Francisco Félix | julioastillero.com
Esta mañana el Presidente Andrés Manuel López Obrador señaló que la próxima semana tiene pensando reunirse con el gobernador electo de Nuevo León, Samuel García, y aclaró que las diferencias políticas son parte de la pluralidad que se vive en democracia, pero ello no debe ser un obstáculo para trabajar en beneficio del pueblo, en una clima de respeto y libertades, ajeno por completo a lo que se viviría en una dictadura
“[A Samuel García] Lo voy a recibir la semana próxima para conversar con él sobre sus planes y cómo ayudamos al pueblo de Nuevo León”, declaró el Presidente, quien aprovechó para dar un mensaje de concordia y civilidad política, ahora que ha pasado el tiempo de las campañas electorales. “No nos podemos pelear cuando se es autoridad, para no perjudicar a la gente”.
López Obrador señaló que los conflictos entre autoridades de distintos niveles de gobierno sólo van en detrimento del pueblo, por lo que es necesario la colaboración y se dijo dispuesto a mantener buenas relaciones con los mandatarios estatales: “Imagínense autoridades enfrentadas, confrontadas, peleadas pues no significa beneficio para el pueblo que es lo que debe de importarnos siempre, la gente. Entonces, vamos a procurar seguir llevando buenas relaciones con todos, respetuosos, de estas relaciones con los gobernadores”.
Tras señalar lo anterior, una reportera interrumpió a López Obrador y le dijo: “Pero sí ha tenido diferencias”, a lo que éste respondió que ello forma parte de la pluralidad democrática: “Pues sí, pero que es natural. Eso es consustancial a la democracia. Ya cuando no hay diferencia, ya hay que preocuparnos porque, si no hay diferencias, es que no hay libertades. Y ya sería dictadura. La democracia es pluralidad, es garantizar siempre el derecho a disentir. Es la no censura. Entonces, y así vamos a continuar”.







