Francisco Félix | julioastillero.com
En entrevista para Astillero Informa, Isaín Mandujano, corresponsal de la revista Proceso en Chiapas, habló sobre el lamentable caso del feminicidio de la joven médica Mariana Sánchez, hecho que calificó como “feminicidio de Estado”, pues señaló que fue producto de la indiferencia y la indolencia de las autoridades, quienes dejaron sola a la joven.
El corresponsal contó que Mariana era pasante de Medicina en la Universidad Autónoma de Chiapas (UACh) y fue enviada en agosto del año pasado a una comunidad de 15 mil habitantes llamada Nueva Palestina, en el municipio de Ocosingo, en la Selva Lacandona. Mandujano detalló que dicha localidad presenta altos niveles de marginación y violencia pues hay trasiego de drogas e indocumentados.
El corresponsal de Proceso narró cómo en principio, el jueves por la mañana se enteró de que una doctora “se había suicidado en una comunidad”. Tras desecharse esta versión posteriormente, se creyó que el ataque en contra de Mariana provino de parte de algún miembro de la comunidad. No obstante, después se supo que desde meses atrás se había presentado acoso sexual en contra de la chica por parte de un compañero médico. Mandujano señaló que hasta el momento no se ha confirmado la existencia de violación, pero se sabe que hubo acoso y tocamientos; el sujeto, ya ebrio, forzaba la puerta de la habitación de Mariana y entraba.
De acuerdo con Isaín Mandujano, la situación antes descrita, provocó que Mariana pidiera a la directora del centro de salud al que estaba adscrita un cambio a otro municipio, más cercano a Tuxtla Gutiérrez, pero no se lo concedieron. Como alternativa, Mariana pidió que cambiaran de sitio a su agresor, pero esa solicitud tampoco fue atendida y trataron de darle una comida y unos “días de descanso” para que “superara el trauma del acoso”.
El periodista comentó cómo Mariana Sánchez llevaba meses acumulando presiones, ataques y hostigamientos; aprovechó para denunciar la inexistencia de un acompañamiento por parte de la Secretaría de Salud hacia las quejas de la joven, mismas que debieron derivar en una denuncia formal ante la fiscalía.
Finalmente, el corresponsal lamentó que este caso sea apenas uno más de los múltiples abusos que ocurren en Chiapas, pero no trascienden. Dijo que varias mujeres comienzan a alzar la voz y señalar que estos abusos siempre han ocurrido, pero no se habían visibilizado antes, pues es común que las médicas jóvenes sufran acoso en comunidades rurales, ya sea por sus propios compañeros o por habitantes de las comunidades.







