Francisco Félix | julioastilero.com
Las inconsistencias de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) buscan favorecer al proyecto inmobiliario en la Sierra de San Miguelito, San Luis Potosí. Así lo declaró el ingeniero Pedro Nájera, quien charló con Julio Hernández para el programa Astillero Informa. Aprovechó para criticar que se vive “una guerra por proteger nuestro entorno” y criticó que se pretendan usar distintos argumentos para cambiar el uso de suelo y permitir un proyecto que causaría estragos ambientales al afectar el abastecimiento de agua para los habitantes más desfavorecidos de la región, beneficiando a la gente con dinero.
El agroecólogo señaló que el trabajo de Semarnat “está muy mal hecho” pues, en primer lugar, en el Área Natural Protegida se incluyeron pedazos de sierras que nada tienen que ver con la Sierra de San Miguelito y que no enfrentan amenaza alguna, pero, al mismo tiempo dejaron sin protección una zona de vital importancia para la captación del acuífero y el abastecimiento de agua en la región, que además tiene más de veinte años como zona protegida a nivel municipal, por lo que no puede haber cambio de uso de suelo. Detalló que el agua no se detiene en el sitio, sino que corre hacia las partes periféricas de la sierra y se va a los mantos freáticos y son precisamente esas zonas periféricas las que se han visto afectadas desde hace años por el crecimiento de la ciudad.
En segundo lugar, Nájera comentó que las autoridades registraron especies de flora y fauna que nada tienen que ver con la Sierra de San Miguelito y que son propias de otros ecosistemas, como la selva o zonas húmedas, y regiones como Chiapas y Oaxaca. Explicó que las autoridades quisieron aumentar la lista del número de especies presuntamente amenazadas en la zona, con el fin de que se declarara zona de conservación de flora y fauna, en lugar de zona de protección de recursos naturales, como es el agua, cuya captación es lo que se debería proteger.
Cuestionado respecto al hecho de que mucha gente aplauda que se declare área natural protegida el resto de la Sierra de San Miguelito, con excepción de la franja de 1,805 hectáreas, el ambientalista respondió que ambas zonas son funcionales, pues no sirve tener un área verde donde no se capta el agua, por lo cual insistió en que ambas partes son necesarias. También dijo que la construcción de vivienda impide la captación de agua.
Nájera criticó el que muchos ejidatarios afirmen que los activistas o quienes viven en la ciudad les quieren quitar sus tierras, cuando lo que quieren es que se las queden, no que conserven su derecho “a decidir con quién perder esas tierras”. Reiteró que no existe justificación para el cambio de uso de suelo y que, si Semarnat argumenta que los ejidatarios pueden decidir sobre sus tierras, también es cierto que los habitantes de la ciudad tienen derecho a un medio ambiente sano y es por lo que están luchando ahora.
Pedro Nájera estimó que aún es posible detener el proyecto de “Las Cañadas”, pues siempre queda como “último recurso, la gente, el movimiento social”, que ha logrado detener otros proyectos gracias a la presión ejercida, como fue el caso de Wirikuta. Finalmente, hizo un llamado a que se aproveche de manera turística la tierra, con un proyecto que permita ver el valor que realmente tiene y conservarla.







