos a la que amamos:

Para regenerar la sociedad y hacer de ella un modelo, proclamamos y juramos sostener los siguientes artículos:

Artículo 1 º. Declaramos guerra a muerte a la propiedad para que quede por consiguiente la tierra de todos los hombres para que gocen de ella a su gusto.

Artículo 2º. También la declaramos a los capitalistas para que sus tesoros sean repartidos hermanablemente o que se entreguen al Depósito común.

Artículo 3º. Todas las mujeres son comunes, y sus hijos serán atendidos por la comunidad o el estado hasta la edad en que puedan sostenerse por sí solos.

Artículo 4º. Habrá corporaciones en todos los pueblos nombrada popularmente y las diferentes necesidades de cada localidad determinarán el número de las secciones de éstas.

Artículo 5º. Habrá secciones de sastres, de zapateros, de médicos, etc. etc. para que cuando un vestido sea juzgado demasiado maduro o unos zapatos hayan hecho demasiado servicio etc., sea repuesto nuevo en su totalidad sin pago de ninguna clase pues todas las necesidades estarán satisfechas, por consiguiente el dinero será inmueble inútil, se pondrá en caja o solo se empleará en el comercio exterior.

Artículo 6º. Todos participarán igualmente de los placeres como de los trabajos.

Artículo 7º. Ningún ciudadano estará dispensado del servicio militar, a menos que sea cojo, manco, giboso, o tenga otros defectos análogos de constitución, las mismas mujeres tendrán la libertad para alistarse en este servicio.

Artículo 8º. Se pasarán copias de este plan a todos los pueblos para que generalizándose sea secundado en todo el mundo.

Tantoyuca

Rafael Díaz, Lázaro Mendoza y Sauceda, Pedro Martín del Ángel. Siguen 270 nombres y 71 firmas.”

*El original de este documento se encuentra bajo resguardo la UNAM

Los teneks son una nación indígena de la región de la huasteca, que se significaron por su indomable lucha contra los españoles. Durante la independencia lucharon con arcos y flechas. Defendieron su territorio durante la invasión norteamericana. Como pueden ver se declararon anticapitalistas. En 1901 al dar la calidad de Ciudad a Tantoyuca fueron cazados como puercos, y todo aquél tének que portara su vestimenta tradicional se le podía golpear, lazar y ser arrestado o ser asesinado; el delito era “querer seguir siendo indígena”. A la fecha resisten y son de los grupos indígenas menos conocidos en México.  

¿Cuál es la razón para “festejar” un día al año a los pueblos indígenas? ¿Qué celebran los gobiernos?

El proceso de eliminación de los territorios y sus culturas sigue más vigente que nunca en el mundo. En México el gobierno sigue despojando a las culturas originales de sus riquezas, pareciera que la intención es guardar algunas sólo como muestras con intenciones turísticas, que permitan mostrar la parte romántica y espectacular con elementos que se puedan comercializar; actores desvinculados de sus comunidades convertidos en “lindos” indígenas coloridos y vistosos, que vuelan, bailan y hacen artesanías ornamentales para que les avienten unos pesos, de lo que una vez fueron danzas y artesanías rituales estrechamente vinculadas con la naturaleza y que los dignificaban.

“Visibilizar a los indígenas” es una frase que me encabrona; para no hacerles el choro largo visibilizar es convertir en visible, y qué mayor falta de respeto para las naciones que han habitado la tierra mucho antes de que existiera la palabra visibilizar, que una campaña para que las vean. En cada gobierno local o nacional, en cada espacio público, en cada cerro o valle, en cada cosa, en cada música, en cada rincón del planeta están visibles todos y cada uno de los pueblos originarios, porque todo lo que somos proviene de ahí. Lo que necesitamos es detener al capitalismo depredador, necesitamos poner un alto definitivo a ese 1% de hijos de puta que siguen creyendo que todo lo que existe es para su concupiscencia, para su goce, para su uso, detener a esa ínfima minoría de hijos de la prostitución del todo, que acumulan riqueza y poder a costa de la naturaleza, de las personas y de las culturas. Es por ellos que la discriminación, la depredación, el racismo y el patriarcado se hicieron parte de la cultura de los que anhelan ser parte de los que mandan, que en su estúpida ignorancia le dieron un color de piel al poder.

Necesitamos “visibilizar”, denunciar y luchar contra todas y cada una de las injusticias producto de esta necesidad de tenerlo todo, cada detalle del comportamiento humano que alimente a estos monstruos, debemos confrontarlo, hacerlo visible y no callar, luchar hasta que la mayoría de los humanos se den cuenta de que están siendo manipulados, por el internet, la televisión, las series, los juegos de video, los medios de comunicación, en la educación, los gobiernos, los alimentos, las iglesias, las enfermedades y los medicamentos, la arquitectura, el arte, la música y nuestras emociones.

Mi propuesta hoy es eliminar de nuestras comunidades el concepto “turista”, no podemos permitir ni un solo turista más. Curiosamente la palabra turista tiene el mismo origen conceptual que colonizar, porque proviene del francés tour que significa “dar la vuelta” pero estos que “dan la vuelta” al igual que los que colonizan, no para sembrar, lo hacen por diversión y por diversión depredan como marabuntas todo los que tocan, necesitamos visitantes conscientes. Un visitante es el que no es residente (aunque parece una definición hecha por el General Charis zapoteco del Istmo) la idea es que quien visita respeta las reglas del que reside, y no intenta imponer sus propias reglas a donde va, como hacen los turistas por la sensación de poder que les han dado como “clientes” de un negocio llamado naturaleza, y como nos hicieron creer para someternos que “el que paga manda…” y que “el cliente siempre tiene la razón” los dejamos hacer lo que ni en su casa harían. Pero cuando recibimos una visita en nuestra casa la atendemos y ellos deben respetar las reglas de quien ahí habita para ser respetados.

Todas y cada una de las personas que visiten nuestros territorios para conocer nuestras riquezas naturales y nuestra cultura, deben firmar una carta compromiso de respeto a plena satisfacción de los residentes de ese lugar. El dinero no puede seguir siendo el parámetro para medir qué puedes hacer o qué no puedes hacer con la riqueza o la cultura de los pueblos indígenas, el único parámetro real es el respeto, no existe nada en el mundo que pueda garantizar la armonía de dos o más coexistiendo en un mismo espacio ya sea por un momento o una vida que el respeto, ni el amor tiene tantas garantías.

No podemos hablar de que existen las condiciones todavía para comenzar a respetar a las naciones indígenas como estado, el actual gobierno ha demostrado que tiene altos intereses y compromisos con los grandes capitales y dentro del primer círculo presidencial el responsable de la oficina de la Presidencia, el secretario de Agricultura y la secretaria de Energía tienen negocios personales con Bayer-Monsanto que tiene más de 13 mil denuncias vigentes por el uso de su cancerígeno glifosato y con la criminal y esclavista Nestlé, los funcionarios del presidente pretenden a toda costa darles el agua, el territorio y la vida de las comunidades indígenas. Además del mal llamado Tren Maya, las termoeléctricas de Morelos y el Corredor del Istmo, están vigentes más de 400 megaproyectos en todo el país que están devastando las riquezas naturales y las culturas originarias.

  • ¿En qué parte del Tratado de Libre Comercio se garantiza el respeto al territorio y cultura de los pueblos indígenas, a cuántas naciones se consultó su firma, a cuántas personas?

Somos una sociedad que de palabra reconoce la importancia de los pueblos indígenas y que en la práctica desconoce su existencia, porque se insiste en creer que somos una “nación indivisible” cuando lo que somos, es la suma de muchas naciones que tienen sus propias formas culturales, sus propios conocimientos igualmente válidos que los occidentales, su propia espiritualidad y sus propias manifestaciones artísticas, no existe una cultura mexicana, somos la suma de todas las culturas y todos venimos de algún o varios pueblos originarios. ¿Entonces a quién celebramos?; celebramos a todas aquellas naciones, pueblos o comunidades que a pesar del embate del capitalismo criminal mantienen su idioma, su cultura y su cohesión comunitaria, así que no es tan irracional celebrar un día al año a la resistencia y la dignidad de hombres y mujeres que luchan cada día por no desaparecer. Y si queremos hacer algo, debiéramos comenzar por cambiar el nombre oficial de México y llamarle Naciones Unidas Mexicanas.

La vida es una construcción consciente.
Iván Uranga
@CompaRevolución
iuranga@cnpm.mx

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